La relación entre la escritora Kiran Desai (1971) y México es muy fuerte. La ganadora del Premio Booker 2006 por El legado de la pérdida vivió en nuestro país, tal como lo hizo su madre, la también escritora Anita Desai.
De hecho, su nueva novela, La soledad de Sonia y Sunny (Salamandra), una historia de amor y familia que atraviesa India, Estados Unidos y México, la escribió aquí.
“En India crecimos leyendo literatura mexicana como Carlos Fuentes y, claro, a Octavio Paz, quien por cierto no quería ser embajador de la India, pero al final le cambió la vida la filosofía india, pero originalmente estaba muy triste, era como un castigo (risas); pero en México no crecen leyendo lo que se escribe en la India; tal vez a Salman Rushdie, pero no tanto. Así que hay conexiones antiguas muy interesantes entre nosotros”, dice.
Durante varios inviernos, ella y su madre estuvieron en San Miguel de Allende y La Manzanilla, en la costa de Jalisco, donde su madre escribió Rosarita.
“Para nosotras, escapar de Estados Unidos y venir a México fue como si nos abrieran las puertas del cielo y sentimos una felicidad extraordinaria; porque estuvimos trabajando muy duro en nuestros libros. Pero una cosa que me llamó la atención es que desde México se ve muy diferente a los Estados Unidos y políticamente fue muy interesante para mí”, explica.
Desai comenta que en India existe una presión para salir del país, estudiar y construir una vida en otro lugar. “Te educan para que te vayas; la familia ya sabe que te irás y esto es algo profundo. Y luego está ese tremendo dolor en el corazón de perder a esos hijos a los que han insistido para que se vayan y hay una incapacidad de saber cómo hablar sobre eso”.
Para la autora, la literatura significa todo: “He escrito la mayor parte de mi vida y pienso que, como dice uno de mis personajes en el libro, pienso que soy como una abeja, una hormiga o una lombriz, tomando un poco de la vida real y moviéndola a la vida artística. Creo que ese es mi trabajo; es una hermosa forma espiritual de vida”.
La migración
Después de 20 años, la autora presenta La soledad de Sonia y Sunny, una novela donde el destino de dos jóvenes se cruza y se separa a lo largo de los años y los continentes. Sonia, aspirante a novelista, regresa a India después de estudiar en Vermont; Sunny, periodista instalado en Nueva York, intenta escapar de su dominante madre y de una familia marcada por los conflictos. Ambos se encuentran en un tren nocturno y descubren que sus familias ya habían intentado unirlos en el pasado.
La entrevistada dice que su libro parte de su propia experiencia al viajar por distintos países. “Por eso trazo el camino de varias generaciones de mi familia entre India y el mundo occidental”, agrega.
"Mi verdadero país está en la memoria."
— Ediciones Salamandra (@SalamandraEd) May 25, 2018
Kiran Desai pic.twitter.com/g2Bv73iBJb
La autora habla del racismo: “No solo pasa en el mundo occidental. En India también hay el mismo discurso retórico contra la inmigración que en los Estados Unidos. La gente que tiene mucha angustia contra ella y en la India se usa el mismo lenguaje horrible contra los migrantes”.
Para Desai, la migración no puede entenderse únicamente a partir de cifras o discursos políticos.“Lo que creo que es el trabajo de un escritor cuando hablamos de inmigración masiva es contar la historia de una persona; ese es nuestro trabajo. Explicar por qué la gente se va”.
La escritora considera que las desigualdades económicas y de poder seguirán generando desplazamientos.“La división de clases, de la riqueza, del poder, todo eso ha permanecido intacto durante siglos. No está siendo menor, está creciendo y van a seguir los abusos, las divisiones entre naciones, sí, razas, géneros; pero en Estados Unidos es dramático”.
Desai opina que existe una responsabilidad particular de los escritores frente a las historias que suelen quedar fuera de los grandes discursos nacionales y de los medios. “Es un problema real, porque cuando se trata de India o México, los medios de comunicación en el mundo occidental siempre cuentan la misma historia, que siempre es de violencia. Pienso que el papel de los novelistas es escribir esas historias que no están en las noticias y darles otro tratamiento”.
BSMM