Para recorrer las huellas de Raúl Anguiano (1915-2006) en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), este 12 de noviembre se recreará de forma digital la que fue su última obra: el mural inconcluso La evolución del Instituto Politécnico Nacional a través de 70 años.
Lo anterior se podrá realizar debido a que el maestro dejó un boceto muy detallado de lo que sería esta obra, la cual esperaba pintar en el interior del edificio de la Coordinación General de Formación e Innovación Educativa, en la sala de usos múltiples que lleva el nombre del artista.
La muerte lo sorprendió y no realizó ni el primer trazo de su mural, pero su alumno Alejandro Caballero se propuso concluirlo y lo hizo. Así que para recordar y
homenajear a Anguiano, se diseñará su obra tal y como él la concibió en el lugar y en el espacio que proyectó, dice a MILENIO la arquitecta Silvia González Calderón, directora de Difusión y Fomento a la Cultura del IPN.
"En el área donde pintaría su mural decidimos hacer uso de la tecnología y realizar una recreación digitalizada, obviamente con todo respeto y siendo claros de que se trata de una representación que hacemos gracias a los bosquejos y a los estudios que nos legó. Para pintarlo recurriremos a su paleta con el apoyo de los historiadores del arte, quienes nos están apoyando para hacer esta recreación. Nuestra finalidad es acercar el arte a las nuevas generaciones".
La propuesta original del mural, de 13 metros de largo por 8 de alto, no tiene definidos cuatro rostros pero, de acuerdo con las indicaciones que dejó Anguiano, pertenecen a los fundadores del IPN: Carlos Vallejo Márquez, Juan de Dios Bátiz, Luis Enrique Erro y Eugenio Méndez Docurro. Incluso se están haciendo algunos trazos para que aparezcan sus caras rodeando a la figura de Lázaro Cárdenas, el impulsor de este centro educativo, explica mientras muestra a MILENIO el boceto original.
"La recreación digital la vamos a montar en un bastidor, no vamos a tocar el muro ni los trazos de su alumno. Nuestro principal objetivo es mostrar el trabajo inconcluso de Raúl Anguiano", precisa González Calderón.
Artista polifacético
La exposición Raúl Anguiano, viaje onírico de una vida, que se exhibirá en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet del IPN, es la última que se montará en México con la colección de Brigita Anguiano, ya que ella se irá a radicar de forma definitiva a Los Ángeles, California.
Con esta muestra llena de rinocerontes, toros, dibujos de mujeres lacandonas, cuadernos de viaje, paisajes, personajes históricos, vanguardia y erotismo concluye el homenaje nacional que se le organizó este año al afamado artista con motivo del centenario de su nacimiento, indica González Calderón.
Después de muchos meses de trabajo, se acordó presentar en esta exhibición 127 piezas, divididas en trece secciones con temas distintos, a partir del 5 de noviembre y hasta diciembre en el vestíbulo A y la Galería Antonio Rodríguez, del Centro Cultural Jaime Torres Bodet, en Zacatenco.
"La intención del IPN con esta exposición es mostrar a un artista polifacético, a un Raúl Anguiano politécnico que fue capaz de experimentar con 20 técnicas buscando diferentes formas de expresión.
"Era un hombre con muchas inquietudes, como los politécnicos, y por eso estamos presentando una impresionante cantidad de obras, como cerámica, tapices y monotipos", detalló la funcionaria.
Anguiano, recuerda González Calderón, estuvo siempre muy cercano al IPN, ya que tenía una ideología compartida con Lázaro Cárdenas. "En la tradición y en la historia del maestro tuvo momentos muy cercanos con la institución: participó en el Casco de Santo Tomás en un taller muy representativo de artistas plásticos en 1936, y ahí empezó realmente su relación con el Politécnico, que no acabó porque sigue vigente".
La muestra Raúl Anguiano, viaje onírico de una vida, curada por Antonio Cruz González, presenta obras nunca antes vistas, como un tapiz, un par de jarrones de cerámica y el retrato del general Cárdenas, que era una de las obras más queridas del maestro y que guardaba para sí con mucho cariño.
La muestra se presenta en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet, del IPN, avenida Luis Enrique Erro s/n, Zacatenco, en la delegación Gustavo A. Madero.