El Dr Atl, más allá del paisaje, en el Museo Nacional de Arte

La exhibición, a través de 130 obras de colecciones públicas y privadas, busca ampliar esa mirada, mostrando a un artista complejo, curioso y profundamente moderno.

La exposición inauguró el 4 de noviembre en el Museo Nacional de Arte. FOTO: Juan Carlos Bautista
Ciudad de México /
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Gerardo Murillo, mejor conocido como Dr. Atl, fue mucho más que el gran pintor de volcanes y paisajes telúricos que la historia del arte suele identificar. Fue poeta, novelista, empresario, explorador de la ciencia, teórico del cosmos y experimentador incansable de materiales y técnicas pictóricas. La exposición Dr. Atl. Energía cósmica de la materia, inaugurada la noche del miércoles 4 de noviembre en el Museo Nacional de Arte.

La exhibición, a través de 130 obras de colecciones públicas y privadas, busca ampliar esa mirada, mostrando a un artista complejo, curioso y profundamente moderno, indicó Mireida Velázquez Torres, directora del Museo Nacional de Arte (Munal).

Rebeca Barquera, curadora la exposición, que contempla tres núcleos temáticos: ciencia ficción y cosmos, modernismo y vanguardia, y tecnologías pictóricas, muestra a un creador que pensó el universo, la materia, el cuerpo y la pintura como un mismo campo de fuerzas.

La doctora en historia del arte, explicó que el Dr. Atl (Guadalajara, 1875-Ciudad de México, 1964), no se limitó al lienzo, publicó en 1935 la novela Un hombre más allá del universo, en la que un cristal hallado en el Popocatépetl permite a su protagonista viajar por el cosmos; con ella, la curadora sitúa al Dr. Atl como un pionero de la ciencia ficción mexicana.

“Fue esa fascinación por el universo que traduce en dibujos, diagramas, teorías sobre la cuarta dimensión y pinturas donde las olas, los átomos y las partículas se vuelven motivo plástico. Fue un innovador, ya que inventó los ‘atlcolor’, crayones de cera y resina con los que buscaba colores más intensos y duraderos, desarrollando una resina y la petrorresina”.

Además de que experimentó con el esténcil en la edición de sus propios libros; y exploró la perspectiva curvilínea, una forma de representar el paisaje desde dentro de una esfera, incluyendo el cuerpo y la mirada del observador.

Asimismo, el Dr. Atl emprendió negocios mineros, incluso hasta exploró el negocio del petróleo en el Valle de México, aunque eso no prosperó pues fueron los años de la expropiación petrolera. Aunque eso no lo detuvo, ya que estableció una empresa pesquera con su hermano Luis Murillo.

“Lo que queríamos con esta exposición era mostrar a Gerardo Murillo en estas múltiples facetas, como pintor paisajista, poeta, novelista, empresario, como esta persona que se movió de distintos lugares desde la ciencia y las artes. Fue un hombre que pudo viajar a través del universo, convirtiéndose en un pionero de la ciencia ficción. Ese interés por explicar el universo y el cosmos es algo que vamos a ver en varios de los dibujos, diagramas, y en sus pinturas”, sostuvo la curadora.

El Dr. Atl muralista

Una de las aportaciones más importantes de la exposición es recuperar la faceta muralista de Dr. Atl, habitualmente eclipsada por los grandes nombres del muralismo mexicano.

La curada precisó que su trabajo mural se desarrolló en paralelo al proyecto que daría origen a la llamada Escuela Mexicana: mientras en San Ildefonso se pintaban los murales del movimiento emergente, Dr. Atl realizaba composiciones en el Antiguo Colegio de San Pedro y San Pablo, junto a Roberto Montenegro.

Sus obras, algunas poco conocidas, son composiciones decorativas, simbolistas y cósmicas, vinculadas con un paisaje, partículas, átomos y fuerzas naturales.

“En sus obras, el paisaje y la ciencia se encontraban en una búsqueda visual que anticipaba muchas de las preocupaciones de las vanguardias. El paisaje, para él, era a la vez metáfora, recurso productivo y materia de experimentación”.

Lamentablemente, toda huella de su quehacer como muralista desapareció, sus obras murales pintada en 1921 en San Pedro y San Pablo fueron destruídos en la década de 1920, una vez que el inmueble fue utilizado para una escuela secundaria. “Además de que las autoridades consideraron inadecuadas las alegorías con cuerpos desnudos que representaban al sol, a la lluvia y otras fuerzas de la naturaleza. Eran alegorías acuáticas que mostraban figuras masculinas y femeninas sin ropa”, recuerda Rebeca Barquera.

Actualmente, sólo se conservan reproducciones fotográficas y un único panel, Alegoría del viento, resguardado en el Museo Palacio de Bellas Artes, con lo que, esta exposición muestra ese muralismo perdido creado en el momento del nacimiento del arte mural mexicano.

La exposición presenta a la escritora, artista y modelo Nahui Olin con la quien compartió algunos años de su vida. FOTO: Juan Carlos Bautista

Por supuesto que la exposición presenta a la escritora, artista y modelo Nahui Olin con la quien compartió algunos años de su vida, y el r intereses por la óptica, la energía cósmica, la cuarta dimensión y el lugar del artista frente al universo. Para la curadora, esta colaboración era indispensable: “No puede haber una exposición del Doctor Atl sin Nahui Olin”.

La curadora detalló que la exhibición Dr. Atl. Energía cósmica de la materia aspira a devolverle al artista su verdadera dimensión, tras mostrar que detrás de los volcanes, las montañas y los cielos intensos, había un pensamiento sobre la materia, la energía, la percepción y el cosmos. El Dr. Atl aparece en esta muestra, como un artista capaz de habitar la ciencia, la literatura, la empresa, la edición, la pintura y el muralismo con una ambición transformadora.

MGR

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  • Leticia Sánchez Medel
  • letymedel@yahoo.com.mx
  • Reportera cultural, cursó la maestría en Periodismo Político, es autora de tres libros sobre la historia inédita del Cervantino.

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