Con porras, banderas, uniformes verdes y hasta caras pintadas y pelucas, los poblanos, visitantes y turistas celebraron en el Centro Historico de la capital del estado la victoria de la Selección de México 2-0 sobre Sudáfrica en el partido inaugural de la Copa del Mundo 2026.
La alegría fue evidente en el inicio de la fiesta del futbol y la ilusión de que el combinado mexicano supere la fase de grupos apareció.
De manera paralela a la alegría y celebración que se vivió en la Fan Zone instalada a un costado de la Catedral de Puebla, en calles aledañas como la 16 Septiembre, la 3 y 5 Poniente, la vida de la población continuaba para personas que se dirigían a sus trabajos, a su casa o a cumplir con algún mandado.
Poblanos y turistas se unen a la celebración
Turistas y visitantes que nacieron en África y Europa, se unieron al seguimiento que la afición poblana hizo a la Selección de México en el Zócalo. Rui Machalele, aficionado africano, aseguró que apoya al combinado azteca y, aunque nació en otro país, ama a México.
Por su parte, Mateo Haus, aficionado de Alemania, destacó la emoción que se vivió en Puebla durante la transmisión de la inauguración de la justa mundialista y la pasión con la que se sigue a la Selección de México, fenómeno que no se presenta de la misma forma en su país.
Al mismo tiempo, una delegación de turistas brasileños que se encuentran recorriendo México, se unieron a la celebración y recordaron que en el Mundial de 1986, es decir hace cuatro años, se respaldó al combinado carioca que hizo su casa en Jalisco.
Lluvia adelanta la conclusión de la celebración
La celebración por la victoria de la Selección de México se extendió al Zócalo de Puebla y los alrededores de la emblemática Fuente de San Miguel.
Porras y bailes se presentaron en el primer cuadro de la ciudad en donde no importaron nacionalidades, sino la pasión por el fútbol.
Alrededor de las 16:00 horas, comenzó la lluvia en el Centro Histórico de Puebla y la conclusión de la fiesta se adelantó y los habitantes comenzaron a regresar a su realidad.
BTO