‘Obsesión’: del amor al Gólem

Cine

‘Obsesión’ replantea los grandes relatos románticos desde el horror y demuestra que un amor sin libertad deja de ser una promesa para convertirse en una forma de esclavitud.

Fotograma de ‘Obsesión’, de Curry Barker. (IMDb)
Fernando Zamora
Ciudad de México /

En Tristán e Isolda, los amantes beben accidentalmente un filtro destinado a otra pareja. Quedan condenados al amor para siempre. Hasta hoy, esta historia se celebra como uno de los paradigmas del amor total, pero el hechizo tiene una debilidad: elimina la libertad de los amantes. Usando esta contradicción, Curry Barker dirige Obsesión

La premisa es sencilla: ¿qué pasa si alguien hace mágicamente que otra persona lo ame? En lugar de una película de romance tenemos una pesadilla de horror.

Bear tiene años enamorado de Nikki. Ella lo quiere, pero nunca oculta que lo mantiene en la zona del amigo. El problema es que Bear encuentra una rama que concede un deseo. Y echa a andar el hechizo. Conforme el deseo comienza a cumplirse, el director muestra que el amor desaparece justo porque no hay libertad. 

Nikki vive ahora y mata para Bear, quien ha hecho de Nikki algo más que un fetiche. Porque es cierto que está enamorado de su propia fantasía y que no conoce a la Nikki real. Menos ahora que ha anulado su derecho a decir no. Esta imagen, la del fetichismo, parece sólida, pero es insuficiente. Explica el mecanismo del amor, pero apenas describe la tragedia de la mujer.

Hay un mito más poderoso: el Gólem, ese monstruo animado por una voluntad ajena. Puede caminar, hablar y actuar, pero ha sido despojado de lo que hace humano al humano: la libertad. Esta es la inteligencia de una película filmada para un público amplio, que resulta previsible y que, sin embargo, hace emerger la contradicción romántica de las comedias clásicas. 

El director elimina el recorrido que caracteriza a ese engendro llamado comedia romántica y el protagonista obtiene su premio de inmediato. Y el premio es una maldición. La película, en este sentido, dialoga también con Vértigo, de Hitchcock: Scottie Ferguson tampoco ama a Madeleine, sino a la imagen que se ha construido de ella. Y cuando intenta reconstruirla en Judy, la mujer desaparece detrás de una máscara. 

Lo mismo con Bear: no desea conocer a Nikki sino confirmar una idea elaborada por años. Encuentra que el deseo absoluto destruye lo que la fantasía preservaba en el inconsciente.

Hay otra película con la que Obsesión charla de modo mucho menos evidente: There’s Something About Mary. En esta magnífica comedia, varios hombres proyectan sus fantasías sobre Mary. La fascinación es motivo de risa. Obsesión toma esos motivos y les arrebata la protección de la comedia. Lo que parece encantador es ahora inquietante. 

Barker no inventa una nueva forma de obsesión, pero cambia el género, el sitio desde el que estamos viendo lo que sucede. Tal vez por eso resulta significativo que el autor provenga de YouTube. Antes de filmar largometrajes, aprendió a narrar para un público acostumbrado a descubrir símbolos y elaborar teorías sin que nadie se las explicara. Barker confía en la inteligencia del público. 

Y por eso, cuando se propuso imitar notas de ese otro monumento al amor occidental, Romeo y Julieta, Barker se dio cuenta de que estaba entrando en el terreno de la redención de someter al otro y, de paso, acabar con la orgía de sangre que salpica la pantalla. No. No es posible un final “romántico”. Esta es la mejor decisión de la película. Tristán e Isolda se revela como esclavitud, Romeo y Julieta pierde su dimensión redentora y Vértigo devela la sustitución de una persona por una imagen. Tal vez lo que consideramos amor ha sido siempre una cosa de horror.

¿Dónde ver Obsesión?

La cinta de Curry Barker está disponibles en las carteleras de cines comerciales en nuestro país.

​Obsesión

Dirección: Curry Barker | Estados Unidos, 2025

AQ / MCB​

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