El universo donde los laberintos se reflejan como espejos invertidos, esculturas monumentales susurran secretos ancestrales con la magia de Leonora Carrington en toda su expresión, envolverán a los espectadores en una experiencia sensorial que trasciende al mero acto de mirar.
La exposición Leonora Carrington: laberinto mágico es un viaje surrealista entre su vida y sus esculturas y se inaugurará en el Centro de las Artes Inmersivas. Además de ser un recorrido por su obra, “es un portal a su mundo interior, un homenaje vibrante que fusiona obras originales con diseños inmersivos con la intención de atraer a nuevos públicos”, explica Fermín Llamazares, presidente del Consejo Leonora Carrington.
Con unas 35 obras en la sala introductoria más utensilios personales, sumadas a las 11 esculturas monumentales, la exposición comparte facetas de la artista.
En este marco, Llamazares reflexiona sobre su legado: “Creo que en el fondo lo que hacía Leonora era mucho más allá del arte. Era ella, hacía magia, la magia para ella misma, para vivir la experiencia de su vida. Desde ese punto, siento que su arte es mucho más profundo y más espiritual”.
Las litografías originales de Carrington destacan por su autenticidad, diferenciándose de las meras reproducciones.
Llamazares explica: “Se considera la obra gráfica de color, hay reproducciones de algunos de los folios que hizo a diferencia de los grabados o de las litografías antiguas, donde ella misma hacía nuevos diseños. Podía dibujar con el ojo más fino, la mano más firme. En estas piezas, su trazo preciso captura la evolución de su estilo, desde dibujos especulares hasta composiciones que invitan a ver el mundo de cabeza desde el centro de la Tierra”.
Para honrar su obra
La serie de esculturas monumentales, desarrollada durante una década, forma el núcleo impactante de la exhibición. Once de ellas fueron seleccionadas de una colección mayor.
“Las esculturas integran un acervo que estuvo hace algunos años en Paseo la Reforma fuera del Museo Nacional de Antropología Historia, en una exposición del gobierno de Ciudad de México. Después viajaron a Xilitla, San Luis Potosí, estuvieron allá resguardadas y se tomaron 11 de ellas para traerlas a esta exposición, que durará cuatro meses”.
Esta curaduría, aprobada por el doctor Pablo Weisz Carrington, hijo de la artista, equilibra lo original con intervenciones sensoriales, evitando proyecciones digitales para honrar la obra en su forma más pura.
“Se logró y rebasó con mucho nuestras expectativas, lo que hizo Cocolab, la empresa que monta la exposición en México, es sin duda un trabajo extraordinario”.
El diseño de la exposición transforma la visita con una sala introductoria que le permite al público adentrarse al mundo de Leonora mediante fotos y elementos táctiles.
Luego, los asistentes entrarán de lleno a vivir los laberintos celtas de Leonora, con los diseños de las experiencias inmersivas, alrededor de las que trabajó un equipo de 100 diseñadores conceptuales.
Por ejemplo, la Sala del Tarot, con intervenciones en las cartas de Leonora, ofrece un recorrido desconcertante pero cautivador.
Los visitantes podrán apreciar este tarot, una baraja única de los arcanos mayores creada por la artista en la década de 1950, pintada en óleo sobre cartón con fondos brillantes en pan de oro y plata, reflejando su visión feminista y esotérica. Las piezas se encuentran suspendidas alrededor de una escultura a la cual, al tocarle las manos, obsequia una carta.
Una de estas es El mago: “En la baraja tradicional se presenta de manera colorida, pero en la de Carrington se revela solo en blanco y negro, mostrando la noche oscura que lo rodea y que es necesaria para alcanzar la iluminación. Coronado por el infinito y sosteniendo una varita, el Mago es símbolo de voluntad, astucia, talento, invención, concentración, determinación de crear y reivindicación de sí mismo”.
Esta iniciativa de experiencias sensoriales surgida hace algunos años, reinventa la identidad de Carrington en México, mezclando tradición con innovación para audiencias globales, justo en un momento donde el surrealismo mexicano resuena con fuerza renovada.
Llamazares comenta que en los próximos días, el Consejo Leonora Carrington tendrá otra exposición en Nueva York titulada Surrealismo México, espejos magnéticos, del Museo André Bretón, creador del surrealismo en el sur de Francia, con la curaduría del propio museo, la Universidad Montpellier y el Centro de Cultura y Artes de Francia Georges Pompidou.
Alejandro Machorro, director del Centro de las Artes Inmersivas, dice que la muestra “es una mezcla muy interesante en un formato que, pensamos, nunca se había hecho en México, al explorar el arte original de Leonora Carrington en un contexto en que se vive y disfruta la experiencia. En este caso no sólo ves la obra, la habitas, entras a este lugar prácticamente”.
La exposición es un laberinto con salas inmersivas inspiradas en el surrealismo, con esculturas monumentales de Leonora Carrington en gran formato y obras originales, como grabados, litografías y objetos personales. Se inaugurará el 22 de abril en el nuevo Centro de las Artes inmersivas ubicado en General Prim 90, colonia Juárez. Los boletos cuestan desde 194 hasta 617 pesos.
hc