Lo que Astros de Jalisco hizo en la fase de grupos de la Basketball Champions League Americas no fue simplemente competir: fue salir a la duela a imponer condiciones, a jugar a otro ritmo y a escribir una página dorada en su historia.
Seis partidos, seis victorias. Paso perfecto. Líderes del Grupo A. Y por si fuera poco, cuatro juegos superando la barrera de los 120 puntos en una misma edición del torneo, lo que coronó con un nuevo récord de franquicia al clavar 140 unidades en un sólo encuentro.
De hecho, con los 140 puntos de esta noche, es la tercera vez que Astros rompe el récord de más puntos en la historia de la Champions.
Caimanes del Llano sólo pudo anotar 69 puntos, en una de las exhibiciones más dominantes que se recuerden en la competencia. Setenta y un puntos de diferencia en el electrónico —aunque la sensación en la duela fue todavía mayor— reflejan un vendaval jalisciense que no bajó el switch en ningún momento.
El más valioso de la noche fue Daishon Smith, quien firmó una planilla de escándalo: 23 puntos, 9 rebotes y 11 asistencias, quedándose a un suspiro del triple-doble.
Caimanes aguantó tan sólo un cuarto
En el arranque, el guion parecía habitual. Astros tomó la naranja con autoridad, movió el balón de lado a lado y comenzó a encontrar tiros abiertos. Sin embargo, Alejo Brito apareció desde el perímetro con sangre fría para Caimanes y clavó un triple que ajustó el marcador. El pulso se emparejó, el ritmo se volvió más físico y el intercambio de canastas llevó el primer cuarto a un 24-24 que prometía batalla.
Pero entonces los robos comenzaron a dictar sentencia. Astros apretó líneas de pase, metió manos rápidas y convirtió defensa en puntos fáciles. Al llegar al descanso, los locales ya habían impuesto su ley: veinte puntos de ventaja y una sensación clara de que el partido empezaba a inclinarse de forma definitiva.
Astros ante un reto más grande: Flamengo de Brasil
El tercer y cuarto periodo fueron una clínica de básquet ofensivo. Astros no soltó el acelerador; al contrario, pisó a fondo ante un Caimanes que se desfondó y terminó la fase sin conocer la victoria. Lo demás fue trámite.
Con este paso perfecto, los dirigidos por el español Iván Déniz avanzan a cuartos de final con etiqueta de contendientes serios, igualando la marca invicta de Nacional en el Grupo B. Ahora el reto será mayúsculo: medirse ante el poderoso Flamengo de Brasil en la fase de eliminación directa.
JVO