Autor del Museo Tamayo, el Auditorio Nacional, el Museo Universitario de Arte Contemporáneo y El Colegio Nacional, el legado arquitectónico de Teodoro González de León será recordado a 100 años de su nacimiento (29 de mayo) y 10 de su muerte (16 de septiembre).
En el anuncio de la programación al respecto, destacó que se busca recuperar el Jardín Tamayo en Insurgentes Sur frente a Ciudad Universitaria. Esta obra de González de León sirvió para darle otro rostro al espacio público, donde destaca un mural inspirado en una acuarela de Rufino Tamayo.
“El espacio está muy descuidado”, dijo el arquitecto Ernesto Betancourt en conferencia de prensa y mencionó que se requiere una revisión técnica, por lo que hizo un llamado a los titulares de las alcaldías de Coyoacán y Álvaro Obregón para rehabilitar con sensibilidad ese importante espacio.
En la conferencia también estuvo el arquitecto Jorge Gamboa de Buen, quien conoció desde sus orígenes el proyecto mencionado.
“Rufino Tamayo le obsequió la acuarela a González de León, yo estaba presente cuando se la dio, y la representamos en ese mural con mosaicos que se hicieron en Cuernavaca. Además, ese espacio es una fuente, abajo en el talud, ahí está el cuarto de máquinas de la fuente, que habría que revisar porque tal vez no sirven las bombas; habría que revisar qué hace falta para poder echarla a andar”.
Al subrayar la trascendencia del trabajo de González de León, Gamboa de Buen, aclaró que el hundimiento mensual de dos centímetros de la Ciudad de México reportado por la NASA no es información nueva, ya que “el es conocido por todos desde hace décadas. Teodoro dominaba el conocimiento del cálculo estructural, la mecánica de suelos y el tema del agua, por lo que sus obras por toda esta gran metrópoli no han registrado fallas hasta el momento desde los terremotos de 1985 y 2017 porque él tenía una interacción constante con los ingenieros estructuralistas y especialistas encargados de levantar sus proyectos arquitectónicos”.
Y narró una anécdota con él: “Antes de que hubiera Google Earth y todas esas cosas, había aerofotos de Ciudad de México que hacía ICA en un avioncito; era carísimo y tardado. Me acuerdo que Teodoro las compraba cada cinco años o 10 años para conocer a fondo el tema, por eso diseñó así y a sus obras no les ha pasado nada, nunca”.
Actividades conmemorativas
La conferencia de prensa se llevó a cabo en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la UNAM, uno de los grandes proyectos de González de León.
El arquitecto Felipe Leal detalló que el homenaje dará inicio con dos recorridos guiados y gratuitos el 16, 23, 25 y 30 de mayo, además habrá conciertos y encuentros con especialistas.
Destaca el homenaje en El Colegio Nacional en el que participarán Leal y Juan Villoro, integrantes del organismo, además de Fernanda Canales, Mónica Cejudo, Jorge Gamboa de Buen, Javier García Diego Ruiz hijo y Francisco Serrano Cacho.
También se dio a conocer que se preparan la exposición Teodoro multidimensional: la capacidad polifacética del arquitecto en el Colnal y otra de maquetas y obra en la galería de la Facultad de Arquitectura y una más en el Festival de Culturas de la UNAM titulada MUAC: planos y maquetas. Esto porque el arquitecto se formó en la UNAM e intervino en el diseño de Ciudad Universitaria.
De igual forma se anunció que se lanzará un cartel conmemorativo y le darán el nombre del homenajeado a la calle que antes se llamó Arquitectos en el entorno del parque La Mexicana en Santa Fe.
Habrá funciones especiales de la película Teodoro en concreto, del cineasta Emilio Maillé, en las salas de Cinépolis que el arquitecto diseñó.
González de León era un amante del arte y la cultura, un gran conocedor y forjador de su propio estilo, así lo recordaron los amigos presentes en la conferencia, entre los que también se encontraban el cineasta Emilio Maillé y la arquitecta Karina Licea.
Si bien se hizo énfasis en la presencia de su trabajo en diversas ciudades del país, Betancourt comentó sobre tres obras que están prácticamente destruidas o modificadas: el conjunto habitacional José Clemente Orozco y una tienda Sears en Guadalajara, y la casa Catán en las Lomas, que era un trabajo funcionalista.
A González de León le molestaba que sólo lo identificaran como arquitecto porque sostenía que “era un ciudadano” que tenía otros intereses en temas paralelos a la arquitectura.
Bentancourt evocó la beca que obtuvo González de León para ir a estudiar a Francia, donde conoció a Le Corbusier (“diría yo el Picasso del siglo XX en la arquitectura”, mencionó), quien lo marcaría de por vida, aunque González de León fue capaz de construir su propia mirada y su código arquitectónico”.