La obra infantil Sólo un bosque cuenta cómo los personajes Obawi, un oso plateado; y Bachi, un lobo gris, viven cambios, pérdidas y encuentros, que los llevan a la empatía, esperanza y convivencia, a través de un lenguaje y formas que despiertan la imaginación del espectador.
“Unir los esfuerzos de una visión del director Hassam Díaz con los demás compañeros creativos nos llevó primero a tener un laboratorio de exploración escénica alrededor del texto; y ahí encontramos que el lenguaje de los títeres aunado al cuerpo del actor podían darle vida a los personajes que presenta la dramaturgia”, explicó Abraham Baños, productor ejecutivo en entrevista con MILENIO al hablar de la obra que ha iniciado temporada en el Teatro Helénico.
A partir de que encontraron el rumbo para presentar el texto, se sumaron diferentes talentos como Sergio López Vigueras, quien hizo el diseño de la escenografía e iluminación; Humberto Galicia con el diseño y construcción de títeres, quien plasmó una estética vistosa; además de Lissete Barrios en el diseño de vestuario, Adriana Larrañaga y Edher Corte en el diseño sonoro y música original.
En escena los 12 actores tienen un vínculo dentro de la interpretación, ya que durante el desarrollo de la trama hay cambio de voces, espacios y cuerpos.
“Hay un personaje del viento que nos ayuda a dirigir la narración, sobre la perspectiva omnipresente y omnisciente”, contó Baños.
El productor considera que se debe hablar sobre las pérdidas no solo con los adultos sino también con los niños y no nada más enfocarse a la muerte sino de las transformaciones que hay en la vida cotidiana.
“Todos nos adaptamos diariamente a las cuestiones nuevas que vivimos, tenemos que aprender a sobrellevar las pérdidas y seguir transitando”, aseguró.
Los historia escrita por Baños, muestra por un lado al oso plateado Obawi solitario, vagando y huyendo después de una pérdida; y por otra parte, a Bachi, un joven lobo gris, quien se extravió y está lejos de su manada, cada uno muestra su sentir y cuando se encuentran aprenden la importancia de convivir para sobrevivir.
“Lo interesante de la perspectiva del teatro es que a nosotros nos interesa generar esta triangulación sobre la conversación de la pérdida, que es un tema un tanto agudo y cómo los niños lo perciben, cómo lo dialogan con sus padres o tutores y cómo se genera la conversación sobre temas que no son cotidianos y que no verbalizamos”, expresó.
La escenografía es minimalista y con la iluminación obtienen profundidad, sensaciones y colores, que junto a los actores logran transmitir al espectador un lienzo para crear imágenes propias y desarrollar la imaginación.
“Queremos que el espectador esté en una actividad constante de preguntarse qué está viendo, pero al mismo tiempo que use todos los sentidos para lograr una mejor experiencia global”, destacó.
Claves
El elenco lo conforman Gilary Negrete, Sabrina Tenopala, Andrés Torres Orozco y Abraham Baños.
Darán funciones sábados y domingos a las 13:00 horas hasta el 31 de agosto.
AJR