“I have a Rosalía hangover” (“Tengo resaca de Rosalía”), así comienza Anne Carson su texto sobre la cantante española, publicado en London Review of Books, después de asistir a uno de sus conciertos en Chicago.
La poeta, ensayista y traductora canadiense no se limita a reseñar el espectáculo: intenta entender qué sucede entre Rosalía y las 20 mil personas que estuvieron ahí.
Especialista en literatura clásica, Carson ha traducido a autores como Safo, Eurípides y Esquilo, y su obra combina poesía, ensayo, filosofía y traducción. Su libro The Beauty of the Husband ganó el Premio T. S. Eliot y en 2000 recibió una beca MacArthur, conocida como la “beca para genios”.
Por eso, su mirada sobre Rosalía resulta llamativa: analiza a la cantante como si fuera una figura mitológica contemporánea.
“Esa voz puede hacer cualquier cosa”
Uno de los primeros elementos que sorprenden a Carson es la reacción de los fans; describe cómo gritan durante las dos horas del concierto y cómo Rosalía parece transformar ese ruido en una extensión de su propio espectáculo: “That voice can do anything”, escribe Carson: “Esa voz puede hacer cualquier cosa”.
También recuerda el vínculo de la catalana con el flamenco, su formación en Barcelona y la manera en que ha mezclado esa tradición con electrónica y pop.
Para Carson, su voz posee algo extraño: conserva un brillo juvenil, pero al mismo tiempo tiene la potencia y profundidad que exige el flamenco. Incluso imagina que esa voz podría pasar de ser “maravillosa” a “milagrosa” con el paso de los años.
Rosalía como una figura de poder femenino
También se detiene en la dimensión religiosa y mística de algunas canciones de Rosalía. Menciona sus referencias a Dios, Cristo, el sacrificio y la redención, además de su interés por Simone Weil, filósofa que ha sido una influencia importante en la propia obra de Carson.
Pero la escritora considera que lo fundamental no es necesariamente la religión detrás de eso, sino Rosalía como objeto de contemplación.
La cantante española representa una forma de feminidad que combina glamour, fuerza, seducción y capacidad para parodiar su propia imagen.
Y de ahí establece una comparación con Björk: mientras la artista islandesa, según Carson, escapa de las categorías de lo femenino al transformarse simbólicamente en otras especies, Rosalía hace lo contrario: “va más profundo en lo femenino”.
Para Carson, eso constituye una forma de poder y también “the new feminism”, el nuevo feminismo.
¿Por qué todos gritan por Rosalía?
La pregunta que atraviesa el texto es aparentemente sencilla: ¿qué provoca que una cantante pueda generar semejante reacción?
La ensayista intenta responderla desde la emoción, pero también desde la filosofía. Su conclusión es que la voz de la 'Motomami' parece encontrar algo íntimo en quienes la escuchan.
“Her voice finds the real heat in you. Or the real cold. Or the real real”, escribe: su voz encuentra “el calor verdadero” dentro de uno, o el frío, o algo todavía más real.
La autora reconoce que ella también sintió el impulso de gritar, aunque confiesa: “I did not scream. Not a good screamer” (“No grité. No soy buena para gritar”).
Al final, Carson observa algo que le resulta todavía más interesante: los asistentes no parecen compartir una experiencia colectiva después del concierto. Cada persona queda encerrada en su propia fascinación por Rosalía.
hc