• Aquella foto famosa | Un recuerdo de Marilyn en México

  • Memoria

La imagen más famosa de Marilyn Monroe en México surgió de la intuición y la experiencia de Antonio Caballero, quien también desafió los estereotipos que rodeaban a la actriz estadounidense.

Ernesto Herrera
Ciudad de México /

Notables han sido los fotógrafos de espectáculos en México y uno de ellos es Antonio Caballero (1940). Si ha alcanzado un lugar de privilegio se debe a que fue discípulo de Héctor García. Su carrera de aprendiz con él comenzó en 1953 y se independizó luego de dos años. “Como fotógrafo, mi meta era superar al maestro. Él mismo me decía: Tienes que ser mejor que yo. Me llevé muy bien con él, fue como un padre para mí. Me trató como un hijo porque yo tenía trece años cuando me inicié a su lado. Me llevaba por todos lados”, cuenta en conversación con Laberinto. Aunque en los espectáculos alcanzó su merecida fama, en realidad le tocó ser un todo terreno: Cine Mundial, Tele Guía, Excélsior, Novedades, El Universal y El Fígaro, son algunos de los periódicos y revistas por las que pasó. A eso hay que añadir que, trabajando en Novedades Editores, se convirtió en el creador de la fotonovela en México y, asimismo, fue el iniciador de la fotografía científica ejerciendo como técnico docente en la UNAM.

Bajo la égida de la Galería López Quiroga su obra fotográfica se ha expuesto en varios países: Francia, Inglaterra, España, Italia, Canadá. En nuestro país, el Museo de Arte Moderno le dedicó una retrospectiva en 2019.

La fotografía que le ha valido ser conocido mundialmente fue aquella que le tomó a Marilyn Monroe el 22 de febrero de 1962 en el salón Tesoro del hotel Continental Hilton del entonces Distrito Federal: “Es muy famosa y se volvió muy codiciada”. Curiosamente, no fue premeditada sino que participó el azar. Octavio Alba, el director de Cine Mundial, le encomendó ir a la conferencia: “Marilyn llegó tarde y provocó un desorden. De los periodistas que asistieron, porque la gran mayoría de ellos ya falleció, me acuerdo de Juanito Martínez de La Afición, los Bilbatúa, Marcelo López, Lucero y Coty Hernández Bravo del Noticiero Continental y los hermanos Mayo. No era muy alta, medía como 1.72, pero, como llevaba tacones, se veía más alta. Llevaba un vestido clarito, como menta. Cuando apareció, no se podían tomar fotos. Nos organizamos y Lucy Quijadas la llevó a una mesita que tenían reservada con una botella de champán y una copa. Yo quedé a los pies. Tomé la famosa foto de manera fortuita. No podía ver bien cuando descruzó las piernas”.

Los hermanos Mayo quisieron apropiarse posteriormente de la foto, pero todo se zanjó cuando los amenazó con demandarlos en Estados Unidos porque aquí no podía.

El maestro Caballero comparte otros recuerdos de ese día memorable y su contacto con Marilyn: “La cercanía que tuve con ella fue la que tuvimos todos los colegas. Le hicieron preguntas muy bobas. Que por qué no usaba medias y ella contestó: Para qué, ¿no te gustan mis piernas? Otro le preguntó si no usaba ropa interior y ella dijo que no, que usaba dos gotas de Chanel. Era muy simpática y respondía las preguntas con mucha chispa. Estuvo aquí una semana y tenía una agenda muy apretada; traía un chaperón que le puso el presidente López Mateos, un personaje de Estados Unidos, hijo de un político muy fuerte, y una modelo de Diego Rivera. Su intención era conocer a la señora de López Mateos para adoptar un niño mexicano, ya que era de ascendencia mexicana. Su mamá nació en Piedras Negras, Coahuila.

“Platiqué muy poquito con ella. Me acerqué y le hice unos comentarios. Noté que era una mujer muy preparada, muy inteligente. No era la tonta que los productores trataron de hacernos creer. Era sencilla, muy tratable, muy cortés. Siempre dije que era un ángel que se me había aparecido”.

AQ / MCB

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