El campeón a la llega a la última instancia a defender su corona en la Liga de Expansión. La Jaiba Brava del Tampico-Madero pasó una noche dramática en el Caribe mexicano y en un suspiro, cuando todo parecía estar acabado, consiguió un histórico pase a la gran final de la división por tercera ocasión consecutiva.
En una semifinal de vuelta cuyas anotaciones cayeron prácticamente en la compensación, los porteños se instalan en el choque por el título del Clausura 2026 tras igualar a un gol la tarde de este domingo en el Andrés Quintana Roo al Cancún FC, manteniendo con ello vigente su sueño de plasmar un bicampeonato.
El conjunto dirigido por Marco Antonio “Chima” Ruiz arriba tras haber logrado en dos ocasiones, el Clausura 2025 y Apertura 2026 que coronó con la copa, instalarse en esta instancia. Al mismo tiempo, en todas las liguillas donde ha competido en este formato del fútbol mexicano, siempre ha terminado en una final. Esta vez no fue la excepción.
Los locales mantuvieron de arranque el once inicial presentado el jueves, con Christopher Trejo y José Rodríguez en punta. De los visitantes, el cuerpo técnico mandó a Rubén Domínguez en el medio campo y tratar de contener los ataques visitantes.
Así pintaron los primeros minutos con la agresividad de los locales. Verticales y con mayor determinación, provocaron peligro en un par de ocasiones, incluso sorprendiendo con incorporaciones de gente de pocas apariciones en el área, como Bruce El-mesmari, esto en 5 minutos.
A manera de respuesta, Luis Razo hizo la jugada individual alrededor del 12, sacando un disparo que debió atajar el otro Christopher, Andrade. cada uno mostró los dientes, siendo los quintanarroenses los encargados y obligados a llevar la iniciativa, sin bajar el ritmo de ataque.
Y en esa tónica, se mantuvo todo el primer lapso, con los cancunenses arrinconando a los tamaulipecos en su propia área, llevando la pelota de un lado a otro y sin darle opción a Edson Torres, Alonso Escoboza y Néstor Corona de desplegar con velocidad en el contragolpe. Aunado, Gerardo “Kampa” Ruiz atajaba todo lo que podía, ayudado por los rechaces de la zaga e impedir un contrarremate.
Fue tanto fue el agua al cántaro y no pudo resistir. Cuando se acercaba el descanso, tras el décimo tiro de esquina, Karel Campos tomó un rebote, recentró a segundo poste, apareció Trejo y la metió al corazón del área. José Rodríguez quedó solo y la empujó, para hacer justicia a lo que sucedía en la cancha. Ventaja de las Iguanas y tomaron el control de la eliminatoria hacia el complemento.
Los papeles invertidos trajeron consecuencias. Los tamaulipecos eran los necesitados y para esto se mandó a Deivoon Magaña y José Clemente, a manera de tener una dinámica diferente. En el 50, el primero estuvo a nada de hacer la diferencia, pero su disparo se fue muy desviado.
Los problemas para irse al frente de la puerta de Andrade empezaron a darle tranquilidad a los dirigidos por Miguel Bravo, soltándose con mayor alegría hacia la meta en la búsqueda del segundo tanto y de finiquitar la eliminatoria, aunque las intervenciones de “Kampa” sostuvieron el trámite en el aire.
Jugándose lo que le quedaba, se lanzó como alternativas a Michel Rodríguez y Alberto Peralta e inyectar algo distinto para tener la pelota en territorio enemigo, pero a la recta final Cancún reafirmó el control, más por la incapacidad e imprecisión del visitante.
Y en un momento donde el camino se veía empantanado, también en la compensación, vino el tanto que definió por completo la semifinal, al aparecer Magaña con un disparo que pegó en el poste, le rebotó al cancerbero local, entró a su meta, se igualó el juego y le devolvió la ventaja a los jaibomaderenses. Nuevo momento “clutch” con dosis de dramatismo.
La parte final terminó con un Cancún encima, sin convertir, pero con reclamos al central Héctor Salvador Solorio ante un supuesto penal en el último intento.