Entre globos metálicos, empaques de unicel llenos de comida y uno que otro patito diminuto adornando las bebidas, transcurre un viernes de la Feria del Elote Tesistán en Zapopan. El folclore, la cultura gastronómica y las formas propias de la globalización se mezclan en un evento que no deja de ser feria popular pero que también es imán para creadores de contenido ,que pueden pasar de una a dos horas en el transporte público o privado con tal de grabar frente al mercado municipal de este poblado en Zapopan, Jalisco.
El “core” es una forma contemporánea de designar a una tendencia estética en redes sociales y contenido en línea, está el cottage core (de vida rural y simple), 90’s core (de todo lo surgido en la década previa al cambio de milenio)o el simple Me core (Yo, en inglés, una recopilación de gustos personales que definen a cada quien). Tesistán puede reclamar el elote-core como propio por que no solo se degusta, sino se viste, se decora y se perfecciona con toque de artesano.
Recetas únicas con toque de Tesistán
¿Habías oído del tiramisú? el postre italiano que tiene al café como parte de su toque único, pues en esta feria el dulce sabor se mezcla con grano del elote amarillo. También hay oportunidad de disfrutar las delicias del mar en esta parte del Área Metropolitana de Guadalajara con el novedoso aguachile de elote. ¿Y si te dijera que una simple sopa instantánea de la marca que deseas sufre una mutación para llamarse Greñuda? Es donde el fideo son caireles comestibles sazonados con el chile -picante o no-, papas trituradas, crema, queso y demás aderezos que puedas imaginar (un servidor descubrió en su visita el chile de aceite con tortilla en tiras).
La plaza del poblado es el corazón al que confluyen jóvenes en sombrero y botas, mujeres con sus atuendos más festivos listos para recorrer el adoquinado ubicado frente al mercado. A la par surge entre la multitud elotes diminutos prendados de las cabelleras de chicos y grandes, son miniaturas que imitan los elotes servidos con un palito de madera y preparado al gusto, si Guadalajara tuvo su furor por los pollitos y patitos festivos en el cabello ¿por qué los de Tesistán no pueden portar un ícono culinario con un toque de globalización?
El recorrido se hace difícil al querer atravesar la multitud y divisar el escenario se antoja complicado entre el mar de asistentes que más que un santo celebran un producto agrícola que nace del suelo zapopano, pero que ya protagonizó desde videos, cartulinas fluorescentes, y hasta contenido creado con ayuda de la Inteligencia Artificial generativa. Venir a Tesistán es estar listo para comer no solo un esquite, es buscar la “gusguera” inimaginable a la vuelta de la esquina.
Los personajes no podían faltar, como cierto doctor de una farmacia muy conocida que toma forma de recipiente para bebidas de todo tipo, varios puestos de juguetes con los personajes sensación de los medios tradicionales e internet, pero ni rastro de las trenza de Rumi, guerrera k-pop cuyos poderes no alcanzaron a llegar a este lado de lo que queda de la villa maicera, o tal vez si sonó Golden solo que más temprano, en horario familiar, y es que pasan las 10:00 de la noche y hay camiones que siguen dejando pasaje, por cuenta de quien escribe es momento de partir a buscar baño, porque no hay cajero abarrotado o tarjeta que alcance para sufragar cada antojo disponible en la Feria del Elote.
Para asistir
La Feria del Elote 2026 comienza actividades de las 10:00 y dura hasta las 1:00 horas, en dos escenarios donde se presentarán más de 100 agrupaciones artísticas, entre grupos musicales, ballets folclóricos, comediantes y diversos espectáculos. Se estiman que hasta el este domingo que concluya su edición 30° sume más 150 mil asistentes.
SRN