Mujeres que escriben; el desafío de hacer comunidad y visibilizar su oficio a pesar del desdén institucional

A las largas jornadas de escritura y especialización, se suma el trabajo en sus hogares y en otros ámbitos que les permiten obtener ingresos para cubrir el gasto en el día a día.

En México, las mujeres escritoras desarrollan su universo intelectual a pesar de las adversidades y en el ámbito de su competencia.| Manuel Guadarrama
Torreón, Coahuila. /

En México, las mujeres escritoras desarrollan su universo intelectual a pesar de las adversidades y en el ámbito de su competencia, resultan victoriosas en certámenes donde se destacan sus estéticas, su posición política y su poderosa construcción que, desde luego, cruza al ensayo, a la dramaturgia y a la novela por los caminos de la poesía. Para muestra se cita solo a tres intelectuales que durante este año fueron reconocidas.

Yunuen Díaz recibió el Premio Bellas Artes de Ensayo Literario José Revueltas por 'La tierra en la boca. Arte contemporáneo y alimentación en México', y Sara Pinedo, por su parte, obtuvo el Premio Bellas Artes de Obra de Teatro para Niñas, Niños y Jóvenes Perla Szuchmacher por 'Mala'.


Destaca también el trabajo de Carmen Ávila, quien ganó el XXVII Premio Nacional de Poesía Tijuana 2025. Antes, es decir, durante el 2024, fue reconocida por su libro 'El vuelo de las grullas', con el Premio Nacional de Novela Ignacio Manuel Altamirano, y en 2010 con “Postales del exilio” ganó el Premio Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa.

Pero a pesar de estos ejemplos de excelencia, se insiste en demeritar institucionalmente el ejercicio literario de las mujeres que, paradójico, son quienes más leen en el país. Así el Módulo de Lectura (Molec) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) refirió en la actualización de sus datos en abril de 2023, que leen hasta 87.65 por ciento más libros que los hombres, con tópicos de desarrollo profesional y personal, salud mental, feminismo, historia y tecnología.

Además, en México, solo la quinta parte, es decir, el 20 por ciento de los libros publicados, son escritos por ellas, de acuerdo a datos generados en 2019 por la Secretaría de las Mujeres, cifra que no ha cambiado significativamente en los últimos años, lo que implica que siguen siendo desplazadas como autoras publicadas.

'Mala' se replanteó en cinco años

Sara Pinedo escribió 'Mala', la presentó a concurso y no ganó. Pero la volvió a abordar con otro tratamiento debido a su propio cambio de perspectivas. Trabajó el texto por cinco años, lo metió al mismo certamen y así obtuvo en días recientes el Premio de dramaturgia Perla Szchumaher. En entrevista realizada en el Teatro Isauro Martínez, en Torreón, explicó el proceso, que además incluye una formación profesional constante.

“El tiempo fue permitiéndole al texto encontrar otras voces, otras resonancias con las adolescentes con las que convivo y con las que trabajo. El texto encontró esas voces porque creo que hay una suerte de coralidad en la pieza. Algo que influyó muchísimo fue el trabajar algunos de estos fragmentos de la obra como parte de mi maestría en Artes performáticas; eso fue fundamental para que el texto no sea solo palabra, sino que haya construcción y propuesta desde la imagen que busca interpelar a él y la espectadora, tanto adolescente, pero también a los adultos”.

La dramaturga se cuestionó a sí misma qué tan adultocéntrica era su propuesta y al mismo tiempo logró despojarse de su visión adolescente para plasmar a las adolescencias contemporáneas. La vinculación, no solo del trabajo de campo y el teatro comunitario con las infancias y juventudes, sino con otras organizaciones, le permitió cuestionar cómo se presenta el adultocentrismo en todos los ámbitos. El teatro y su escritura no eran la excepción, y logró abordarlo desde una posición más teórica gracias a su constante formación intelectual.

Fue en el 2014 que comenzó a trabajar en el desarrollo del arte comunitario en el marco del Proyecto Ruelas del Festival Internacional Cervantino, en Guanajuato. Su amor por el oficio creció y en el 2016 llegó al barrio de San Juan de Abajo, la periferia, lo que le permitió madurar junto a las niñeces y juventudes.

“En 2026 cumpliremos diez años de estar en el barrio y ha sido acompañar niñeces que se han convertido en nuestras compañeras de trabajo ya como jóvenes. Fernanda Escobedo estuvo participando este año en la Muestra Nacional de Teatro en el programa Jóvenes a la Muestra; de ser una niña que llegó a tallerear al barrio en el teatro comunitario, ahora emprende su camino”.

De profesión comunicóloga, Sara Pinedo dijo que el teatro le ha permitido desbordar las temáticas sociales y llevarlas hacia el ámbito público y político. Reconoce que el teatro es un espacio social y un acto político que las mujeres diseñan al mostrar las violencias heteropatriarcales y adultocéntricas.

Escritora Sara Pinedo. | Manuel Guadarrama

'Mala' no tiene garantizada la publicación, pero Sara tiene la intención de observar qué viene después de su texto que, en resumen, es una verdad que golpea duro. Gracias a las prácticas comunitarias, dijo, se pueden proponer espacios de acompañamiento y vinculación con organizaciones que pueden llevarla a la escena con el objetivo de que el espectador o la espectadora puedan ser tocadas por la obra.

“Cuando hablo de escribir desde los escenarios, no se piensa en escenarios formales porque nunca nos los prestan; pensamos en el escenario de la calle: escribimos en el baldío que limpiamos para presentar 'Quinces', la obra que trajimos en la Muestra Nacional de Teatro; fue la primera vez que visitamos Torreón. Esos son nuestros espacios, nuestros escenarios y, claro, es una obra que, si es incómoda en un escenario controlado, seguramente lo será en la calle, pero necesitamos que escuchen, se necesita interpelar a quien no va al teatro, al transeúnte. A ver qué pasa”.

Se escribe sin ningún tipo de apoyo


Carmen Ávila nació en Saltillo y ahora vive en Francia. Su disciplina literaria tuvo frutos el pasado 5 de noviembre al obtener el Premio Nacional de Poesía 2025. ​Con estudios constantes, confirma que las mujeres dentro de la literatura se esfuerzan más y ganan terreno legítimamente, aun cuando la competencia de ser publicadas se percibe desigual junto a los hombres.

“Quiero mucho a Torreón porque aquí recibí mi primer premio de poesía, el Enriqueta Ochoa en el 2010, y también dos veces quedé de mención honorífica en el Magdalena Mondragón… A veces te desanimas y te preguntas: ¿Para qué sigo escribiendo? Pero luego te das cuenta de que alguien te leyó, que los jurados consideraron como bueno tu trabajo y piensas que hay que continuar".

"Como escritoras, competimos en atención con los medios de comunicación y ahora con el internet. En el celular tienes todo al alcance de tu mano. Es fácil conectarse y ver algún video, y lo entiendo porque a veces la gente está muy cansada; yo misma, como lectora, tengo todos mis libros en el celular y aprovecho el tiempo para leer".

Escritora Carmen Ávila.| Roberto Amaya
Caemos en el riesgo de que la literatura también está muy cooptada por las grandes empresas y por la gente que le mete dinero a ciertos autores y te van diciendo: Mira, lee esto. Hasta el libro te lo venden como necesario y al lector se le niega la libertad de leer y ver otras cosas. En el uso del internet, el algoritmo te va guiando, pero no solo ahí, sino las grandes empresas y editoriales que quieren que leas tal o cual cosa”.

Cuando se le pregunta por el camino de buscar una editorial, asegura que es una tarea difícil, pues se considera un privilegio el contar con un agente editorial. Ella no lo tiene y su lucha es pelear por los espacios para que su obra sea leída.

“Yo escribo novela, poesía, ensayo, cuento y acabo de incursionar en una traducción de poesía de Arthur Rimbaud. Y también cuido niños. Vivo en Francia, emigré por amor, tengo dos hijos y, la verdad, también estoy peleando entre la maternidad y el trabajo artístico.

“Quiero entrar a dar clases de español para extranjeros y los franceses, pero a pesar de que tengo muchos estudios, porque tengo un doctorado, como no tengo la especialidad en la enseñanza del español, sí es difícil que me contraten porque las reglas son muy estrictas para el Ministerio de Educación Nacional; entonces ahora lo que hago, aparte de escribir, es hacer una maestría en la enseñanza del español como lengua extranjera”.

Con hambre


Yunuen Díaz recibió a inicios de noviembre el premio Bellas Artes de Ensayo Literario José Revueltas, gracias al desarrollo de un trabajo que vincula a la cocina con el arte: 'La tierra en la boca. Arte contemporáneo y alimentación en México'.

“Es un ensayo en el cual estoy reflexionando sobre la comida como un aspecto político, un aspecto fundamental de la vida. El tema se expande hacia las prácticas de cocina y cómo, desde el arte contemporáneo de finales del siglo pasado, desde los setentas, digamos, empieza a haber obras de arte que se interesan por la comida.

“Sea por denunciar a la industria alimentaria que se está enriqueciendo, pero al mismo tiempo empieza a tener prácticas no éticas, y por otro lado están los otros artistas que trabajan en el cómo pensar que la comida restaura vínculos y nos permite tener un reflejo de la realidad”, dijo en entrevista con MILENIO.

Escritora Yunuen Díaz.| Manuel Guadarrama.

El ensayo aborda el contexto de la producción de los alimentos y, en una segunda parte, la producción artística que se gesta en México. Algunos lo hacen desde la denuncia y otros intentando restaurar los vínculos con la comida, desde una visión ecológica. Así entrevistó a Santiago Robles, que trabaja desde la denuncia con el tema del maíz, y a Gabriel Garcilazo, que habla de la trinidad de la industria contemporánea: grasas, azúcares y sal que se consumen por imposición cultural y economía.

“Dulce Chacón tiene una serie muy bonita donde estudia el Códice Badiano, la herbolaria contemporánea que todavía se puede usar. Es un manual contemporáneo con unos dibujos preciosos. Está la colectiva Amasijo que trabaja con mujeres de Ciudad de México organizando mercados con campesinos y campesinas, productores”.

Yunuen Díaz dijo que su obra será publicada por el INBAL, dando acceso gratuito a través de internet. Ella preguntó y le comentaron que la línea editorial comenzará en 2026, en tanto que la obra de Sara Pinedo no está contemplada para su publicación por el propio INBAL, precisó a MILENIO el coordinador nacional de Teatro, Luis Mario Mocada.


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  • Lilia Ovalle
  • Socióloga por la Universidad Autónoma de Coahuila. Periodista desde el año 1999.

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