El juguete eléctrico, diseñado originalmente para los más pequeños del hogar, ahora es utilizado por los padres que le han dado un nuevo uso y compiten en una extrema carrera llamada 'Barbie Jeep Downhill Race'.
Se dice que la competencia nació en el sureste de los Estados Unidos y únicamente se necesita una colina empinada y un auto infantil semi usado para poder competir.
Con velocidades de hasta 35 km/hr, estos autos terminan destrozados juntos con sus conductores que sufren cómicas y estrepitosas caídas; Todo sea por tener un poco de adrenalina.