Luego de los hechos violentos registrados previo al Clásico Regio entre Tigres y Monterrey, el gobierno de Nuevo León instauró una serie de medidas a fin de controlar a los grupos de animación.
Uno de los puntos que destacan fue “Prohibir totalmente las marchas y caravanas hacia los estadios” algo que se cumplió previo al encuentro entre Tigres y Puebla correspondiente a los Octavos de Final de la Copa MX.
Asimismo, se pudo observar un ambiente tranquilo en las afueras del Estadio Universitario.