La retirada del respaldo financiero del Fondo de Inversión Pública (PIF) saudí ha colocado a LIV Golf en una crisis que definirá su futuro. Lo que comenzó como un movimiento atrevido para redefinir el golf profesional ahora se enfrenta a un proceso de venta forzada y una carrera a contrarreloj, porque una vez que termine la temporada de 2026, el circuito profesional verá como la chequera abierta dejará de existir para ellos
Pero la búsqueda de nuevos inversores supondrá un reto para el CEO Scott O’Neil, ya que el mercado observa con escepticismo si su modelo de negocio, el cual consume 100 millones de dólares mensuales, puede sostenerse sin el flujo inagotable de los petrodólares.
El fin de la era del capital ilimitado
Si bien ya había reportes e incertidumbre desde mediados del mes pasado, en vísperas de LIV Golf en la Ciudad de México, no fue sino hasta el pasado 30 de abril de 2026 que la duda se convirtió en alerta. Tras haber inyectado más de cinco mil millones de dólares en contratos estratosféricos y premios récord, el PIF decidió retirar su apoyo al concluir la presente temporada.
Yasir Al-Rumayyan, presidente del PIF, salió de la junta directiva de la Liga, lo que significa más de solo un cambio administrativo, es la evidencia de que habrá una reorientación estratégica por parte del reino de Arabia Saudita. “La liga está centrada en asegurar socios financieros a largo plazo que respalden su transición de una fase de puesta en marcha a un modelo de inversión diversificado con múltiples socios”, emitió LIV Golf a través de un comunicado.
De la visibilidad al pragmatismo económico
A pesar de las pérdidas operativas, que tan solo en 2024 ascendieron a 590 millones de dólares en su filial de Reino Unido, el proyecto no es visto necesariamente como un fracaso desde la perspectiva de la nación de Medio Oriente, cuyo enfoque ha cambiado del gasto extravagante hacia la consolidación de una mejora de su imagen a través del deporte y que ya han conseguido a través de LIV Golf.
“(El interés de) Arabia Saudita por el deporte no se está enfriando. Está evaluando el trabajo realizado hasta ahora. lo que ha funcionado (o no ha funcionado). La trayectoria sigue siendo la misma”, comentó Simon Chadwick, profesor de deporte afro-euroasiático en la Escuela de Negocios Emlyon de Shanghái, en entrevista para la agencia AFP.
Esta visión es respaldada por analistas que ven en LIV una herramienta de posicionamiento global que ya dio sus frutos, es decir, una política para blanquear la imagen del país a través del deporte, lo que el PIF ha conseguido a través del circuito profesional de golf, la atracción de superestrellas del futbol y hasta el impulso para la sede mundialista de 2034.
“Esa fase consistía principalmente en ganar visibilidad y posicionar a Arabia Saudí como un actor global de primer orden”, explicó Amro Elserty, analista de asuntos de Oriente Medio, sobre una práctica que se le ha conocido como sportwashing, la cual critica las posturas conservadoras del país y su estrategia de imagen a través del negocio deportivo. “Lo que ha cambiado no es que ese objetivo haya desaparecido, sino que el monto del gasto en un solo proyecto ha disminuido”.
El dilema para los inversores
El plan de rescate del CEO Scott O'Neil consiste en vender las 13 franquicias de la liga, valorando a cada una en cerca de 300 millones de dólares. Sin embargo, la realidad comercial es cruda: sin el subsidio saudí, estas entidades carecen de una base de ingresos sólida.
Sin el músculo financiero del PIF, el interés de los inversores privados podría ser mínimo o cautelosos debido a las deudas vigentes y a que la rentabilidad, según el propio O'Neil, se proyecta hasta dentro de una década.
“Quizá los planes de Arabia Saudita fueran demasiado grandiosos desde el principio, pero, del mismo modo, algunos promotores y oportunistas del deporte mundial han intentado aprovecharse del gasto del país en deportes”, explicó Chadwick.
Reinvención o colapso
Sin el dinero prácticamente ilimitado del PIF, LIV Golf debe transformarse para no desaparecer. La estructura actual, que incluye música en el campo y formatos de 72 hoyos por cuatro días, no logró consolidar contratos televisivos lucrativos ni una audiencia masiva a nivel mundial que justifique sus premios.
Ante este panorama, la liga se enfrenta a opciones drásticas: reducirse a una serie mínima de eventos internacionales de éxito probado —como los de Australia o México— o ser absorbida por capitales privados saudíes bajo un modelo de bajo costo.
La incorporación de expertos en reestructuración como Gene Davis y Jon Zinman a la junta directiva refuerza la idea de que LIV está siendo tratada como un activo en dificultades, por lo que parece que se agota el tiempo para convencer al mercado de que el circuito tiene futuro más allá del respaldo saudí.
Próximos eventos
Sede | Fecha
- Washington DC | 7-10 de mayo
- Corea del Sur | 28-31 de mayo
- España | 4-7 de junio
- Reino Unido | 23-26 de junio
- Nueva York | 6-9 de agosto
- Indianápolis | 20-23 de agosto
- Michigan | 27-30 de agosto
La clave
La tendencia
La desaceleración en el ámbito deportivo es coherente con los recortes en otros proyectos, como complejos turísticos y NEOM, una futurista nueva ciudad valorada en 500 mil millones de dólares.
La cifra
54 hoyos fue la propuesta inicial de LIV Golf para sus torneos, lo que retó el formato tradicional de cuatro días. Sin embargo, la organización anunció el cambio a los 72 hoyos usuales para esta temporada.
MGC