Si algo nos ha enseñado la NFL es que no todos los jóvenes talentos suelen quedarse en la misma franquicia, incluso hay canjes que uno puede cuestionarse si la gerencia hizo bien o no. Los Pittsburgh Steelers decidieron que tuvieron suficiente de Joey Porter Jr. y, en vez de sentarse a negociar con él para extender su contrato, decidieron mandarlo a Dallas Cowboys.
El intercambio hace que más de uno abra los ojos y alce las cejas: dos de los equipos más populares de la Liga, de los que mayores conversaciones generan en la NFL, líderes de popularidad tanto en México como en Estados Unidos, y protagonistas de una gran rivalidad a nivel de Super Bowl, se pasaron a un jugador con un gran potencial… pero no es la primera vez que los de Pensilvania tienen negocios con los texanos.
De hecho, es la tercera vez que el gerente general Omar Khan alza el teléfono para hablar con Jerry Jones para ofrecerle un jugador que, por diversas razones, no encajó en la cultura de los Steelers.
Tercera ocasión
En los Drafts de 2022 y 2023, los Steelers invirtieron rondas altas de Draft para reconstruir su plantilla. En 2022 eligieron al receptor George Pickens en la segunda ronda; un año después, el tackle izquierdo Broderick Jones llegó a Pittsburgh con un pick de primera vuelta, e inmediatamente, la gerencia dirigida por Khan confió en Joey Porter Jr., hijo de una leyenda de la franquicia como Joey Porter, para extender el legado familiar.
Tres movimientos que, en un inicio, fueron vistos como fundamentales para un proyecto a futuro y que, bajo el mando de Mike Tomlin como head coach en ese entonces, los Steelers iban a buscar que fueran pilares indiscutibles del equipo. Sin embargo, la reestructuración del roster y las complicaciones en las negociaciones contractuales limitaron la permanencia de estos reclutas, cuyo destino fue común y hasta inesperado para los aficionados: Dallas.
Un ruido que Pittsburgh no estaba dispuesto a permitir
Rara vez un equipo se desprende en un lapso tan breve de tres jugadores seleccionados en las dos primeras rondas de años consecutivos hacia un mismo rival de la conferencia opuesta. El primero de ellos fue Pickens, quien se fue a los Cowboys en mayo de 2025 luego de evidentes fricciones con la organización.
Su talento era indiscutible: jugó 48 partidos, en los que totalizó 174 recepciones, 2,841 yardas y 12 touchdowns, además de una capacidad para producir jugadas explosivas, con un promedio de 16.2 yardas por atrapada.
Sin embargo, el staff de coacheo de Tomlin identificó falta de madurez y a un Pickens que optaba más por buscar un contrato alto por encima de demostrar liderazgo en el vestidor; a eso se le sumó el hecho de que entraba a su último año de contrato de novato, con lo que los Steelers prefirieron conseguir valor en un canje antes de afrontar negociaciones complejas o perderlo en la agencia libre sin recibir una compensación por él.
Fue así que Pickens se fue a Dallas a cambio de una selección de tercera ronda de 2026 —que fue usada para seleccionar al quarterback Drew Allar, de Penn State— y un pick de sexta ronda de 2027. El cambio le sentó bastante bien, ya que se convirtió en el principal socio de Dak Prescott por aire —incluso por encima del estelar CeeDee Lamb— y terminó con 93 recepciones, 1,429 yardas y nueve touchdowns en su primera campaña con la Estrella Solitaria. Todos fueron récords personales.
No estuvo a la altura de las expectativas
Broderick Jones, elegido en el turno 14 global de 2023 y procedente de Georgia, mostró inconsistencias en su paso por Pittsburgh, sobre todo en la protección de pase y para afianzarse en el sistema de los Steelers, con lo que terminó por perder la titularidad garantizada, como le pasó en 2025, cuando permitió tres capturas sobre el recién llegado Aaron Rodgers en la Semana 1 ante los New York Giants.
Una lesión en el cuello en la Semana 12 ante los Chicago Bears le costó toda la temporada, al someterse a una cirugía. Aunque se recuperó para la pretemporada de 2026, su suerte cambió el 30 de agosto de 2026, cuando en Pittsburgh optaron por capitalizar su valor y fue enviado a Dallas junto a una selección de cuarta ronda de 2027, a cambio de selecciones de tercera y sexta ronda de 2027. Actualmente es suplente como tackle derecho, pero sobre todo con jugadas de protección en equipos especiales de los Cowboys.
El último miembro
Cornerback formado en el programa deportivo de Penn State, Joey Porter Jr. fue elegido en la segunda ronda del mismo Draft que Jones, en el pick 32 —en aquel Draft, los Miami Dolphins perdieron su pick de primera ronda de 2023 junto a una tercera ronda de 2024 debido a un castigo por múltiples violaciones de la política anti-manipulación de la NFL al tener conversaciones para buscar a Tom Brady y Sean Payton—.
Hijo de Joey Porter, campeón del Super Bowl XL con los Steelers, se esperaba que el esquinero también forjara una carrera exitosa en Pittsburgh, y arrojó buenos números con 47 partidos, 41 de ellos como titular, 165 tacleadas combinadas —120 en solitario y 45 asistidas—, tres intercepciones y 31 pases defendidos, pero no llegó a un acuerdo para extender su contrato y, tras no jugar en esta temporada ya con Mike McCarthy como head coach, al argumentarse molestias de espalda en el reporte de lesiones, a su vez que buscaba entablar negociaciones, la gerencia general optó por mandar a Porter Jr. a Dallas en su último año del contrato de novato.
#CowboysNation how we feelin’ ????️ pic.twitter.com/eFmXPM2rZZ
— Dallas Cowboys (@dallascowboys) October 1, 2026
¿Qué ocurrirá con estos tres exjugadores de los Steelers? De momento, Pickens disputa la campaña de 2026 bajo la etiqueta de jugador franquicia que le garantizó un salario de aproximadamente 27.3 millones de dólares por un año; no se sabe si Broderick Jones permanecerá mucho tiempo en la institución, en tanto no se ha confirmado si Joey Porter Jr. negociará una extensión con Dallas. De momento, tienen la oportunidad de demostrar si Pittsburgh se equivocó en no mantenerlos, o no.
CIG