La apropiación del espacio público con propuestas artísticas que garanticen el acceso a los bienes y servicios culturales es uno de los objetivos del gobierno capitalino, aseguró Eduardo Vázquez Martín, secretario de Cultura de la Ciudad de México, al inaugurar ayer las muestras Espacio Escultórico. La fábrica, de Vicente Rojo, y La Siempre Viva Vive, de Marisa Lara y Arturo Guerrero, Los Siameses Company.
Ambas propuestas artísticas fueron evaluadas y aprobadas por el Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios públicos (Comaep) para su instalación. El primero está en la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca, y el segundo en la Plaza Tlaxcoaque.
Anteriormente, reconoció el funcionario, la instalación de obras y el uso del espacio público se hacía sin rigor alguno, pero ahora cualquier obra, pintura mural, escultura o monumento histórico que se quiera intervenir, reubicar o remover, debe contar con el aval de Comaep.
Ciudad Deportiva
Vicente Rojo observó, en lo que llama "la arqueología industrial", la posibilidad de crear y dar vida a una gran obra. Así se inspiró en la historia de 18 enormes máquinas troqueladoras de finales del siglo XIX, que primero fueron utilizadas para la producción de armamento durante la Segunda Guerra Mundial, y luego fueron adquiridas y traídas a México por Vasconia, con el propósito de elaborar utensilios de cocina.
Al lado de sus obras, Rojo dijo que la exposición en la Deportiva Magdalena Mixhuca ha quedado como un conjunto espléndido, integrado incluso por muchos árboles: "Me parece el lugar perfecto para todas las esculturas que originalmente no lo eran, pero que quizá con mis intervenciones puedan tener ese carácter. Fue realmente impresionante cuando vi por primera vez estas máquinas, que estaban en una nave vacía de la Vasconia. Estaban ahí 21 aparatos muy impresionantes; no sé si sea una herejía pero parecían como unos dioses que nos habían dado mucha vida espiritual", dijo a MILENIO el también diseñador, pintor, escultor y Premio Nacional de Ciencias y Artes.
Plaza Tlaxcoaque
Con la exposición de cuatro esculturas de la serie La Siempre Viva Vive, de Marisa Lara y Arturo Guerrero, nace un nuevo espacio escultórico en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
Los artistas señalaron que estas obras "son un milagro de la fantasía" y, al mismo tiempo, un homenaje a las personas que perdieron la vida en los terremotos de 1985, así como a las víctimas de
las mazmorras de la policía que estaban en este lugar.
Jesús González Schmal, autoridad del Centro Histórico, indicó que esta zona alberga el arte de todas las épocas: la prehispánica, la colonial y la contemporánea, como lo demuestra esta exposición.
José Mariano Leyva, del Fideicomiso del Centro Histórico, dijo que con este rescate se da una conquista para el arte: "Con esta exposición estamos creando la propia identidad de este pedazo que ahora es otra plaza y que el día de hoy inicia su historia".
Vázquez dijo que el nacimiento de este nuevo espacio escultórico, es, sin duda, un gran acierto.