La memoria de El Santo, ícono absoluto de la lucha libre mexicana, volvió a ser vulnerada. Este lunes se confirmó el robo de la placa conmemorativa del monumento erigido en su honor en el barrio de Tepito, una acción que reaviva la preocupación por la protección del patrimonio cultural urbano de la capital.
El Hijo del Santo informó que la placa fue sustraída del basamento del monumento localizado en el cruce de Jesús Carranza y Gorostiza, uno de los puntos más representativos del barrio bravo.
El hecho se suma a una serie de agresiones que ha sufrido la escultura desde su instalación, pese a los esfuerzos institucionales y ciudadanos por conservarla.
La estatua fue inaugurada el 9 de mayo de 2006 como un reconocimiento permanente a la figura que marcó generaciones dentro y fuera del ring. La obra, realizada por el escultor Edwin Barrera, fue colocada gracias a la colaboración entre autoridades de la alcaldía Cuauhtémoc y el propio Hijo del Santo, quien impulsó el proyecto como parte del legado histórico del Enmascarado de Plata.
No es la primera vez que el monumento es atacado. En 2012, la placa original de bronce también fue robada, a pesar de estar firmemente anclada a la estructura de concreto. La reincidencia de estos actos evidencia la fragilidad de los espacios dedicados a la memoria popular y la falta de vigilancia en zonas emblemáticas.
A días de una fecha especial
El robo ocurre en una fecha especialmente sensible, al registrarse a escasos días del 42 aniversario luctuoso de El Santo, lo que ha generado mayor indignación entre aficionados, vecinos y miembros del gremio luchístico. Para su familia, el daño va más allá de lo material, pues representa una afrenta directa al valor simbólico y cultural del ídolo.
Denuncia que el vandalismo continúa
A través de su mensaje, El Hijo del Santo advirtió que estos hechos no son aislados y recordó que otras obras dedicadas a la figura del Enmascarado de Plata, como la escultura de su máscara instalada en Nuevo León, también han sido objeto de vandalismo en años recientes.
El llamado final es claro: reforzar la protección de los monumentos que honran a personajes fundamentales de la cultura mexicana, cuyo legado sigue vivo en la memoria colectiva y en la identidad popular del país.
FCM