Sin pies ni cabeza es una obra teatral dirigida a las infancias que acerca “a los chicos a crear un criterio de su entorno, a mostrarles que somos seres políticos y a construir un pensamiento que los conduzca a defender sus ideas y tener una postura frente a lo que uno cree”, dice Quy Lan Lachino, directora de la puesta en escena.
La pieza, que será representada el 20 y 21 de enero en el Teatro Hidalgo por la compañía Ráfaga Teatro, fue escrita por Jaime Chabaud. Se trata de una historia desarrollada en un mundo parecido al nuestro y donde la catástrofe parece inevitable, pero lo habitan tres insurrectos: Klap, Zlot y Zock, que elaborarán un plan para detener al maligno Señor Cabeza.
¿Cuál es el plan de ese temible personaje? El Señor Cabeza ha decidido comerse los cerebros del planeta para apoderarse del pensamiento libre, el amor y la libertad. Sin pies ni cabeza construye una ficción que invita a reflexionar, desde el humor y la acción, sobre la resistencia y la imaginación como formas de supervivencia.
“En la obra hay alrededor de 20 personajes en escena, pero interpretados por tres actores. Esta pieza se cuenta desde el lenguaje gestual y del cuerpo, entonces nos vamos transformando en diferentes personajes. Sobre la técnica que usamos se llama espacios mínimos o banda mimada, que, a través de estos juegos escénicos, nos transformamos y vamos cambiando de personajes”.
En ese sentido, la puesta en escena se desarrolla sobre una plataforma de apenas un metro cuadrado, donde todo es narrado desde el cuerpo, sin escenografía ni utilería, utilizando el teatro físico, gestual y el alto contraste visual del vestuario inspirado en la estética del cómic y la caricatura.
“Las herramientas que usamos para contar la historia es el cuerpo. El vestuario nos apoya, pero justamente el tema del espacio se vuelve interesante porque, como es en un espacio mínimo, eso nos obliga a proyectar con el cuerpo, así que nos exige crear todas las escenas, los lugares, los objetos y personajes, apoyados con el vestuario”.
La dramaturgia
Quy Lan Lachino comenta que ha sido representada con anterioridad y eso la ha llevado a la consolidación. “La hemos presentado en diversos recintos y en festivales en Costa Rica, Túnez y Egipto; en este último sitio nos otorgaron un reconocimiento como Mejor Obra de Teatro Extranjera”.
Para su directora es importante destacar que en esta puesta en escena se abordan otras temáticas como la amistad, la confianza, el trabajo en equipo, la identidad, la importancia de defender las ideas propias, así como el criterio y el valor del trabajo en grupo.
En cuanto a la dramaturgia de Jaime Chabaud para esta obra: “El maestro no se ciñe a espacios o a que una historia teatral se cuente solo en un lugar. Es muy creativa la escritura de esta obra; también me parece muy contestataria porque está presente la violencia que vivimos en nuestro país, en este contexto, aunque la obra fue escrita en 1994. El discurso habla de esta violencia, de este desmembramiento de la sociedad y literalmente de los cuerpos que encontramos por el crimen organizado; además de la participación del Estado con el uso de la fuerza para imponer sus ideas o una manera de pensar o estar”.
Y agrega: “Me parece muy interesante su analogía y que pueda hablarle a las infancias desde este lugar lúdico y que también vaya acercando a los chicos a un criterio de su entorno”.
Con acceso libre, Sin pies ni cabeza se presentará el martes 20 de enero, a las 16:00 horas, y el miércoles 21 de enero, a las 11:00 y 16:00 horas en el Teatro Hidalgo, avenida Hidalgo 23, colonia Guerrero.
BSMM