Ryan García, el talentoso boxeador que ha atravesado por una serie de turbulencias personales y profesionales en su joven carrera, dominó el sábado a Mario Barrios para imponerse por decisión unánime y conquistar el campeonato wélter del CMB.
García (25-2, 20 nocauts) es originario de Victorville, California, y dejó pocas dudas de que merecía el título. Los jueces fallaron 119-108, 120-107 y 118-109. The Associated Press dio una anotación de 119-109.
Esta fue la segunda pelea consecutiva poco convincente para Barrios (29-3-2, 18 nocauts), de San Antonio, quien tuvo suerte de salir con un empate mayoritario ante Manny Pacquiao en julio.
En el combate coestelar, Gary Antuanne Russell (19-1, 17 nocauts), de Capitol Heights, Maryland, retuvo su título superligero de la AMB con una decisión unánime sobre el japonés Andy Hiraoka (24-1, 19 nocauts). Los jueces puntuaron la pelea 117-110, 116-111 y 116-111.
A Hiraoka se le descontó un punto en el 10mo asalto por conectar un golpe bajo que provocó una breve interrupción.
El neoyorquino Richardson Hitchins (20-0, 8 nocauts) tenía previsto defender su cinturón superligero de la FIB ante el mexicano Oscar Duarte (30-2-1, 23 nocauts), pero se retiró de la pelea al alegar una enfermedad.
Ese combate debía ser el coestelar. No hubo información inmediata sobre si Hitchins perdería su título por la cancelación de última hora.
Garcia, favorito de -250 en la casa de apuestas BetMGM Sportsbook, se puso manos a la obra de inmediato y derribó a Barrios con un volado de derecha apenas 30 segundos después de iniciado el combate. Sin embargo, no intentó rematar a Barrios de forma temeraria.
Con paciencia, utilizó combinaciones a la cabeza del campeón. Una de éstas, hacia el final del tercer asalto, hizo que Barrios se tambaleara brevemente.
Mientras Garcia seguía eligiendo los momentos para apretar, Barrios, de 30 años, no tuvo respuestas reales para contrarrestar el ataque. Barrios conectó ocasionalmente una derecha, pero nada pareció frenar a Garcia.
Quizá al percibir que su rival podía estar en problemas, Garcia se lanzó con fuerza sobre Barrios en el quinto asalto, atacándolo desde la campana inicial. Conectó múltiples golpes a la cabeza pero, a diferencia de la caída del primer asalto, nada envió a su contrincante la lona.
Aun así, había pocas dudas sobre qué boxeador mandaba.
Garcia incluso miró hacia la esquina de Barrios en el 10mo asalto, quizá para enviarle un mensaje a su exentrenador, Joe Goosen. Henry Garcia, el padre del peleador, regresó como su entrenador después de que Garcia trabajó con algunos otros.
Probablemente consciente de que iba muy por delante en las tarjetas, García fue más conservador en los asaltos finales. El público, mayoritariamente a favor de García, se puso de pie en los últimos 30 segundos para vitorear a su boxeador favorito.
Han sido tres años bastante agitados para Garcia: la Comisión Atlética del Estado de Nueva York lo suspendió por un año y lo multó con 1 millón de dólares por presuntamente usar sustancias para mejorar el rendimiento en una victoria sobre Devin Haney.
El CMB también expulsó a Garcia durante algunos meses por usar insultos raciales y étnicos. Además tuvo su cuota de problemas legales.
MGC