La industria de los videojuegos no se limita a la programación; requiere una amalgama de colaboración, narrativa y capacidad de adaptación. En el panel "Del Código a la pantalla: trayectorias y desafíos en el desarrollo de videojuegos" del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) 2026, figuras clave como Estivalitz Gutiérrez, Katia Orozco, Alejandra Mojica y Cecilia López Romero debatieron sobre los desafíos de un mercado que exige tanto rigor técnico como sensibilidad humana.
Habilidades blandas y networking: el motor del empleo
Para Estivalitz Gutiérrez, Senior Recruiter en Keywords Studios, la barrera de entrada suele ser más psicológica que técnica. Las empresas buscan "semilleros de talento" donde la comunicación y el trabajo en equipo son fundamentales. El perfil ideal es aquel que se atreve a pedir la oportunidad aun sin cumplir el 100 por ciento de los requisitos técnicos, un área donde las mujeres suelen ser más cautelosas que los hombres al aplicar.
"Se cree que en la industria hay que tener muchos conocimientos, pero la verdad es que simplemente no, es tener pasión por ello y buscar. Lo más importante es la persona que se anime", afirmó Gutiérrez.
El poder del networking y la visibilidad en redes
El acceso a la industria se ha democratizado a través de herramientas digitales. LinkedIn y eventos presenciales de networking son los puentes principales para quienes no cuentan con una licenciatura formal pero poseen el talento. La recomendación de las expertas es "alzar la voz" y buscar activamente a los reclutadores en estos espacios de convivencia para generar alianzas que las clases magistrales no siempre ofrecen.
Adaptabilidad y narrativa: Más allá del código
Desde el sector educativo, Alejandra Mojica (UNIAT) subraya que la industria hoy contrata la "capacidad de adaptación". No basta con producir; es vital justificar el trabajo y entender que el desarrollo es una experiencia humana integral donde personajes y trama deben tener un propósito claro. Por su parte, Cecilia López Romero enfatiza que, ante una crisis técnica, la única herramienta infalible es la comunicación transparente dentro del equipo,.
"El alumno debe entender que no es una isla, no se trata solo de producir, es importante justificar el trabajo. La industria está contratando la capacidad de adaptación", destacó Mojica.
Descentralización y talento emergente
El futuro del sector apunta a una industria descentralizada que refleje la diversidad cultural de todo México. Jóvenes como Daniel Díaz de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC) y Dante Nava del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), creadores del proyecto independiente C-PNK9 (del cual se puede conocer mediante Instagram como: cpnkfilm), defienden la colaboración interdisciplinaria con músicos y sonidistas para impulsar proyectos independientes y evitar el estancamiento profesional.
Para las nuevas generaciones, el videojuego es la evolución de la narrativa gracias a la interactividad, permitiendo al espectador ser parte activa de la historia.
El dilema de la IA: Entre la eficiencia técnica y el "alma" creativa
La Inteligencia Artificial fue el tema de mayor debate. Mientras Alejandra Mojica sugiere verla como una herramienta para tareas repetitivas, los estudiantes advierten sobre los riesgos éticos de sustituir la sensibilidad humana. Nava, quien comparte que su proyecto C-PNK9 habla justamente sobre los riesgos de la IA, sostiene que la tecnología carece de la esencia necesaria para la creación profunda.
"No he encontrado esa sensibilidad y esa creatividad y esa capacidad humana dentro de ella; por muy buenas respuestas que te pueda llegar a dar, creo que carece de alma", reflexionó Dante Nava.
El futuro de la industria reside en dominar estas herramientas sin generar dependencia, manteniendo la "chispa" narrativa que solo el talento humano puede aportar.
SG