Pumas llega a su segundo compromiso de la Leagues Cup 2026 frente a Cincinnati con una certeza: el margen de error prácticamente desapareció. Tras el tropiezo en el debut frente a Charlotte FC, el técnico Esteban Solari y el defensa brasileño Nathan Silva coincidieron en que el equipo necesita mostrar una versión muy distinta si pretende mantenerse con vida en el torneo.
Lejos de justificar el resultado, ambos apostaron por la autocrítica. “Estamos en una fase de crecimiento. Competir internacionalmente nos deja muchísima información. Tenemos que competir mucho mejor de lo que lo hicimos en el partido anterior”, reconoció Solari.
El estratega explicó que el cuerpo técnico aprovechó los pocos días entre un encuentro y otro para analizar los errores que costaron la derrota, especialmente ante un rival que impuso un ritmo físico y de constantes transiciones. “Lo que pudimos hacer fue una autocrítica de las cosas que no nos salieron como pensábamos. Este tipo de partidos requieren minimizar los errores y mucha comunicación, porque prácticamente no hay tiempo para entrenar”.
Solari recordó que el plantel lleva varios días sin regresar a la Ciudad de México, enlazando partidos y viajes, una situación que ha limitado el trabajo táctico. “Desde que salimos para jugar en Juárez no hemos vuelto a casa. No hemos tenido un entrenamiento propiamente de preparación. Ahora tenemos otro desafío: ajustar errores, seguir creciendo y hacer un mejor partido”.
Nathan Silva: “No podemos volver a cometer esos errores”
El mensaje dentro del vestidor también apunta hacia la responsabilidad colectiva. Nathan Silva aseguró que las conversaciones con el entrenador han sido constantes y que el grupo entendió que los errores del estreno no pueden repetirse. “El profe ha hablado mucho con nosotros. Sabemos el partido que tenemos que hacer como equipo. Lo que hicimos en el primer partido no lo podemos repetir. Ese margen de errores ya no lo podemos cometer”. El zaguero afirmó que el plantel mantiene la confianza pese al mal inicio.
“El grupo está muy enfocado en lo que quiere, en seguir trabajando, seguir creciendo como equipo y hacer las cosas mucho mejor”.
El resultado no cambia la idea futbolística
Cuestionado sobre si un nuevo tropiezo podría generar presión sobre su proyecto, Solari fue tajante al asegurar que un marcador no modificará la identidad que pretende construir. “La presión la tenemos todos los días para dar el máximo. La idea no cambia por uno, dos, tres o cuatro resultados. Nosotros analizamos las formas”.
El técnico reconoció que frente a Charlotte hubo aspectos positivos en fase ofensiva, aunque los errores defensivos terminaron inclinando el partido.
“Tuvimos momentos buenos con la pelota y generamos algunas ocasiones. Defensivamente cometimos errores y tenemos que minimizarlos. Están dentro del proceso de crecimiento, aunque sabemos que en el futbol también hay que competir y ganar”.
Una apuesta ofensiva que todavía busca equilibrio
Respecto a las modificaciones tácticas y los cambios entre línea de cuatro y línea de tres defensores, Solari explicó que su sistema no depende de un dibujo fijo, sino de la dinámica del partido. “El sistema es vivo. Va cambiando de acuerdo con lo que propone el rival. Lo importante es encontrar superioridades para ser un equipo ofensivo”. Reconoció, que esa propuesta implica riesgos que aún deben aprender a administrar.“Tomamos riesgos cuando vamos perdiendo y también cuando vamos ganando. Ahora debemos encontrar ese equilibrio para saber hasta dónde conviene seguir arriesgando y cuándo ser un equipo más mesurado”.
Pese a ello, dejó claro que no piensa renunciar a una propuesta agresiva. “Me gusta la valentía del equipo para ir a buscar los partidos. Quiero un equipo que lo intente hasta el final. Vamos a seguir ese camino, tratando de minimizar errores, porque es imposible crecer sin equivocarse”.
Sin excusas por la cancha
Cuestionado sobre si dejar atrás el césped sintético podría representar una ventaja, Solari descartó cualquier pretexto. “Preferimos el pasto natural porque ahí nos sentimos cómodos, pero no fue un factor que influyera en el desarrollo del partido. Tenemos que adaptarnos a donde nos toque jugar”.
Con el aprendizaje del debut aún fresco, Pumas buscará responder en la cancha. El discurso ya cambió: menos explicaciones y más exigencia. Ahora, los universitarios saben que la mejor autocrítica será competir a la altura de un torneo que no concede demasiado tiempo para corregir.
FCM