La rivalidad más longeva y mediática de la farándula mexicana alcanzó su punto máximo el pasado 15 de marzo en la Arena Monterrey. Tras décadas de insultos, desafíos y contratos fallidos, Alfredo Adame y Carlos Trejo finalmente se subieron al ring en el evento Ring Royale, liderado por Poncho de Nigris. Sin embargo, lo que parecía ser el cierre de una enemistad histórica ha tomado un nuevo matiz tras las recientes declaraciones del "Golden Boy".
En una entrevista exclusiva con Yordi Rosado, el conductor confesó que su rendimiento en la pelea estuvo severamente comprometido por un delicado problema de salud: un cuadro de vértigo agudo que se manifestó apenas 24 horas antes del encuentro.
Adame subió al ring con vértigo
Según el relato de Adame, el vértigo no fue una condición espontánea, sino la consecuencia de un altercado físico ocurrido un día antes del evento con el esposo de la influencer Karely Ruiz. El actor detalló que, tras una acalorada discusión verbal, recibió un golpe contundente que desencadenó el malestar.
“Yo me subí con vértigo. Un día antes el esposo de Karely Ruiz me dio un puñetazo... Me dio un golpazo, me detuvieron como cuatro y desde ese momento me dio vértigo; hasta el día de hoy lo traigo”, reveló Adame.
El conductor explicó que, tras visitar al médico, el diagnóstico preliminar sugirió que el impacto pudo haber afectado su canal auditivo, responsable del equilibrio. Para poder cumplir con el compromiso, Adame tuvo que ser medicado con sedantes, lo que afectó su movilidad durante el combate.
A pesar de las recomendaciones médicas y del evidente riesgo físico, el actor de 67 años decidió no cancelar su participación en la Arena Monterrey. Alfredo señaló que su prioridad era no fallarle a la audiencia que había esperado años para ver este enfrentamiento.
“Todo el día anduve con el vértigo. Si ves la pelea, yo voy y me agarro de las cuerdas. Yo tenía el compromiso, con el público sobre todo”, confesó el polémico actor.
Una rivalidad de dos décadas
La enemistad entre Adame y Trejo, que comenzó a principios de los 2000 por disputas de rating y acusaciones de "charlatanería" y "robo de equipo", parece estar lejos de terminar. Aunque el encuentro en el ring pretendía ser el punto final, estas nuevas revelaciones sobre el estado físico de Adame sugieren que la polémica continuará alimentando los titulares de la prensa de espectáculos.