Tampico vivió un nuevo día de fiesta tras el triunfo de México de 3 goles por 0 al enfrentar a la selección de la República Checa, último juego de la fase de grupos.
El verde, blanco y rojo, se asomó a la par con los rayos del sol; trabajadores portaron la playera tricolor antes de llegar a sus centros de trabajo presagiando el histórico juego del Mundial de Fútbol, mientras vendedores ambulantes colgaban sus playeras para la venta.
Movilidad complicada y larga espera para regresar a casa
El tráfico en la ciudad fue el habitual, por lo menos hasta las 5 de la tarde; conforme se acercaba el momento, el transporte público volvió a parar, cientos de personas esperaron más de tres horas para poder regresar a sus hogares.
Aumentan ventas en bares y restaurantes por efecto mundialista
En bares y restaurantes; hornos, asadores y hieleras estuvieron activas por el efecto mundialista donde las ventas se incrementaron hasta en un 50 por ciento.
Sobre la laguna del Carpintero, empleados del municipio comenzaron a armar el templete desde las 4 de la tarde. Apenas colocaron las primeras sillas y la gente comenzó a sentarse, pusieron bolsos en los asientos apartando su lugar.
Poco a poco el recinto instalado a un lado de la rotonda de los perritos fue contrastando con los colores de las playeras y la postal que regala la laguna del carpintero y el monumental puente Tampico.
La euforia se desbordó tras el silbatazo final
La fiesta comenzó a las 19:00 horas. Más de 80 personas sufrieron, se emocionaron, pero al final se unieron a la fiesta nacional por el contundente triunfo de los dirigidos por Javier Aguirre.
Consumado el triunfo y el liderato del grupo de la selección nacional, los tampiqueños se hicieron dueños del monumento a Miguel Hidalgo, ubicado justo en el cruce de la Avenida Hidalgo y Lomas de Rosales, dando continuidad a una fiesta donde se cantó el “Cielito Lindo” y el grito de “México, México, México” razonó a una sola voz, como si fuera el Azteca.
JETL