La Serie A no tendrá campeón este fin de semana: el Nápoles goleó 4-0 a la Cremonese este viernes, en el inicio de la 34ª jornada, y con ello retrasó al menos una semana la posibilidad de que el Inter de Milán logre el 'Scudetto'.
Para conseguir el título el domingo, el Inter necesitaba ganar ese día al Torino y los tropiezos de AC Milan, también el domingo ante la Juventus, y del Nápoles este viernes.
No se cumplió la primera premisa y el Nápoles se pone segundo con 69 puntos, a nueve unidades del Inter (78) y con tres más que el Milan (66).
La victoria sirve además al Nápoles para romper una mala dinámica, después de haber sumado apenas un punto entre sus dos anteriores partidos ligueros (empate en Parma, derrota en casa ante la Lazio).
En la lucha por la zona Champions, el equipo de Antonio Conte da un paso casi definitivo al sacar 11 unidades al Como y AS Roma, quinto y sexto, respectivamente.
El partido de este viernes en el estadio Diego Maradona apenas tuvo historia y fue un monólogo del club vigente campeón de Italia.
El escocés Scott McTominay abrió el marcador ya en el minuto 3 y el Nápoles amplió la cuenta en un momento de gran valor psicológico, en el descuento de la primera mitad, gracias a un tanto en contra de Filippo Terracciano (45') y a una diana del belga Kevin De Bruyne (45+3').
Esos dos zarpazos permitieron una segunda mitad muy tranquila, en la que el brasileño Alisson Santos (52') puso el cuarto y definitivo.
Con su derrota, la Cremonese se complica la permanencia y cae incluso a puestos de descenso (18º), ahora con una peor diferencia de goles (-25 contra -24) que el Lecce (17º), que visita el sábado al Hellas Verona (19º).
CAM