Como cada año, la Academia Sueca otorgará el Premio Nobel de Literatura; en esta edición será anunciado el 8 de octubre. Es un galardón que reconoce, según los deseos de Alfred Nobel plasmados en su testamento, “la obra más destacada en una dirección ideal”.
Con esta premisa, se ha premiado a escritores como László Krasznahorkai, Han Kang o Mario Vargas Llosa, el último autor de Latinoamérica en recibirlo, y Gabriela Mistral, la única mujer de esta región del mundo en ganarlo.
Mientras tanto, la comunidad lectora permanece expectante por conocer al ganador o ganadora. Algunos esperan que esta vez uno de sus autores favoritos contemporáneos sea elegido, mientras que otros ponen la mirada en los eternos candidatos para que prueben suerte en esta ocasión, como el japonés Haruki Murakami.
Recientemente, autoras como Anne Carson, Can Xue y Cristina Rivera Garza han sonado como los perfiles favoritos para recibir el reconocimiento. Sin embargo, listas como estas no provienen de la Academia Sueca. Entonces, ¿de dónde salen estos nombres? En MILENIO te explicamos cómo se construye la especulación en torno al próximo ganador o ganadora del premio literario.
‘El juego’ y la literatura: el papel de las casas de apuestas
El proceso guarda cierto secretismo. A diferencia de otros premios que revelan sin ningún inconveniente a quienes disputan el reconocimiento, la Academia mantiene oculta la información relacionada con las nominaciones y las deliberaciones del Nobel de Literatura durante 50 años.
Por poner un ejemplo, sabemos que hasta 1966, Jorge Luis Borges, quien nunca recibió esta distinción, estuvo nominado por lo menos en ocho ocasiones. Sin embargo, tendríamos que esperar hasta 2076 para averiguar quiénes fueron nominados en este año.
El hecho de que la Academia tenga esta información bajo reserva no impide que se discuta y se especule sobre los posibles ganadores año con año. Un punto de partida son las casas de apuestas. Semanas previas a que se haga público el ganador, estas publican cuotas sobre los autores o autoras que representan un posible candidato a llevarse el Nobel.
Estas cuotas indican dos cosas: cuánto dinero puede conseguirse con una apuesta y permiten calcular una probabilidad implícita de que se produzca el evento, en este caso, que el escritor seleccionado resulte ganador.
Por supuesto, no representan una votación de la Academia Sueca; se trata de estimaciones establecidas por el mercado de apuestas que pueden cambiar conforme se modifica la actividad del mercado y las apuestas realizadas.
De acuerdo con las cuotas disponibles en el sitio de apuestas inglés Ladbrokes, cuanto más corta es una de ellas, mayor es la probabilidad y menor el pago.
En este momento, quien posee la cuota más baja es la autora china Can Xue con 10/1. En la misma lista aparece Haruki Murakami con una cuota de 14/1; también encontramos a la mexicana Cristina Rivera Garza con 16/1 y a la escritora portuguesa Lídia Jorge con 16/1.
Otro sitio en el que puede consultarse esta especulación es Kalshi, un mercado de predicción estadunidense. En él, los usuarios compran y venden contratos relacionados con eventos futuros. Para el Nobel, los contratos corresponden a posibles ganadores y su precio cambia conforme los participantes compran y venden esos contratos.
La estimación aparece en la pantalla como chance. Su lista comparte algunos nombres con Ladbrokes, pero sorprende con otras opciones. Can Xue reaparece con 15 por ciento de chance, Anne Carson con un 16 por ciento, Margaret Atwood con 5 por ciento y, como favorito, Thomas Pynchon con 37 por ciento. Rivera Garza no figura en ella. El ejercicio de comparación demuestra que la enumeración de candidatos sonados no es única y varía según las expectativas del mercado.
Ahora bien, Can Xue, por ejemplo, no apareció de repente en este año. The Guardian, un diario británico, documentó que ya era favorita de Ladbrokes en 2025 y que también había ocupado posiciones altas anteriormente.
Precisamente, este medio reportó en octubre de 2025 que la escritora china y el húngaro László Krasznahorkai eran, según las especulaciones del sitio de apuestas, los que más probabilidad tenían de ganar. Ambos contaban con cuotas de 10/1. Cabe resaltar que el ganador de esa edición fue Krasznahorkai.
En este sentido, las quinielas muestran cómo casas de apuestas y medios construyen una expectativa alrededor del premio y de los escritores que podrían resultar ganadores.
Las “favoritas”
Los nombres que se repiten en las quinielas comparten algunos rasgos. Al revisar a estos autores, pueden encontrarse características comunes: una obra amplia y consolidada, reconocimiento crítico y traducciones que permiten su discusión fuera de la lengua original.
La edad también tiende a ser elevada. Esto puede relacionarse con el peso que suele tener una obra consolidada, aunque existen excepciones importantes, como la ganadora de 2024, la surcoreana Han Kang, quien recibió el premio a los 53 años.
Entre 2018 y 2025, el Nobel de Literatura ha alternado año con año entre mujeres y hombres: Olga Tokarczuk, Peter Handke, Louise Glück, Abdulrazak Gurnah, Annie Ernaux, Jon Fosse, Han Kang y László Krasznahorkai. Este patrón, aunque no constituye una regla del premio, también alimenta las especulaciones de cada año. En las quinielas de 2026 aparecen, entre otros nombres, algunas escritoras que vale la pena conocer:
Can Xue
Abstracta y poco convencional, es como suele describirse a la literatura de Can Xue, la escritora china que encabeza algunas de las quinielas de las “favoritas” a llevarse el Nobel de Literatura de este año. Su obra le ha valido la fama internacional como una de las autoras experimentales más destacadas del gran gigante asiático.
Nacida el 30 de mayo de 1953, creció en el seno de intelectuales perseguidos durante la campaña antiderechista de 1957. Estas circunstancias no le permitieron tener una educación formal estable; no obstante, comenzó a escribir con 30 años de edad y publicó su primer relato corto, Burbujas de jabón en agua sucia, en enero de 1985.
Su obra está compuesta por novelas y relatos cortos. Algunos de los que podemos encontrar traducidos al español son la nouvelle Nubes flotantes ya envejecidas (1986), una historia que presenta un mundo surrealista y grotesco que, a través de las bajezas por las que atraviesan los personajes, aborda el sentimiento trágico de la vida en China.
Anne Carson
Considerada una de las voces más importantes de la poesía contemporánea en las letras inglesas, Anne Carson, escritora canadiense, ha sobresalido con un trabajo ensayístico y poético que combina la influencia de la literatura griega antigua con temas modernos.
Entre las obras que podemos encontrar traducidas al español está un libro difícil de encasillar en un solo género: La belleza del marido (2019), publicado por Editorial Lumen. Compuesto por 29 tangos, establece un diálogo entre dos voces, la de una mujer y su marido. Carson narra la historia íntima de un matrimonio que se desmorona y aborda una de las preocupaciones más antiguas de la poesía: el amor.
Cristina Rivera Garza
La literatura de la mexicana Cristina Rivera Garza combina ficción, ensayo, poesía, archivo y memoria, lo que le ha valido el reconocimiento tanto de la crítica como de las instituciones literarias internacionales. En 2024 fue la ganadora del Premio Pulitzer en la categoría de Memorias.
Nació el 1 de octubre de 1964 en Matamoros, Tamaulipas, una ciudad fronteriza entre México y Estados Unidos. Esta circunstancia influyó en su forma de entender la identidad, el lenguaje y la pertenencia, temas que forman parte de su imaginario creativo.
El trabajo por el que ha sido reconocida internacionalmente es su libro de no ficción El invencible verano de Liliana (2021). Para este trabajo, Rivera Garza recopiló pruebas para documentar la vida de su hermana y su feminicidio. A través de estas memorias desafía géneros, afronta el trauma de perder a su hermana y examina cómo esta tragedia sigue moldeando quién es hoy en día.
AH