El campeón de Concacaf mostró su músculo, fue a Canadá y no se congeló, al contrario, derritió las ilusiones del Vancouver, le demostró su jerarquía y prácticamente lo dejó en la lona.
Nicolás Larcamón, entrenador de Cruz Azul, destacó el juego de su equipo y la capacidad que tuvieron para sobreponerse a las condiciones adversas como la cancha artificial y la baja temperatura.
“Siento que el desarrollo del partido fue muy favorable para nosotros, quizás podríamos haber sido más contundentes para llevarnos un resultado todavía más abultado, pero al mismo tiempo no es un partido fácil. A la vista están los resultados que se dieron en esta primera fecha donde hubo otros equipos mexicanos que en condiciones similares no pudieron marcar esa tendencia a su favor; celebro que ganamos, celebro que lo hicimos por una buena diferencia. Es una plaza con mucho frío, con una sensación térmica muy por debajo de lo que estamos acostumbrados, pero hay una marcada tendencia en términos de jerarquía a nuestro favor por eso destaco el compromiso, el enfoque y la responsabilidad de mis jugadores para resolver el partido con mucha seriedad y sobre todo con mucha autoridad más allá de las condiciones”, dijo.
Larcamón sabe que aún quedan 90 minutos en los que no podrá caer en excesos de confianza, pero avisó que desde ya se cambia el chip y ahora se enfoca en Toluca, un duelo que servirá calibrar a su equipo, más cuando siguen haciendo falta los refuerzos y no podrá contar con el Toro Fernández, quien está sancionado.
“Sabemos que va a ser una parada sumamente exigente en la que nos vamos a jugar muchas cosas, pero en definitiva no deja de ser recién una quinta fecha de un torneo donde le restarán todavía muchos rivales, muchas fechas. Es fundamental para nosotros poder seguir en esta senda del triunfo y sobre todo de hacerlo contra un rival de tamaño y jerarquía como lo es Toluca, nos ponemos a trabajar este partido con la convicción de que llegamos muy bien y qué podemos hacer un gran partido el sábado para lograr esos tres puntos”.
Eso sí, el estratega sabe que el objetivo final es el de llegar en plenitud a la fiesta grande, porque es ahí donde se tendrá que validar el alcance del equipo y en eso trabaja día con día.
Por último, sobre la situación de Gabriel Fernández, quien salió cojeando del partido ante los canadienses, apuntó que no tiene pinta de ser algo de gravedad.
“El Toro aparentemente sintió una entrada muy brusca por parte del rival y creemos que no es nada mayor, esperaremos los estudios para confirmar que simplemente fue un torzón leve y no más que eso”.
CIG