En 2001 estudiaba en España el Doctorado en Letras Hispánicas en la Universidad de Córdoba cuando, sorpresivamente, recibí una llamada en la que se me informaba que mi libro Mientras olvido había ganado el Premio Internacional de Poesía Rosalía de Castro. Dada la precariedad de la vida que llevaba (pues la beca que tenía era muy modesta), el premio me trajo un aire fresco, pero también me trajo muchas otras cosas más, entre ellas destaco una especial: la llamada, una mañana, del célebre editor Manuel Borrás, de la hoy mítica Editorial Pre-Textos, que este año cumple cincuenta años de existencia publicando ensayo, narrativa y, por supuesto, poesía. Manuel Borrás me dijo que quería conocerme y que cuando pasara por Madrid no dejara de buscarlo. Como no iba a dejar pasar una oportunidad tan trascendental, hice un viaje especial para conocer a quien ya para entonces (no lo digamos ahora) se había impuesto como uno de los editores más importantes de nuestra lengua, con un catálogo exquisito y una línea editorial a prueba de cualquier moda.
El encuentro se dio en su oficina de Madrid, una breve pero sustanciosa conversación que me marcaría para siempre: me di cuenta de lo que era la tarea de un verdadero editor interesado en descubrir autores para seguir enriqueciendo su catálogo y, con ello, su tradición literaria. Manuel Borrás transpiraba pasión por el libro, la lectura y la labor editorial.
Por eso, desde aquella mañana estoy atento a las publicaciones (sobre todo de poesía) de Editorial Pre-Textos, que nació precisamente como un homenaje a un poeta: Eduardo Hervás, quien se había suicidado hacía poco (en 1972) y se había convertido en uno de los impulsores (primero) e inspiradores (después) de esta iniciativa editorial y de los tres amigos implicados en ella, que continúan juntos: el mencionado Manuel Borrás (el rostro más público de este proyecto), Manuel Ramírez y Silvia Pratdesaba. Manuel Borrás ha compartido una declaración de principios que es la que ha dominado su labor editorial: no publica para el público, sino para los lectores, y este principio ha dominado su sello de poesía, cuyo primer libro fue El jabón, las prosas poéticas de Francis Ponge, le seguirían los Poemas de George Bataille, y luego una larga nómina de apuestas por poetas que, lo dice el propio Borrás, terminaron imponiéndose pese a que en su momento habían sido algunos de ellos incluso desdeñados. Poesía de todas las generaciones (jóvenes, clásicos) y latitudes, de variados estilos y vertientes escriturales, en lengua española o extranjeras, pero que se destacaran primordialmente por su calidad, su principal y único requisito.
En el asediado sello de poesía de Editorial Pre-Textos —que incluye ni más ni menos que la obra de varios premios Nobel de Literatura, la más reciente Anne Carson: Autobiografía de Rojo y Hombres en sus horas libres, en traducciones de Jordi Doce— sobresalen renombrados poetas como Fernando Pessoa, Juan Ramón Jiménez, Mark Strand, Yves Bonnefoy, Rafael Cadenas, Cintio Vitier, Roberto Juarroz, Paul Auster, y más jóvenes como Abraham Gragera, Juan Antonio Bernier, Álvaro García y Andrés Neumán. Ha publicado extensamente también la obra de un gran poeta español: José Antonio Muñoz Rojas, autor de Las cosas del campo, un libro de poemas que, lo confiesa Manuel Borrás, es el gran éxito de ventas a lo largo del tiempo de esta casa editorial. A la fecha, Editorial Pre-Textos ha alcanzado ya los mil títulos de poesía y participa en no menos de diez premios de manera directa y como editor.
Incansable viajero y lector, alguna vez Manuel Borrás confesó que los aviones eran un buen lugar para leer y que incluso las azafatas le llegaron a preguntar si no se cansaba de hacerlo. Yo creo que este célebre editor no se cansa nunca y por eso se le ve (ahora en las redes sociales) leyendo y difundiendo poesía a lo largo y ancho del orbe. Siempre generoso, siempre comprometido con su pasión editorial, Manuel Borrás es hoy por hoy uno de los referentes más importantes del mundo editorial en nuestra lengua y estos primeros cincuenta años de Editorial Pre-Textos no hacen sino confirmarlo.
AQ / MCB