El Instituto Cervantes le rendirá en noviembre un tributo al poeta Jaime Sabines, debido a que su obra ingresará a la emblemática Caja de las Letras, la cámara acorazada que resguarda legados de las figuras más relevantes de la cultura hispánica, en Madrid, España.
El acto coincide con el centenario de su natalicio y se suma a las conmemoraciones que en México lo recuerdan con la exposición Es la sombra del agua, dice a MILENIO la periodista Pilar Jiménez Trejo, autora del libro Sabines. Apuntes biográficos, y cocuradora de la exposición Es la sombra del agua, junto con el crítico de arte, Luis Ignacio Sáenz.
La Caja de las Letras es un proyecto del Instituto Cervantes que, desde 2007, convirtió una antigua bóveda bancaria en una “cápsula del tiempo” de la cultura en español. En ella, escritores, artistas, científicos e instituciones depositan objetos, manuscritos, cartas y otros símbolos de su trayectoria, los cuales permanecen sellados hasta la fecha elegida por cada donante.
Entre sus legatarios figuran nombres como Francisco Ayala, Gabriel García Márquez, Nicanor Parra, Mario Benedetti, Elena Poniatowska y decenas de creadores, músicos, científicos y Premios Cervantes, así como editoriales y universidades de prestigio.
La incorporación de Sabines lo sitúa en este partenón de voces fundamentales de la lengua en español, para lo cual, su familia viajará a Madrid con una selección de sus obras que serán depositadas en una de las cajas numeradas de la bóveda.
“Esta noticia es muy importante porque nos habla de la universalidad de Sabines, a quien se le hará un gran homenaje en España en el Instituto Cervantes. Se le llevará a la Caja de las Letras, este reconocimiento que se rinde en España a artistas y a los escritores fundamentales y universales. La familia compartirá las obras de Sabines para que queden en una caja fuerte, como un tesoro, porque eso es la cultura, eso es la letra y eso es la obra de Sabines, un tesoro que va a quedar ahí en el Instituto Cervantes”.
Entre México y España
La doble conmemoración subraya la dimensión transatlántica de su legado y su lugar de Jaime Sabines como uno de los poetas más leídos y queridos del mundo hispánico.
Mientras en España se prepara este reconocimiento institucional, en México el centenario de Sabines se celebra con la exposición Es la sombra del agua, un recorrido por su vida y su poesía a través de pinturas, esculturas y fotografías, detalla la cocuradora, Pilar Jiménez.
“Sabines es un poeta que nos ha demostrado con el tiempo que sigue vivo, que está aquí y que está presente. Es un poeta que, decíamos ya, ha pasado el tiempo, ha logrado trascender, como Neruda, como García Lorca, como Baudelaire, que estarán siempre en las letras. Sabines es un poeta traducido ya a más de 20 idiomas”.
La exposición homenaje a Jaime Sabines en Ciudad de México reúne a 85 artistas plásticos, fotógrafos y escultores, con cerca de 100 obras inspiradas en temas recurrentes de Sabines: el amor, la muerte, el paso del tiempo, la condición humana, Dios y, por supuesto, la luna.
Entre los artistas destacados figuran Gilberto Aceves Navarro, Pablo Rulfo, Alberto Castro Leñero, Jazzamoart y Gabriel Macotela; además, se presentan retratos fotográficos de Jaime Sabines realizados por siete fotógrafos que lo capturaron en México, Chiapas y París.
“Lo que hicimos fue invitar a los artistas, a mandarles una carta pidiéndoles que se inspiraran en un poema, una frase o un libro de Sabines y a partir de ahí hicieran una obra. Fue así como nos empezaron a llegar las obras, inspiradas, por supuesto, en sus poemas de amor, claro, están ‘Los amorosos’, de Jaime Sabines, y los poemas desesperados, esos poemas que todos conocemos, y luego también un tema muy importante que es la muerte, esos poemas maravilloso que está entre nuestras bibliotecas”.
Jiménez Trejo, indica que la muestra se suma a la publicación de Poemas rescatados (1948–1968), volumen con poemas inéditos que el propio Sabines revisó antes de morir. Y la edición de otro libro con 13 poemas traducidos a lenguas originarias de Chiapas, tzeltal, tzotzil y zoque.
“Pocos años antes de morir, Sabines empezó a revisar sus libretas en las que escribía sus poemas y decidió perdonar algunos de ellos, que no aparecieron en el recuento de su obra. Les pidió a sus hijos que los revisaran y que hicieran esta labor. Afortunadamente, sus hijos, Judith, Julieta, Jazmín y Julio, se dedicaron a esta labor, ahora, sobre todo, Julio y Judith nos han dado a conocer este libro que está editado en la UNAM, donde hay unos poemas maravillosos del Sabines joven; son textos que escribió a lo largo de dos décadas”.
Destaca que la exposición Es la sombra del agua surge con una doble conmemoración: el centenario de Sabines y los 30 años de la Casa Jaime Sabines, espacio que el propio poeta inauguró en 1996 y que tras una restauración reabre como referente cultural.
La exposición homenaje a Jaime Sabines se exhibe hasta el 30 de diciembre tanto en el Centro Cultural San Ángel como en la Casa Jaime Sabines, de martes a domingo, de 10:00 a 17:00 horas. La entrada es libre.
PCL