A unos días de que el acueducto del Padre Tembleque fuera inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, México es ahora escenario de una tragedia monumental: en el municipio de San Pablo del Monte, Tlaxcala, el fin de semana pasado fue demolida la capilla del Santo Cristo, patrimonio histórico de la nación edificado en el siglo XVIII. Solo quedaron sus cimientos.
Hasta el momento el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), encargado de velar por la preservación y cuidado del patrimonio monumental erigido a partir de la época colonial, no ha hecho acto de presencia formal en el lugar; su argumento: evitar cualquier tipo de confrontación con la comunidad, sostuvo Raúl Delgado, titular de Sitios y Monumentos del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).
El INAH ya interpuso una denuncia ante la Procuraduría General de la República, por lo que los responsables de este atentado se harán acreedores de tres a 11 años de prisión, de acuerdo con la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, anunció Arturo Balandrano, coordinador nacional de Monumentos Históricos, del INAH.
En conferencia de prensa, precisó que no tienen información si fue una empresa u organización la que llevó a cabo dicho atentado contra el patrimonio.
Sin embargo, Mariano González Zarur, gobernador de Tlaxcala responsabilizó a pobladores del lugar de este delito patrimonial: "Habrá mano firme para castigar a los responsables de este hecho", dijo, e indicó que no se permitirá la impunidad.
Las versiones sobre la demolición señalan que la comunidad ya contaba con un nuevo templo, y que la vieja capilla ya estaba muy deteriorada, con fallas y grietas.
No obstante, el titular de Sitios y Monumentos aseguró que "la capilla estaba en buen estado de conservación tanto en su arquitectura como en su edificación, pero sus instalaciones no estaban tan bien. Por eso su demolición nos tiene abrumados y sorprendidos".
La noticia se da después de que el pasado 7 de julio México fue reconocido a escala mundial por ocupar el quinto lugar en riqueza patrimonial inscrita en la Unesco, y el primer lugar del continente al contar, en sus 2 millones de kilómetros cuadrados, con 110 mil monumentos históricos catalogados.
Sin parangón
Como "un acto de barbarie" calificó INAH la demolición de la Capilla del Santo Cristo, que estaba en custodia de las autoridades religiosas en la entidad.
Este hecho sin parangón cobra relevancia debido a que nunca se había registrado un atentado contra el patrimonio monumental colonial de esta magnitud, sostuvo Delgado: "Nunca se había dado un caso igual del que yo tenga memoria".
La capilla era un conjunto arquitectónico de gran valor patrimonial, propiedad de la nación, catalogado e inscrito como monumento histórico en el Registro Público de la Propiedad Federal con folio Real 15609.
Balandrano afirmó que "hay una preocupación por parte del instituto para saber dónde están resguardados los monumentos históricos muebles que tenía la capilla, donde se adoraba la imagen del Inmaculado Señor de Cristo, una pieza de valor histórico".
Con esta demolición, agregó "estamos perdiendo parte del tesoro cultural de la nación, ya que cada uno de estos monumentos es único e irrepetible".
Explicó que la capilla del Santo Cristo constituía un ejemplo de arquitectura tradicional religiosa, con antecedentes virreinales, que poseía elementos de mampostería en muros y contrafuertes realizados al estilo español. Fue en el siglo XIX cuando se le añadieron dos torres con campanarios.
"El conjunto arquitectónico tenía un gran valor patrimonial como parte de la identidad histórica del estado de Tlaxcala y, por supuesto, del pueblo de México".
Delgado abundó que la capilla del Santo Cristo era un espacio de visita franciscana del siglo XVIII, que se transformó con el tiempo, a la que en el siglo XX se le insertó la cúpula en el presbiterio.
Posturas
Frente a la destrucción de la capilla del Santo Cristo, el INAH calificó este atentado al patrimonio como "un acto reprobable". Sin embargo, hay dos casos de denuncia ante los cuales el INAH no ha fijado su postura:
El daño que sufrió la zona arqueológica de Tlaltizapan, en Morelos, donde se aplanaron los vestigios arqueológicos.
Tampoco ha respondido la petición para que se frenen las obras de construcción de un parque dentro de la zona arqueológica de Cholula.