¿Quién no ha visto Scream, la famosa película slasher de los 90 que renovó el género y que, más de 20 años después, continúa teniendo un legado fiel de fans? Y no es solo que la película sea considerada un ícono: la mítica máscara de Ghostface se ha convertido en un fenómeno cultural, uno de los disfraces más usados en Halloween, sin duda alguna.
Scream 7, estrenada este 26 de febrero en todas las salas de cine mexicano y liderada por Kevin Williamson, nos muestra algo que probablemente sea muy bueno para los fans… o no para todos.
Pero, ¿qué trae de nuevo el estreno? ¿Más muertes sangrientas? ¿Más de lo mismo? ¿O por fin alguien muere de verdad?
¿De qué trata Scream 7?
Cuando un nuevo asesino de Ghostface emerge en Pine Grove, el tranquilo pueblo donde Sidney Prescott ha construido una nueva vida, sus miedos más oscuros se hacen realidad: su hija Tatum se convierte en el próximo objetivo.
Decidida a proteger a su familia, Sidney debe enfrentarse a los horrores de su pasado para poner fin a la masacre de una vez por todas. Neve Campbell regresa al rol que la hizo leyenda, acompañada de Courteney Cox y caras conocidas de entregas anteriores.
¿Qué funciona y qué presenta de nuevo?
La película sigue la misma receta: el villano regresa, hay una secuencia de muertes, sangre y destripados durante la mayor parte del metraje, crees que alguien está muerto, no está muerto, otra media hora de escenas de persecución… y después llega el final. Sí muere o no, y todos son felices después del trauma de sus vidas.
Lo que podría tomarse como novedad es la incorporación de la IA dentro de la trama. La película la presenta como una manera de resucitar a personajes anteriores, mostrando cómo se usa hoy en día, similar a las ediciones que hacen fans para imaginar finales distintos o escenas alternativas.
En teoría, es una idea interesante y que refleja perfectamente el debate actual sobre la inteligencia artificial. Sin embargo, el desenlace de esa narrativa no termina de convencer del todo, dejando sentimientos encontrados. Una buena idea que no alcanzó su potencial.
Otro elemento que funciona es el juego con la nostalgia. Ver a personajes que han acompañado las más recientes películas, puede ser muy bonito para quienes se consideran fans desde el principio, y sí, provocó más de un "ahhh" dentro de la sala.
Las actuaciones: una sola brilla de verdad
En cuanto a las actuaciones, los actores hacen el trabajo correcto para una película típica de slasher, nada que se compare con Jenna Ortega en Scream 5.
La química entre el elenco se siente forzada en varios momentos en tanto a crear otra mini generación de Scream 1, y los personajes nuevos no logran del todo ganarse al espectador. Sin embargo, hay una excepción clara: Neve Campbell, evidentemente.
A pesar de que la historia gira entorno a su hija interpretada por Isabel May, la actriz demuestra una vez más por qué Sidney Prescott es uno de los personajes más icónicos del género.
Su interpretación de una mujer que carga con un pasado brutal pero que no deja de luchar por proteger a los suyos sigue siendo lo más convincente de toda la franquicia. Cuando ella está en pantalla, se nota.
El terror: ¿todavía asusta?
Aquí está uno de los problemas más honestos de la película: los "jumpscares" ya son completamente predecibles. Si llevas más de una entrega viendo a Ghostface, sabes exactamente cuándo va a aparecer, desde qué ángulo y con qué música de fondo.
El suspenso que caracterizó a la saga original se ha ido diluyendo entrega tras entrega, y Scream 7 no hace nada por recuperarlo. Lo que sí funciona es el gore: la fotografía, considerando los destripamientos que enfoca con precisión, logra esa sensación de "ugh" en el momento justo. Hace su trabajo, pero el miedo de verdad ya no está.
El final: predecible y decepcionante
Si esperabas un cierre épico o un giro que te dejara con la boca abierta, prepárate para la posible decepción. El desenlace de Scream 7 es exactamente lo que imaginas desde la primera media hora, sin sorpresas, sin riesgos y sin la audacia que tuvo la saga en sus mejores momentos.
Una lástima, especialmente considerando que el elemento de la IA abría la puerta a algo realmente interesante que la película no se atrevió a explorar del todo. Y el guion, qué manera de usar el "f*ck" para absolutamente todo.
El veredicto
Scream 7 es 100% para fans, tanto de la saga como para los que aman el género slasher. No es para quienes busquen algo fresco o que se acerque al impacto de Scream de 1996.
La recomendación es única y especial para quienes de verdad se consideren fans de huesos colorados. Y si algún día haces un maratón de Scream o de películas slasher en general, esta tiene que estar en la lista, pero con las expectativas de no esperar nada nuevo.