“‘Adriana Mater’ no es una ópera tradicional”: Marcelo Lombardero, director de escena

La puesta en escena de Kaija Saariaho, con libreto de Amin Maalouf, se presentó en la 54 edición del Festival Internacional Cervantino.

La ópera invita a reflexionar sobre la violencia, la maternidad y la difícil paradoja de perdonar. (Foto: Ariel Ojeda)
Guanajuato /
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La ópera Adriana Mater de Kaija Saariaho, con libreto de Amin Maalouf, se transformó en una herida abierta, donde el espectador del 54 Festival Internacional Cervantino fue invitado a reflexionar sobre la violencia, la maternidad y la difícil paradoja de perdonar.

La función en el Teatro Juárez resultó ser una guerra sin nombre, pero sí con rostro. Una noche inquietante, pues no fue una función con arias para tararear, sino para reflexionar ante la disyuntiva de Adriana, una joven que decide tener a su hijo, producto de una violación, en medio de un conflicto bélico ubicado en el siglo XX.

La situación lleva a Adriana a cuestionarse: ¿Qué llevará dentro ese niño, la naturaleza de la víctima o la del verdugo? Incluso se pregunta si su hijo será Caín o será Abel.

Cuando ese niños crece, pretende vengar la honra de su madre, pero no lo hace porque ella le dice una frase contundente que resulta ser la esencia de la obra: “Este hombre merecía morir, pero tú, hijo mío, no merecías matarlo”.

De ahí que se aborde el dilema de hacer justicia o tomar venganza. Adriana Mater plantea si es posible dar vida en tiempos de muerte, o si perdón es cobardía o la forma más alta de valentía.

Previo a la función, Marcelo Lombardero, director de escena, ofreció una charla introductoria sobre la obra, en el foyer del Teatro Juárez, con la que desarmó cualquier expectativa de ópera tradicional.

Para el directopr de escena, 'Adriana Mater' está lejos del escándalo y cerca de una verdad incómoda. (Foto: Ariel Ojeda)

“No esperen escuchar una ópera tradicional… no esperen salir tarareando nada”, advirtió e insistió en que la obra, pese a su complejidad, es “fácil de seguir y sobre todo de sentir”.

Para Lombardero, Adriana Mater está lejos del escándalo y cerca de una verdad incómoda.

“Vivimos en una época donde hablar de guerra se ha normalizado, donde el odio entre razas, sangre y culturas parece estar al orden del día, y donde cualquier mecha puede encender, por eso esta obra no propone una derrota, sino más bien, ofrece una salida”.

Aclaró que esa salida no es ingenua, es ética. Es la decisión de una madre de impedir que su hijo se convierta en aquello que lo destrozó.

La partitura de Saariaho resultó una melodía memorable al plegarse al drama, volviéndose, tensión y miedo. Un lenguaje sonoro que permitió que el canto, la palabra y la emoción humana ocuparan la atención.

'Adriana Mater' se estrenó hace dos décadas en París. (Foto: Ariel Ojeda)

La puesta de Lombardero contó con la dirección concertadora de José Areán, quien condujo a la Orquesta Juvenil Universitaria Eduardo Mata junto al Estudio de Ópera de Bellas Artes y el Coro Staccato; el diseño de Samuel Canales; la iluminación de Karla Bleu; el vestuario de Kristina Vázquez, y el video de Giselle Hauscarriaga. Elementos que lograron mantener la intimidad, sin caer en la ilustración literal de la guerra, ubicando al espectador en un momento bélico a través de las imágenes de bombardeos.

El eco de una experiencia personal

A dos décadas de que se estrenara en París, la ópera Adriana Mater, está lejos de ser una pieza de museo. Llegó al Festival Internacional Cervantino como un espejo, pues diversos territorios del mundo siguen en guerra, promoviendo el desprecio y el odio.

Sin asustar ni escandalizar, la obra dejó entre los espectadores la repuesta dolorosa de la protagonista: perdonar como una forma de resistir.

La obra dejó entre los espectadores la repuesta dolorosa de la protagonista: perdonar como una forma de resistir. (Foto: Ariel Ojeda)

​Esa fortaleza se explica debido a que Saariaho y Maalouf construyeron un libreto enriquecido por experiencias personales: la compositora, desde la conciencia de llevar dentro un ser con un ritmo de corazón distinto; el escritor franco-libanés, desde su vivencia como corresponsal de guerra y sobreviviente de la guerra civil en Líbano.


PCL


  • Leticia Sánchez Medel
  • letymedel@yahoo.com.mx
  • Reportera cultural, cursó la maestría en Periodismo Político, es autora de tres libros sobre la historia inédita del Cervantino.

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