La coreógrafa y artista visual y escénica uruguaya Tamara Cubas (Montevideo, 1972), célebre por su Trilogía Antropofágica, debuta en el Festival Internacional Cervantino con la pieza Sea of Silence (Mar de silencio), que aborda la migración desde el impacto sobre las mujeres con artistas de siete naciones.
Las artistas provienen de Uruguay, Brasil, Chile, Egipto, Indonesia, México y Nigeria. Cada vez que se produce una invitación a festivales, tienen la posibilidad y la excusa para volver a reunirse en esta pieza.
Sea of silence tendrá dos presentaciones en el Festival Internacional Cervantino, el miércoles 7 y el jueves 8 de octubre, 18:00 horas en el Teatro Principal de Guanajuato. Y el día 11, a las 18 horas, tendrá una cuarta función en el Teatro de las Artes del Centro Nacional de las Artes, como parte del Circuito Cervantino, que también incluyó una el 3 de octubre en el Teatro Degollado de Guadalajara.
En una cita con la prensa, Cubas expuso que Sea of silence también funciona como ritual de la comunidad de mujeres, que celebra ese encuentro y que procesa en él sus propias realidades, las violencias a las que son sometidas, pero, sobre todo, los universos y culturas propias de cada una.
“La pieza forma parte de un proyecto más amplio que también lleva el nombre Sea of Silence, en el que hace más de seis años que comencé a investigar sobre la migración femenina focalizada en el lugar de la potencia de las mujeres que cruzan mares y desiertos para cambiar la realidad; mujeres que están doblemente vulnerabilizadas, primero por ser migrantes y después por ser mujeres”, abundó.
Cubas confesó que quedó impactada por la fuerza de las mujeres con las que se fue encontrando en el camino durante el proceso de investigación, que realizaban semejantes hazañas. Comenzó a preguntarse cómo es posible que algo así pueda realizarse, qué es lo que urge, cuál es la fuerza que lleva a efectuar tal travesía y dónde se sostiene.
“Esta pieza reúne potenciales mujeres migrantes, que ponen en relación todos sus universos que hacen posible encontrarle el sentido a la vida. Porque cuando alguien quiere moverse hacia otro lugar es porque lo que está buscando es el sentido de la vida, algo quiere ser cambiado y es lo que la lleva a moverse”, agregó la activista, que en su carrera retomó el movimiento brasileño de los años 20 del siglo pasado llamado antropofagia cultural, con las premisas: permanecer, resistir y avasallar.
La piel marrón
Sea of silence se monta sobre un escenario cubierto de sal, donde las historias personales de las participantes se despliegan en forma de canciones, danzas, rituales y textos.
A pregunta de MILENIO, Cubas también habló sobre la idea de descolonización que implica también su obra y si hay esperanza en que prospere en el contexto de la situación sociopolítica de América Latina.
“Ya me estoy resistiendo a decir América Latina como concepto, como nombre. Hay muchas corrientes que están buscando volver a nombrarla. Por ejemplo, a mí me interesan los cuerpos marrones, pensar en esta mezcla que tenemos de culturas, esta mezcla que tenemos histórica, esta piel marrón que nos da vida al trabajo, al sol, que es lo que nos diferencia, y encontrar esa potencia”, dijo.
Después de comentar que convocó a las artistas de su obra a través de diseño de tecnologías de encuentros, en donde alguien conoce a alguien que conoce a alguien, para que se presenten las mejores, manifestó su felicidad por participar por primera vez en el Cervantino como parte de esa comunidad.
“Estamos viviendo procesos complejísimos porque son muy violentas las formas en las cuales aparecen y las tecnologías que están usando, las de manipulación, que no logramos desentrañar del todo y por tanto accionar. Más que resistir a eso, tenemos que encontrar otras formas. Y me parece que por eso hago arte.
“Hay muchas razones por las que los artistas pueden hacer arte. Yo lo hago para tratar de encontrar otras formas de estar en el presente; escapar de estas lógicas e ir encontrando otras maneras de estar en el presente con un futuro que es totalmente incierto. Entonces, como el futuro es tan terrible por lo que se avecina, y creer que se avecina el fin del mundo, qué podemos hacer para relacionarnos con este presente de otra manera y no entregarnos a todo esto que parece abismarse”, expuso Cubas.
Al finalizar, pidió conocer a quien hizo el video promocional del Sea of Silence en el Cervantino, trabajo que realizó la joven Daniela Ferrari Rosas, a quien felicitó públicamente.