De combatir el sobrepeso a ganar un FIT Awards; la historia del coach guanajuatense 'Chícharo' Herrera:

El galardón de FIT Awards fue obtenido el sábado pasado en la CDMX por votación entre 12 de los preparadores físicos más influyentes del país.

César Herrera Ramírez, mejor conocido como “Chícharo” Herrera | Fotografías por Daniela Béjar
Rocío Hernández
Guanajuato /

A los 42 años, César Herrera Ramírez, mejor conocido como “Chícharo” Herrera, no habla de su trofeo como un punto de llegada, sino como una responsabilidad. 

El preparador físico, originario de Guanajuato, fue nominado y resultó ganador como “Mejor Coach del Año” a nivel nacional en los FIT Awards, un reconocimiento que hoy utiliza como plataforma para decirle a los jóvenes que la disciplina puede cambiarles la vida.

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El galardón, obtenido el sábado pasado en la CDMX por votación entre 12 de los preparadores físicos más influyentes del país, marca un momento importante en su carrera, pero también refuerza su compromiso con quienes buscan transformar su estilo de vida.

“Chícharo” Herrera, quien es nativo de Apaseo el Alto y lleva 20 años radicando en León, respalda cada palabra con su historia. Hace más de dos décadas entró al gimnasio por un problema de sobrepeso, sin imaginar que ese paso marcaría su destino. “No sabía que iba a cambiar mi vida para siempre”, recuerda.

Hoy, con seis años como preparador físico y más de 300 personas bajo su guía, su mayor satisfacción no está en los logros personales, sino en el impacto que tiene en las nuevas generaciones.

“El premio es un sueño, pero también un compromiso”, afirma. Para Herrera, el galardón no se mide en trofeos ni en títulos, sino en lo que representa la confianza de la gente.

“Esto fue por votación, no te elige una persona, te elige la gente; eso significa que algo estamos haciendo bien y que debemos hacerlo mejor”, explica.

Ese “hacerlo mejor” para él tiene un enfoque muy claro: trabajar con los jóvenes. En los últimos años, ha visto cómo más adolescentes se acercan al fitness como una alternativa frente a los vicios.

“Chícharo” Herrera mencionó la necesidad de que los jóvenes reciban apoyo por parte del municipio y, aunque asegura haberse acercado a las autoridades, hasta hoy no ha tenido respuesta. Sin embargo, seguirá insistiendo porque está convencido del beneficio que deja esta actividad en los jóvenes, aunque también reconoce que es una práctica costosa.

“Estamos alejando a muchos jóvenes del alcohol y de malas decisiones; el gimnasio les da disciplina, y la disciplina te da herramientas para la vida”, sostiene.

Sin embargo, advierte que el camino no es fácil ni inmediato. 

“No esperes resultados de algo que no estás haciendo; este es un proceso que requiere paciencia, constancia y compromiso real”, enfatiza.

Para él, uno de los mayores errores es buscar resultados rápidos sin una base sólida. 

“Las redes sociales pueden confundir; lo importante es entrenar bien, alimentarte bien y acercarte a profesionales”, puntualizó.

En su equipo, donde entrena a jóvenes de entre 18 y 20 años que estudian y trabajan, ha encontrado historias que lo motivan a seguir. Muchos de ellos, con recursos limitados, han logrado competir a nivel nacional gracias a su disciplina.

“Yo los apoyo porque veo su compromiso, me identifico con ellos y quiero que tengan oportunidades”, dice.

El “Chícharo” no olvida sus inicios ni las críticas que enfrentó. “Recibí mucho hate, pero nunca dejé de confiar en mí. Hoy esas mismas personas reconocen el trabajo”, comparte. Esa experiencia es la que hoy transmite a quienes comienzan: creer en el proceso, incluso cuando los resultados aún no se ven.

Para César, el fitness va más allá de lo físico; es una herramienta de transformación integral. “Comer sano y entrenar no es un castigo, es un regalo, es calidad de vida”, insiste. Y en un entorno donde la inmediatez domina, su mensaje apuesta por lo contrario: la constancia.

Hoy, su trofeo como “Mejor Coach del Año” en los FIT Awards descansa como símbolo de un camino recorrido, pero también como recordatorio de lo que viene.

“Mi reto es mantenerme y superarme. No pienso detenerme, porque el verdadero reconocimiento no está en una estatuilla, sino en cada joven que decide cambiar su historia, y ese es el premio que más vale”, aseguró.

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