Una de las personalidades más conocidas dentro de Hollywood es Harvey Weinstein, el magnate productor que ahora se encuentra en prisión tras las acusaciones de agresiones sexuales en su contra.
Pero recientemente ofreció lo que se considera su primera entrevista desde que está preso, donde habló sobre el mediático caso Epstein, donde incluso afirma que los delitos de los que se le acusa no son nada comparados a los del empresario.
Harvey Weinstein se deslinda de Epstein
Durante la conversación con el medio The Hollywood Reporter, fue inevitable preguntar al productor si existió alguna relación con el excéntrico Jeffrey Epstein.
No. Quizás me lo encontré una o dos veces. No era de mi círculo. Desde luego, no éramos amigos.
Así mismo, sobre los delitos de los que se le acusó a Epstein afirma que no puede opinar, aunque le parece algo atroz.
No. Solo sé lo que leí en los periódicos; no puedo opinar. No confío mucho en los medios. Ni tampoco en los fiscales. Pero los delitos que se le imputan son realmente atroces. No se parecen en nada a los míos.
Por otra parte y cambiando un poco el tema de Epstein, pero manteniendo el de las acusaciones en su contra, asegura que sus hijos son conscientes de su situación.
Lo saben todo. Tienen edad suficiente para buscar en Google. Pero les dije que nunca agredí sexualmente a nadie y me creen. Cuando estaba en Bellevue, era más fácil verlos. No permito que mi hija venga a verme. Mi yerno a veces lleva a mi hijo de 12 años de visita. Pero para él también es difícil. Es emocionalmente devastador.
Aunque sigue defendiendo su inocencia y afirma que la mayoría de las acusaciones en su contra son solo por una cuestión monetaria.
Por muchas razones. Pero principalmente porque hay dinero de por medio. Una mujer recibió medio millón de dólares. Otra, 500.000 dólares. Una tercera, 3 millones. Para llevarse un cheque, bastaba con rellenar un formulario que decía haberlos agredido sexualmente. Lo rellenaron, y la compañía de seguros acabó pagando decenas de millones de dólares. Y Disney también... Disney no quería una pelea pública, así que simplemente pagó a la gente para que se fuera. Se convierte en un efecto de arrastre. La gente puede decir lo que quiera sobre mí, y es de dominio público. Pero muy pocas de estas historias se han litigado en los tribunales.