Cuando alguien piensa en deportes de alto riesgo suele referirse al esquí, hockey o incluso al futbol americano con sus constantes tacleadas, pero no en el beisbol.
No obstante, ser golpeado por una pelota a gran velocidad sí es algo peligroso, aún con la protección que los jugadores y umpires usan como caretas o cascos.
Esto quedó demostrado en un partido de beisbol universitario entre Alabama y Vanderbilt, cuando el umpire Scott Kennedy fue alcanzado por una pelota de foul directo en el rostro.
Apenas en la segunda entrada del partido, el pitcher abridor de Alabama, Brennan Seiber, realizó su lanzamiento que sería impactado por el bate de Brennan Holt, pero no con la precisión adecuada.
La pelota salió disparada hacia el catcher, aunque no tuvo grandes problemas gracias a su casco. Quien se llevó el duro golpe fue el juez, desplomado segundos después.
A pesar del fuerte golpe y luego de la preocupación inicial, el señor Scott Kennedy salió del campo por su propio pie, pero permaneció tumbado en el suelo una buena cantidad de minutos, mismos que retrasarían las acciones del juego.
El umpire de segunda base, Anthony Pérez, terminó por sustituir a Kennedy de su labor en home.
La NCAA no dio más actualizaciones sobre el estado de salud de Kennedy tras el partido, pero se presume que está bien tras las declaraciones de Rob Vaughn, entrenador de Alabama, luego de culminar el duelo. "Creo que, ante todo, uno espera que Scott esté bien, ¿saben?, y creo que lo mejor es recibir el informe de nuestro preparador físico. Creo que está bien, está mejorando". Dijo Vaughn a los periodistas que se encontraban en el estadio.
Al no ser un deporte de contacto, lesiones de este tipo en el beisbol son especialmente llamativas, pues a diferencia de otros deportes no es común ver que un jugador, o en este caso umpire, tenga que abandonar así un juego.
CIG