Antes de lo previsto, la tormenta tropical Simón se convirtió en huracán desde el jueves 8 de octubre, y continuó intensificándose a medida que se iba a acercar a tocar tierra.
El Grupo Aeroportuario del Pacífico informó la suspensión total de operaciones en el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta, como medida preventiva ante el inminente impacto del huracán Simón en la costa de Jalisco.
¿Cuándo comienza y termina la suspensión de vuelos en Puerto Vallarta?
El cierre de la terminal aérea surte efecto a partir de las 18:00 horas de este sábado 10 de octubre de 2026, manteniéndose restringidas las instalaciones hasta las 08:00 horas del lunes 12 de octubre, tiempo local.
A raíz del aviso aeronáutico, todas las operaciones aéreas programadas a partir de las 17:00 horas de este sábado 10 de octubre, así como la totalidad de los vuelos previstos para el domingo 11 de octubre, quedan oficialmente cancelados.
El administrador del recinto aeroportuario confirmó que durante el periodo de contingencia no se permitirá el ingreso de ningún usuario a las instalaciones.
Aunque la terminal tiene previsto retomar sus actividades el lunes 12 de octubre a las 08:00 horas, el horario podría modificarse si las condiciones meteorológicas no permiten operar de manera segura.
“Cualquier modificación al horario previsto de reapertura se informará por los canales oficiales”, indicó.
Para preparar el regreso de los vuelos, el aeropuerto mantendrá una guardia de trabajadores y una brigada de apoyo que realizarán inspecciones en las instalaciones una vez que las condiciones meteorológicas lo permitan.
Estas labores tendrán como objetivo revisar las condiciones de la terminal y atender las necesidades que pudieran presentarse antes de reanudar las operaciones.
“GAP recomienda a los pasajeros contactar directamente con su aerolínea para conocer el estatus de su vuelo y las alternativas disponibles para modificar su itinerario, así como evitar trasladarse al aeropuerto durante el periodo de cierre”, puntualizó.
Así se forma un huracán
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) menciona que los huracanes obtienen su energía de las aguas cálidas del océano y las tormentas eléctricas. De hecho, absorben calor de las aguas tropicales para alimentar su furia.
Para que se forme un huracán se necesitan varios factores, que suelen estar disponibles en las zonas tropicales:
Una perturbación meteorológica preexistente: a menudo, un huracán comienza como una onda tropical, que es un área de baja presión que se mueve a través de los trópicos ricos en humedad, lo que puede aumentar la actividad de lluvias y tormentas eléctricas.
Agua cálida: se requiere que el agua tenga al menos 26.5 grados Celsius a una profundidad de 50 metros para alimentar la tormenta.
Actividad de tormentas eléctricas: las tormentas eléctricas convierten el calor del océano en combustible para el huracán. El aire asciende y se enfría, formando nubes y tormentas eléctricas.
Baja cizalladura del viento: una gran diferencia en la velocidad y dirección del viento alrededor o cerca de la tormenta puede debilitarla, por lo que se necesita que sea baja.
Mezclar todos estos factores puede, o no, dar lugar a un huracán; incluso cuando todos estos factores se unen, un huracán no siempre se desarrolla.
¿Por qué los huracanes son tan peligrosos?
Los huracanes son fenómenos meteorológicos de gran potencia. Sus vientos son descritos por la NOAA como "vientos furiosos", ya que superan los 119 km/h.
Además de los vientos intensos, los huracanes producen lluvias intensas, además de generar una gran energía.
Solo los vientos durante un huracán pueden generar aproximadamente la mitad de la energía que la capacidad de generación eléctrica de todo el mundo, mientras que la formación de nubes y lluvia en la misma tormenta podría liberar una cantidad asombrosa, 400 veces mayor.
RM, CH