Cómo las redes sociales manipulan la verdad: José Sobrevilla y Juan Ayón Bernal hablan de ‘El Sicariato Informativo’

Al margen

Ante la manipulación de la opinión pública, existe el peligro de que la verdad termine siendo irrelevante, afirma uno de los autores de ‘El Sicariato Informativo: ¡El algoritmo, su arma letal!’.

Juan Ayón Bernal y José Sobrevilla, autores de ‘El Sicariato Informativo’. (Especial)
Alma Gelover
Ciudad de México /
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Comunicadores con una larga trayectoria, José Sobrevilla y Juan Ayón Bernal son coautores de El Sicariato Informativo: ¡El algoritmo, su arma letal! (Club de Periodistas de México, 2026), un libro en el que reflexionan sobre la manera en que las plataformas digitales y redes sociales son utilizadas para difundir masivamente “estrategias de desinformación, propaganda y campañas negras […] orientadas a manipular la información pública”.

Con portada y aforismos de Eko, el libro sostiene una posición crítica frente a la derecha y ultraderecha en México, la cual utiliza internet como su trinchera y desde ahí asume lo que ellos denominan “sicariato informativo”.

Sobrevilla y Ayón Bernal argumentan su trabajo en la siguiente conversación.

¿El Estado forma parte del establishment? ¿En México, el sicariato informativo se da solo en la derecha o también en la izquierda?

José Sobrevilla: El Estado ocupa un lugar central en el establishment de la teoría política y sociológica, ya que es la institución que posee el monopolio de la fuerza legal y articula el orden político, económico y social dominante. En cuanto al fenómeno del “sicariato informativo” en México, analistas políticos, periodistas y académicos coinciden en que no es exclusivo de una ideología y se manifiesta tanto en la derecha como en la izquierda.

Este término se utiliza de manera coloquial y crítica para describir la difamación sistemática, la manipulación de la información, las campañas de odio y los linchamientos mediáticos dirigidos a destruir la reputación de adversarios políticos.

En la derecha y en sectores conservadores, históricamente y en la actualidad, se asocia con facciones de la oposición y con ciertos medios de comunicación tradicionales o con columnistas. Se manifiesta a través de campañas de desprestigio contra figuras gubernamentales de izquierda, activistas sociales o políticas públicas progresistas, recurriendo en ocasiones a noticias falsas (fake news) o a narrativas de pánico económico y social.

En la izquierda y en sectores oficialistas: con la llegada de la izquierda al gobierno federal, se ha documentado un auge de este fenómeno tanto en el aparato de poder como entre sus simpatizantes. Se ejecuta mediante redes de bots, creadores de contenido digital y portales de noticias alineados con la narrativa oficial. Sus objetivos suelen ser periodistas independientes, activistas, defensores de los derechos humanos y jueces que cuestionan las decisiones del Ejecutivo.

En el México actual, la discrepancia política ha provocado que ambos bandos utilicen las plataformas digitales y los espacios editoriales como armas de guerra de la información, dejando de lado el debate de ideas para priorizar la descalificación personal del oponente.

Juan Ayón Bernal: Nuestro trabajo El Sicariato Informativo: ¡El algoritmo, su arma letal!, en el caso de México, lo situamos a partir de 2006, cuando el Partido Acción Nacional, que en ese entonces detentaba el poder, y los grupos fácticos (políticos y económicos) contrataron a los consultores internacionales, al estadunidense Dick Morris y al español Antonio Solá, quienes crearon y ejecutaron la campaña presidencial de Felipe Calderón.

A ellos, no solamente a Antonio Solá, se les atribuye la frase “AMLO, un peligro para México”, que les alcanzó hasta las elecciones de 2012. En 2017 y 2018 se llevó a cabo una “campaña negra”, llamada “Operación Berlín”, con recursos empresariales y del PRI, tanto en redes sociales como en los medios impresos y audiovisuales tradicionales, para desprestigiar a Andrés Manuel López Obrador y a Morena y evitar que ganaran las elecciones.

Con el establishment nos referimos a esos gobiernos, los de los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, y los grupos de poder político y económico detrás de ellos. En la actualidad, los gobiernos que defienden dicho establishment son los de Chihuahua, Aguascalientes, Querétaro, Nuevo León y Coahuila, además de Grupos Empresariales México, Salinas, Claudio X. González Jr. y la Coparmex.

El libro se centra en el análisis de las campañas negras de derecha contra AMLO, Claudia Sheinbaum y Morena. Tratamos de documentar y sostener el sicariato informativo, aunque analistas e investigadores sostienen que en la izquierda también se comete sicariato informativo. Lo que sí está comprobado es que hay ataques contra la oposición, pero se enmarcan en campañas de desprestigio orquestadas por la derecha.

Asimismo, el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, en su informe de 2026 sobre el consumo de noticias digitales (Digital News Report), señala que México ocupa el segundo lugar a nivel mundial en exposición a noticias falsas o engañosas, superado únicamente por Turquía.

Estudios de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han respaldado esta posición al ubicar a México como el segundo país que más comparte y genera noticias falsas a nivel mundial, principalmente a través de Facebook y WhatsApp.

Ustedes dicen que, con internet y las redes sociales como trinchera, la derecha y la ultraderecha en nuestro país han generado “una democracia herida”. ¿Podría abundar en esta idea?

JS: En México, el debate sobre si la derecha y la ultraderecha han generado una “democracia herida” es complejo y presenta posturas polarizadas entre el bloque oficialista y los sectores de la oposición. La expresión “democracia herida” se emplea de manera más formal en otros análisis latinoamericanos, como en los informes sobre la violencia sistémica en Colombia o en foros sobre la violencia político-criminal en las elecciones mexicanas.

Desde el partido Morena, y diversos académicos vinculados a estudios sobre la democracia, se ha argumentado que el actuar de la derecha tradicional y la emergencia de facciones radicales han debilitado el tejido democrático bajo argumentos como la polarización y narrativas de miedo, acusando a la derecha de centrar su estrategia en “el golpeteo, la mentira y el miedo”, recurriendo a discursos clasistas o racistas en un intento por deslegitimar los avances sociales del gobierno.

Voceros del oficialismo critican que sectores de la oposición busquen activamente el respaldo y la injerencia de gobiernos o de organizaciones de Estados Unidos o de la ultraderecha global para presionar a las instituciones mexicanas, lo que vulnera la soberanía del voto popular. Se señala que la oposición se ha quedado moral y políticamente debilitada, limitándose a obstaculizar las reformas institucionales sin ofrecer una propuesta constructiva para la nación.

Por otro lado, los partidos tradicionales, como el PAN, y otras fuerzas opositoras rechazan categóricamente ser la causa del deterioro democrático. Para este bloque, la verdadera “herida” a la democracia proviene de las acciones del propio gobierno federal, como la erosión de la autonomía institucional. La oposición denuncia de manera constante la centralización del poder y la aparente sumisión de los organismos autónomos, las fiscalías y el Poder Judicial a las directrices del Ejecutivo.

Políticos de derecha argumentan que valores fundamentales como el voto libre, la manifestación y la libertad de expresión están bajo asedio por un oficialismo que cataloga automáticamente cualquier disidencia o crítica ciudadana como una postura de "ultraderecha" o de traición. Defienden que señalar los errores gubernamentales (como la inseguridad o la escasez de medicamentos) y debatir con firmeza en el Congreso no debilitan la democracia, sino que buscan preservar los contrapesos necesarios para evitar un régimen autoritario.

JAB: Como editor de la sección de información nacional del portal To2.com en 1998-99, yo tenía, al igual que todos mis compañeros, un ideal ciudadano y que se repetía continuamente: que internet ayudaría a fortalecer la democracia por ser un medio donde se podría ampliar y fortalecer la pluralidad, pero no nos habíamos dado cuenta que aparte de la pornografía y los juegos, que son dos formas más lucrativas de los negocios en internet, había un grupo que tomó el control de las comunidades, antecedente de las redes sociales, y esos fueron los grupos neofascistas de Estados Unidos y algunos países de Europa.

Esos grupos, desde 1995, tienen el control del pensamiento de la ultraderecha y la derecha en el mundo y explotaron a partir del 2000 contra los comunistas, principalmente en América Latina, y su fortaleza y crecimiento se dieron con Donald Trump en 2016. Por lo anterior, esa democracia plural que nosotros considerábamos en 1998-99 se fue quebrando porque en lugar de fortalecerla, las campañas negras, sicarias, han pasado por encima de cualquier norma democrática para imponer una cultura autoritaria, de fake news, miedo y terror para todos los que amenacen la ampliación de los negocios de los señores de Silicon Valley, incluida la propia democracia. Por ello, afirmo que la democracia está herida.

Portada de ‘El Sicariato Informativo: ¡El algoritmo, su arma letal!’. (Club de Periodistas de México)

En México, ¿también el gobierno ataca a los adversarios políticos con bots?

JS: Sí, de acuerdo con investigaciones independientes y reportes periodísticos, se ha documentado que en México también se utilizan cuentas automatizadas, o bots, vinculadas a entornos gubernamentales y partidos en el poder para atacar a adversarios políticos, críticos y periodistas. Aunque las administraciones actuales suelen sostener que los ataques provienen principalmente de granjas de bots financiadas por la oposición, diversas agencias de análisis digital y medios de comunicación han señalado que el uso de estas herramientas tecnológicas para manipular la conversación pública es una práctica extendida en todo el espectro político mexicano.

Respecto a la #RedAMLOVE, organizaciones como Signa_Lab del ITESO documentaron en reportes técnicos el funcionamiento de redes coordinadas de cuentas (clasificadas como bots, semibots y cuentas automatizadas) dedicadas a amplificar mensajes de apoyo al gobierno federal y a lanzar ataques masivos en plataformas como X (antes Twitter) contra medios de comunicación y comunicadores independientes que cuestionaban al gobierno.

En el ámbito estatal, investigaciones periodísticas recientes expusieron en detalle una presunta estrategia digital, operada a través de la firma ‘Concentra BPO’, a favor del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta. La investigación exhibió documentos internos y manuales de operación (como los denominados Espada TV Azteca y Escudo) diseñados para monitorear e inundar las redes con comentarios ficticios, con el fin de desacreditar la cobertura de medios de comunicación críticos y golpear a sus adversarios políticos.

De acuerdo con estudios académicos citados por la BBC, el uso de spam-bots patrocinados por el gobierno de México para propagar desinformación y atacar a periodistas data formalmente de administraciones pasadas, y se documenta ampliamente desde la campaña y el gobierno de Enrique Peña Nieto en 2012.

El gobierno federal y la dirigencia de Morena sostienen firmemente una postura de rechazo al uso de bots por parte de Morena, argumentando que sus movimientos cuentan con un respaldo orgánico en el territorio. De manera recurrente, la presidenta Claudia Sheinbaum y la vocería oficial acusan directamente a la oposición y a la “ultraderecha internacional” de invertir millones de pesos a la semana en granjas de bots para orquestar campañas de desprestigio, como las que buscan vincular al gobierno con el crimen organizado o magnifican los problemas del sector salud. Debido al impacto de estas dinámicas, el gobierno federal ha puesto sobre la mesa la necesidad de abrir debates para legislar y regular el uso de la inteligencia artificial, los bots y los algoritmos en las campañas políticas.

JAB: Políticos de Morena quizá utilicen granjas de bots con fines políticos personales, pero no hay evidencia de que el gobierno de Morena financie granjas de bots ni de trolls. El libro El Sicariato Informativo se centra en el papel que juegan medios de comunicación masiva, periodistas, periodistas digitales e influencers para defender conceptos de la derecha como: defensa de la libre empresa, la familia tradicional, contra la izquierda a quien califica como “narcoestado”, pero no quiere decir que los gobiernos progresistas de América Latina estén ligados a los cárteles del crimen organizado. Calificar a los gobiernos de izquierda y progresistas de “narcoestado” o “narcogobiernos” forma parte de las campañas sicarias de la derecha.

¿Cómo actúa el Estado mexicano ante la desinformación?

JS: El Estado mexicano aborda este fenómeno mediante diferentes enfoques institucionales que a menudo generan debate sobre los límites de la libertad de expresión, como la estrategia de confrontación directa y de réplica (Agenda Ejecutiva). El Poder Ejecutivo, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum (continuando la dinámica iniciada por su predecesor), utiliza conferencias de prensa diarias para establecer la agenda gubernamental. Dentro de esta estrategia, se señalan y se exhiben públicamente las piezas informativas o los medios de comunicación que el gobierno considera falsos o sesgados. Esta confrontación directa busca contrarrestar las narrativas de la oposición, aunque críticos advierten que también puede profundizar la polarización y la tensión con la prensa.

El Instituto Nacional Electoral (INE) despliega de manera regular campañas institucionales para alertar a la ciudadanía sobre la desinformación en los procesos electorales y en las redes sociales. Enfoque centrado en dotar a los ciudadanos de herramientas para detectar fake news, fomentando que contrasten, investiguen y verifiquen la información antes de emitir su voto.

Organismos como el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y los institutos locales afirman que la transparencia activa es la principal defensa contra los rumores. Mediante plataformas de datos abiertos, buscan que la población cuente con fuentes oficiales verificables para contrastar tanto las afirmaciones de la prensa como las del propio gobierno.

JAB: Ante la desinformación, el Estado mexicano ha sido reactivo al no tener una estrategia de comunicación, menos de comunicación política, basada en acciones de control estatal y regulatorias para evitar intromisiones desde el algoritmo y las redes sociales en la política interna de nuestro país. El gobierno mexicano no ha sido proactivo en el avance de la tecnología y de las redes sociales; solo ha sido reactivo. Falta analizar bien la Ley de Memes y sus repercusiones en el periodismo y la libertad de expresión.

¿Qué lecciones les deja este libro en un escenario, como ustedes mismos lo señalan, de un “presente perpetuo”, sin tiempo para la reflexión y solo para el consumo más superficial de la información que circula en la red?

JS: Una de las primeras lecciones —en lo personal— ha sido la preocupación de que la verdad termine siendo irrelevante porque el algoritmo viraliza la mentira y la premia por encima de los hechos. Otra es que las personas que interactúan por internet y en redes sociales piensan que interactúan con seres humanos, pero la mayoría de las veces interactúan con servidores y máquinas manipulados por inteligencia artificial.

La gran cantidad de información a la que hoy tenemos acceso nos viene a confundir al grado de que ahora es más difícil encontrar la verdad en un mundo de datos que proceden de distintos lados; por eso, El Sicariato Informativo pretende hacer que la gente dude y confronte la información antes de tomarla como una verdad irrefutable, y la lleve a la toma equivocada de decisiones.

JAB: En el mundo del ciberespacio, hay un bombardeo permanente de información siempre en tiempo presente. La abrumadora información te impide parar para hacer un alto para su análisis y reflexión. Lo de ayer ya fue superado por el hoy, por el presente, por eso afirmamos que es un tiempo presente perpetuo. La mayoría solo lee los encabezados de las noticias porque prefiere utilizar el tiempo de ocio en jugar, memes o trivialidades sobre los acontecimientos diarios, incluso sobre la guerra o la represión de los movimientos sociales. Las mentiras son mejor aceptadas que la realidad porque no les interesa ni la política ni la economía, ni nada que sea reflexión.

AQ / MCB

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