Colores vibrantes y flores arriban a LagoAlgo

El artista salvadoreño Studio Lenca y la curadora Anaïs Lepage hablan de sus respectivas propuestas, que apelan a lo bello, la crítica y la alegría.

‘Hacer lugar’ cuenta historias de migrantes y su vínculo con Latinoamérica. (Octavio Hoyos)
Ciudad de México /
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La galería LagoAlgo presenta dos exposiciones que exploran la relación entre memoria, deseo, belleza y territorio.

Una obsesión por las flores, curada por Anaïs Lepage, reúne obras de 17 artistas internacionales, mientras que Hacer lugar es una exposición individual del artista Studio Lenca, quien se presenta por primera vez en México.

Este último es el nombre con el que el artista Jose Campos promueve su trabajo. Nacido en El Salvador en 1987, salió de su país rumbo a Estados Unidos y pasó por México, de la mano de su mamá, cuando apenas tenía cuatro años de edad, por lo que son pocos sus recuerdos sobre esa odisea.

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Campos considera el arte como una fuerza transformadora, por eso su retorno a México, ahora como artista, ejemplifica cómo puede cambiar la vida.

El artista comenta que usa colores vibrantes en sus obras para contrarrestar experiencias pasadas y oscuras pues “la alegría es fundamental para superar el drama”.

Sostiene que su práctica artística está vinculada con la comunidad, por eso busca crear espacios inclusivos. “Desde hace 20 años vivo en Reino Unido, pero me gusta trabajar con diferentes comunidades en Estados Unidos. Por ejemplo, acabo de tener una exhibición en MoMA PS1 en Nueva York, donde trabajamos con adolescentes sin documentos. Y ese es el poder del arte, poder incluir sus historias, no las que vienen de los periodistas o de los políticos”.

Su obra incorpora su herencia salvadoreña y latinoamericana: los personajes de sus murales y esculturas atraviesan diversas situaciones unidos por una relación con la naturaleza y el paisaje.

Cita una figura que emerge de un volcán con raíces en las manos que simboliza la conexión con la tierra y saberes específicos de los latinoamericanos, como prever la lluvia por el estado de un río.

“Yo hago estas obras para mi familia, no para los curadores ni para los museos. Pienso cuando era pequeño y lo que quería ver. Yo estaba viviendo en esas condiciones, ahora como adulto pienso, ¿qué más hay? ¿Cómo puedo hacer un monumento que se pueda ver en el mundo?”
Studio Lenca es el nombre que el artista Jose Campos usa para mostrar su trabajo. (Octavio Hoyos)

El anhelo de Campos es trabajar más y crear una plataforma para que personas como él, ya sean estudiantes o inmigrantes, puedan trabajar, desarrollarse y ser incluidas.

Símbolo literario

Una obsesión por las flores nació de una experiencia de lectura simultánea y personal de Lepage durante el verano de 2025, en su casa al sur de Francia.

La curadora comparte que releyó En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust y simultáneamente Flores, de Mario Bellatin y que al compararlos detectó una obsesión compartida por las flores no como elementos botánicos, sino como símbolos literarios y procesos conceptuales.

Lepage explica que en Proust las flores encarnan paisajes de infancia, escenas de amor y el despertar romántico. En Bellatin, su obra fue concebida como una naturaleza muerta literaria, con fragmentos breves con nombres de flores, legibles de forma independiente o conjunta.

“Para ambos son símbolos literarios. Tienen muchísimas ideas de flores que representan sus paisajes de la infancia, escenas de amor entre personajes o incluso el despertar amoroso. Me di cuenta de eso leyéndolos y descubrí que utilizan la flor como un símbolo de sátira social. De esta forma surgieron imágenes de obras de artistas que me han acompañado desde hace 10 años. La exhibición reúne tanto figuras reconocidas como amigos cercanos”.

Este hallazgo detonó una reflexión sobre los artistas que la han acompañado durante una década, todos con una preocupación similar por la flor como símbolo.

Entre los creadores se encuentra Iván Argote, ASMA, Sophie Barber, Bianca Bondi, Sara Cwynar, Ileana García, Magoda, Dalton Gata, Yann Gerstberger, John Giorno, Parker Ito, Kapwani Kiwanga, Enrique López Llamas, Jenine Marsh, Ad Minoliti, Erin Jane Nelson, Alberto Perera y Tourmaline.

‘Una obsesión por las flores’ surgió a partir de la lectura de libros de Marcel Proust y Mario Bellatin, dice la curadora Anaïs Lepage. (Octavio Hoyos)

Esta dimensión afectiva y biográfica otorga una coherencia orgánica que supera la curaduría temática convencional para convertirla en un relato íntimo sobre una obsesión compartida. “En un contexto de polarización, conservatismo y consumo visual inmediato, impulsado por redes sociales, el arte no debe reducirse a lo instagrameable ni a mensajes unívocos”, dice Lepage .

La exposición es un modo de reconciliar la aspiración hacia lo bello con los mensajes políticos y los que invitan a pensar el mundo de manera crítica.

La apuesta de la curadora es por obras que, como la literatura, sean inagotables y permitan múltiples lecturas a lo largo del tiempo: “La defensa de la complejidad artística es el corazón conceptual de la exposición, que demuestra que belleza y pensamiento crítico no son incompatibles”.

Una obsesión por las flores y Hacer lugar abrirán este sábado 5 de septiembre y permanecerán hasta el 29 de noviembre. LagoAlgo abre de miércoles a domingo de 10:00 a 18:00 horas, entrada libre.

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BSMM

  • Leticia Sánchez Medel
  • letymedel@yahoo.com.mx
  • Reportera cultural, cursó la maestría en Periodismo Político, es autora de tres libros sobre la historia inédita del Cervantino.

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