La tenista exnúmero uno del mundo Naomi Osaka acaparó todas las miradas con otra deslumbrante aparición en un Grand Slam, que combinó con un tenis espectacular para derrotar a la alemana Laura Siegemund por 6-3 y 7-6(3) en la primera ronda.
Meses después de deslumbrar con un atuendo inspirado en las medusas en el Abierto de Australia, Osaka saltó a la pista Suzanne Lenglen con una blusa tipo chaleco con lentejuelas y una larga falda negra, antes de lucir un vestido de juego en capas de color amarillo-marrón y dorado.
El atuendo es un diseño de alta costura de la marca que viste a la tenista e ideado por Kevin Germanier.
Tras ingresar a la cancha, Osaka se quitó el vestido y lució su outfit de juego, también de la misma marca y con un tono más dorado y brillante, que se mexcló con lo colores de la superficie de Roland Garros.
Así fue el triunfo de Naomi Osaka
Siegemund, mucho más discreta en su vestimenta, plantó cara una vez que comenzó el partido, pero Osaka, cuatro veces campeona de torneos de Grand Slam, tomó rápidamente el control del primer set y lo cerró sin complicaciones.
Mientras el sol abrasador de la tarde dificultaba las condiciones para las jugadoras, Osaka permitió que el impulso cambiara en el siguiente set, pero la cabeza de serie número 16 salvó un punto de set y remontó un 5-3 en contra para forzar un tie-break e imponerse.
FCM