Isabel Allende explora su proceso creativo: “Quiero quitarle el miedo a la gente no solo a escribir, sino a leer”

La autora publica ‘La palabra mágica. Una vida escrita’, en el que reflexiona sobre el papel que ha tenido la escritura a lo largo de su trayectoria.

"Es perderle el miedo a esta cosa maravillosa que es que a uno le cuenten algo”, comentó Allende. (Foto: Lori Barra)
Ciudad de México /

Cuando Isabel Allende (1942) terminó de escribir su primera novela, La casa de los espíritus, no tenía ninguna ilusión ni esperanza de que el libro se leyera o tuviera éxito en el mundo.

“Lo leyeron mi mamá, Paula, y mi marido en aquel entonces. Carmen Balcells recibió el manuscrito y aceptó representarme; pensé que eso era a todo lo que podía aspirar y que se publicara era como imposible. Pero el éxito en Europa nos pilló a todos por sorpresa. ¿Qué le habría dicho yo a esa mujer que estaba escribiendo? Échale para adelante. Sigue escribiendo por la necesidad imperiosa de contar'. Ahora me diría: “Lo hiciste bien, sigue así, nomás, y no te asustes”, dijo la autora en conferencia de prensa virtual por la publicación de su nuevo libro.
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Este espíritu de tenacidad y perseverancia es el que la escritora quiere transmitir en La palabra mágica. Una vida escrita (Plaza & Janés), en el que explora su proceso creativo y experiencias de vida.

“Quiero quitarles a los lectores no solo el miedo a escribir, sino el miedo a leer. La mayor parte de la gente joven tiene miedo de la página porque están acostumbrados a la pantalla, lo quieren todo resumido, todo visual, y se pierde un poco el hábito y el amor por la lectura en la página. Es perderle el miedo a esta cosa maravillosa que es que a uno le cuenten algo”, comentó.

Emoción e instinto

El proyecto de La palabra mágica surgió después una colaboración con la BBC sobre el oficio de la escritura. “Les di muchas cosas, ellos escribieron un manual, pero hay una parte de la escritura que no es un manual y que es la creatividad. De eso quise escribir, del proceso interno, emocional, instintivo, y eso me interesaba más que la técnica para escribir, que la puedes aprender en un taller. Pero hay otra parte, más profunda e íntima, que no puedes enseñar, que la tienes que cultivar”, agrega la autora, que ha vendido alrededor de 80 millones de ejemplares en el mundo.

Al dirigirse a nuevos escritores, la autora recomendó: “Hay que plantearse que uno no va a escribir la gran novela americana. Uno va a contar algo y vamos viendo por el camino cómo se acomodan las cargas. Da miedo cuando uno piensa en un proyecto enorme; pero si vamos día a día, página a página, tal como vivimos la vida día a día, se va haciendo. El talento es fantástico, pero sin la disciplina no llegas a hacer nada”.

Sobre el gran éxito de sus libros, Allende, quien nació en Perú y se crió en Chile, opinó: “No controlo lo que se dice de mí, no se me van los humos si dicen algo bueno ni me deprimo si dicen algo malo. Pero tengo que decir que la crítica es brutal con las mujeres. Si una mujer escribe un libro como El amor en los tiempos del cólera, la habrían tildado de sentimental, habrían dicho: ‘Es un libro de mujercita’, pero lo escribe un hombre y nadie piensa eso. Respecto a que te acusen de vender mucho, me parece una subestimación de los lectores, es medio ofensivo”.

Dijo que el proyecto surgió después de una colaboración que hizo con la BBC. (Especial)

Presencias amadas

Isabel Allende relató que su actividad cotidiana incluye ejercicio y paz. “A mi edad, si estoy todo el día aquí sentada, no me podría mover. Y después ya me meto a mi oficina y no veo las noticias hasta la tarde. Porque si me pongo a ver todas las brutalidades que ha hecho Trump, se me arruina el día, prefiero que se me arruine la noche. Se habla mucho de que hay que tener una habitación propia para escribir. Esa habitación está dentro de la cabeza, es un espacio de silencio. Ahí puedes convocar a los espíritus, a los personajes, a las historias, a la memoria”.

“Me crié con la idea de que existen muchas dimensiones de la realidad. Que el mundo es muy misterioso. No veo fantasmas y no soy particularmente supersticiosa. Pero me rodeo de presencias. Esas presencias son de la gente que quiero que ya no está aquí; por ejemplo, mi mamá y mi hija, que las tengo aquí encima de la mesa. Las saludo en un ejercicio de memoria y de amor. Por eso, cuando termina mi día, yo cierro la puerta de mi oficina y no quiero que nadie entre a limpiar ni a tocar nada porque ahí están esas presencias esperando”.

La escritora comentó que lo más importante que le ha pasado en la vida es el amor. “El que he dado, más que el que he tenido o recibido. Uno nunca olvida el amor que da. Se olvida el amor que se recibe mucho más rápido. Y estoy en una etapa de mucho agradecimiento; voy a cumplir 84 años, tengo un hombre que me adora, un hijo y perros, ¿qué más?”

También habló sobre la censura en Estados Unidos, económica y cultural, “lo que se enseña en las universidades y los colegios. Están censurando la mitad de la historia de este país y algunos libros también están censurados. Los míos, bueno, solo La casa de los espíritus está censurada en varios estados, lo que me parece un honor”.

Además, dijo que no puede escribir sobre la actualidad política del país en el que vive desde hace muchos años.

“En mi experiencia, necesito la distancia del tiempo para poder escribir sobre los hechos. Escribí La casa de los espíritus años después del golpe y el exilio; necesité tiempo para verlo con la distancia y la ironía necesarias para una novela. Hoy no podría escribir una novela sobre Trump o lo que pasa en Estados Unidos, sería muy difícil. Puedo escribir sobre casos particulares, como una niña ciega separada de su madre en la frontera, pero en la visión panorámica de lo que ocurre se necesita distancia. No se puede desde el ojo del huracán, por lo menos yo no puedo”.

Finalmente, Isabel Allende opinó sobre la serie de televisión de La casa de los espíritus que se estrenará el 29 de abril en Amazon Prime Video.

“En 1995 se hizo la película y en aquella época la gente no leía subtítulos. Tenía que ser en inglés para que fuera comercial y tuviera estrellas de Hollywood que el público reconociera, y no tenía el sabor latinoamericano del libro. Esto es muy diferente porque son ocho episodios; te permite contar la historia con calma y está hecha latinoamericana, chilena, francamente. Tengo una ilusión tremenda de que le guste a la gente y, si es posible, que atraiga a los jóvenes”.

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BSMM

  • Vicente Gutiérrez
  • vicente.gutierrez@milenio.com
  • Periodista desde hace 25 años y especialista en temas culturales, la industria del entretenimiento y cinematográfica. Por su experiencia y conocimiento, también ha participado en temas de política y de negocios. Es reportero de cultura en Milenio y locutor en “La Taquilla”, programa de Radio Fórmula 104.1 FM.

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