Para su último proyecto, Jessica Biel hizo algo que últimamente no suele hacer: llegó al set solamente como actriz. Lleva más de tres décadas frente a la cámara, pero desde hace tiempo, en paralelo a sus papeles en cine y televisión, ha construido junto a Michelle Purple una segunda trayectoria como productora a través de Iron Ocean Productions. Con esta compañía impulsó proyectos como The Sinner y Candy, y desde aquí ha buscado ampliar el tipo de personajes, especialmente femeninos, que llegan a la pantalla.
Ese doble lugar, actriz y productora, atraviesa buena parte de esta conversación. Biel habla de lo que significa entrar hoy a un set después de haber aprendido a mirar una producción completa; los calendarios, las locaciones, los arcos de otros personajes, el trabajo del equipo y las decisiones que normalmente permanecen lejos de quien está únicamente frente a la cámara. “La capacidad de escuchar es una de las cosas que más ha aprendido con los años”, dice.
También llega a esta etapa con un regreso importante al cine. El próximo 9 de octubre estrenará en Apple TV+ Matchbox: The Movie, protagonizada junto a John Cena, Teyonah Parris, Sam Richardson y Arturo Castro. Para Biel, representa su regreso a un largometraje después de varios años concentrada principalmente en televisión y producción.
La actriz y productora habla de este nuevo proyecto, de los más de 20 años de Iron Ocean, de maternidad, amistad y creatividad, y de cómo aprender lo que ocurre detrás de cámara terminó modificando por completo su manera de estar frente a ella.
¿Qué hizo que Matchbox fuera el proyecto adecuado para volver al cine?
En realidad, nunca tomé la decisión consciente de alejarme del cine, simplemente ocurrió. Estaba produciendo mis series, desarrollando mi compañía, formando una familia y teniendo hijos, y los proyectos que se concretaban estaban sucediendo en televisión. Mi atención se fue moviendo hacia ahí de forma bastante natural. Siempre quise seguir haciendo cine. Matchbox se sintió como una gran oportunidad para volver a la acción y la comedia, pero también para hacer trabajo dramático dentro de una película divertida. Era difícil decir que no.
¿Cómo fue volver a un set y dejar que alguien más tomara las decisiones?
Fue increíble, no tuve nada que ver con la producción y pude dejar que Sam Hargrave, Jules Daly y los equipos de Mattel y Apple se encargaran de todo. Hicieron un trabajo extraordinario y yo podía simplemente llegar al set y actuar.
“A estas alturas de mi carrera, a veces resulta extraño ser únicamente una actriz contratada, porque estoy muy acostumbrada a producir. Pero también es agradable dejar que alguien más tome el volante”.
¿Lo que has aprendido como productora ha cambiado tu manera de trabajar como actriz?
Por completo. Producir te obliga a involucrarte en todos los elementos de un proyecto. Cambia tu perspectiva; cuando estás únicamente frente a cámara, tienes menos participación en muchas de esas decisiones. Como productora, una vez que entiendes tu personaje, puedes ponerlo un poco en segundo plano y pensar en qué necesitan los demás y en qué sirve mejor al proyecto.
¿Qué has aprendido detrás de cámara que te gustaría que más actores entendieran?
Antes de producir, no entendía los calendarios de rodaje. Pensaba: “¿Por qué estamos haciendo esto ahora? ¿Por qué vamos a esta locación? ¿Por qué no filmamos todo en orden?”. Cuando empiezas a entender la cantidad de piezas que hay que coordinar: locaciones, agendas, equipo, todo empieza a tener sentido. Te das cuenta de que a veces hay que hacer las cosas de una manera extraña para que la producción funcione.
Antes los horarios me desconcertaban mucho. Ahora sé demasiado, honestamente. Me gustaría que más actores entendieran esa parte, porque ayuda a reducir mucho el estrés y la confusión.
Iron Ocean nació hace más de 20 años. ¿Qué necesitaban crear en ese momento que no estaban encontrando en la industria?
Michelle y yo estábamos en un momento de nuestras carreras en el que queríamos tener mayor control sobre lo que hacíamos y sobre las oportunidades que recibíamos. Queríamos crearlas nosotras mismas. También queríamos contar historias sobre mujeres y la experiencia femenina en una época en la que eso no era común. Creamos Iron Ocean para convertirlo en una prioridad y para darnos las oportunidades que sentíamos que merecíamos. Estábamos dispuestas a arriesgar mucho para conseguir que esas historias llegaran a la pantalla.
¿Qué hace que una historia se sienta como un proyecto de Iron Ocean?
Nos interesan personajes complejos, imperfectos, divertidos e interesantes. Queremos contar historias sobre mujeres, pero también sobre hombres y sobre cualquier tipo de personaje. Lo que buscamos es algo que no se sienta familiar ni derivativo. Historias que sorprendan y en las que no puedas predecir exactamente hacia dónde van.
“La diferencia entre un proyecto de Iron Ocean y algo en lo que simplemente quiero actuar no siempre está tan clara. Amo a mis socias y confío completamente en las mujeres con las que trabajo. A veces no tenemos la capacidad para involucrarnos como compañía en un proyecto que me ofrecen como actriz, así que evaluamos cada caso por separado. Pero creo profundamente en Iron Ocean y respaldo todo lo que hacemos, esté yo frente a cámara o no”.
¿Crees la persona que eras entonces se sorprendería de tu vida actual?
Desde pequeña soñaba con ser actriz y productora, hacer películas y contar historias. Creo que a mi yo más joven le sorprendería saber que sigo aquí después de tantos años, trabajando, teniendo suerte, esforzándome y formando parte de esta industria. Seguir colaborando con personas increíbles, creando y contando historias todavía me parece algo muy especial. Creo que pensaría: “Lo lograste. Le dedicaste el tiempo y el esfuerzo, y sigues aquí”.
¿Qué has aprendido sobre manejar la presión?
Este trabajo, y la vida en general, pueden implicar mucha presión. Estás constantemente tratando con personas que piensan y trabajan de manera distinta, y muchas veces no sabes qué está ocurriendo en sus vidas fuera de ese momento. En un set siempre hay situaciones emocionales. Alguien necesita apoyo, o quizá eres tú quien lo necesita. Después de tantos años como actriz creo que lo más importante que he aprendido es a escuchar. Escuchar de verdad qué necesita alguien, cómo puedes ayudar o qué pueden hacer juntos para que algo funcione mejor.