¿Qué parte de ti fueron mis pensamientos?
¿Qué parte de ti los empujó hacia qué impulso?
¿Se pervirtieron en el espacio que ocupabas?
¿Fuiste un verso, un arrebato, pasmo?
Abrupta tu presencia,
el vértigo de los diagnósticos
no me dio tiempo a imaginarte
y comencé a sumar latigazos de luz
que te expulsaban. No pensé más en ti.
Me entregué a una red de dendritas
que ninguna tomografía reproduce:
árboles diminutos donde descansé,
como un enorme insecto, mi cuerpo:
nadie sabe lo que puede ser un cuerpo,
invocación de Spinoza,
corporalidad sostenida en cientos de sílabas rituales.
¿Qué otra cosa fui sino esa desnudez?
ÁSS