El universo creativo de Ana Chavana: de jugar con plastilina y pintar pellón a ilustrar el manga de Natanael Cano

Entrevista

La ilustradora mexicana habló con MILENIO sobre su proceso creativo, sus influencias y el reto de desarrollar el proyecto visual inspirado en la canción 'Aprevenido', de Natanael Cano.

La ilustradora mexicana Ana Chavana. | Especial
Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

Crear es lo único que nos va a mantener cuerdos”, afirma Ana Chavana. Por eso, desde que de pequeña encontró en el arte una forma de expresarse —ya fuera pintando pellón en los kioscos de una plaza o haciendo carteles de '¿Quieres ser mi novia?' para que sus amigos se declararan—, no se ha separado de él. 

En una servilleta, un muro o frente a una pantalla, la ilustradora y diseñadora mexicana da rienda suelta a sus ideas; no importa la superficie, siempre la llena de color. “Definiría lo mío como ilustración geométrica y muy colorida; me gusta mezclar el mundo de las flores, la música y hacer pequeñas frases que inspiren”, explica a MILENIO.

Esa pasión, que lo mismo encuentra referencias en el número 7, en la diseñadora estadunidense Paula Scher, en la carrera deportiva de la quarterback Diana Flores o en el K-pop, la llevó recientemente a realizar el manga de Aprevenido, una de las canciones del nuevo disco de Natanael Cano.

Te recomendamos
Wilber Mendoza, una danza hecha de memoria, territorio y ancestralidad: "Oaxaca existe porque resiste"

El manga de Natanael Cano

El proyecto de Natanael Cano le llegó de golpe: recibió el encargo de realizar el manga inspirado en Aprevenido con un margen de poco más de dos semanas.

El reto no fue menor: alrededor de 32 ilustraciones, 16 páginas, portada y contraportada, además de las constantes "idas y vueltas" del proyecto. Y, lo más importante: vincular la canción, la estética de 'Nata' y el lenguaje del manga.

“Fue un reto personal por los cambios, idas y venidas de briefs, feedbacks... pero lo disfruté mucho”, cuenta.

Se benefició de que es fan del sonorense desde años atrás y le interesa su trabajo más allá de los corridos tumbados: la moda, los conceptos visuales y la manera en que construye sus videos. “Es un artista que me gusta mucho, sobre todo porque fue el primero en su género y personas cercanas me enseñaron su música hace años”, apunta.

El proceso involucró al equipo del cantante, Sony Music y los directores creativos, en una cadena de revisiones y autorizaciones hasta llegar al resultado final, que se presentó como una edición limitada a finales de agosto durante la 'listening party' en el Pepsi Center de la Ciudad de México.

"Tras el manga he recibido mensajes de personas que me dicen que ilustre todas las canciones o que si puedo venderlos o enviar a Estados Unidos. Al final, fue una edición especial, pero me encantaría seguir haciendo proyectos del estilo".

De la plastilina a formar un universo

A Chavana, la plastilina le llamó la atención antes de comenzar a escribir. Después llegaron los trabajos escolares y otras experiencias infantiles que alimentaron su curiosidad por las imágenes, las formas y sus tonalidades.

En ese proceso tuvo un respaldo fundamental: sus papás; él la ayudaba a elaborar las maquetas y ella con los recortes. “Siempre tuve su respaldo y es una gran fortuna, porque sé que no a todos les toca... Tengo un núcleo muy especial”.

Con la llama artística encendida, ingresó a la carrera de Diseño y Comunicación Visual en la UNAM, donde entendió el dibujo como un universo mucho más amplio: "Empecé a trabajar con equipos en hacer mural, cuestiones de mercancía... empecé a jugar con todo este mundo".

Así cimentó una concepción del arte como hoy lo entiende: un territorio donde conviven el diseño, la música, lo pop y lo norteño, además de la amistad y admiración de colegas como Sarai Silva, Raúl Urias, Tania Caro Silva, Mike Sandoval e Ignacio Cadena, además de proyectos como Mercadorama y Cars and Telephones.

Foto: Cortesía

"Un sueño que se desarrolla todos los días"

En su camino creativo, Chavana se mantiene abierta a la novedad y la sorpresa; por eso prefiere entender qué necesita cada pieza y encontrar el proceso que mejor se adapte a ella: “Me gusta mucho dar el tiempo que se necesita a cada uno de los proyectos... Tal vez la cuestión es que los organizo de una manera orgánica, no sigo un patrón”.

Esa versatilidad se refleja en un currículum que incluye desde mercancía oficial para Café Tacvba y festivales como el Coca-Cola Flow Fest y el Tecate Bajío, hasta ilustraciones para publicaciones como Chilango y Algarabía, además de colaboraciones con marcas como OnePlus.

En lo inmediato, celebra que otro de sus proyectos, Le lapin sur la Lune, cuento que ilustró y está inspirado en el relato mexicano del Conejo en la Luna, se presentará este 26 de septiembre en el Festival d'Automne, en Suiza.

Por estos logros, a los que se suman hacer un billete de lotería y trabajar con su banda favorita de la infancia, Chavana mantiene sus sueños efervescentes: "Me encantaría poder hacer un mural que esté en alguna fachada importante. O volver a las aulas y ser la persona que apoye a las nuevas generaciones, motivarlas". 

"Y otro sueño sería poner una florería, que aunque va de la mano de la estética y las artes, es una rama diferente".

Aún no sabe en qué orden comenzará a materializarlos, pero tampoco se preocupa demasiado, ya sabe que el camino artístico no siempre va recto: "Es un sueño que se desarrolla todos los días". O como dice el Nata, Como es arriba, es abajo.

Ilustración de Ana Chavara

hc

  • Yair Hernández
  • juan.hernandez@milenio.com
  • Es periodista especializado en temas de cultura y entretenimiento. Actualmente trabaja como reportero para Milenio.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite