Sydney Sweeney respondió a la polémica que generó el comercial de una plataforma estadounidense de predicciones y apuestas deportivas 'Noving' de la que, además de ser imagen, es socia estratégica y accionista.
Desde MILENIO te compartimos de qué tratan las publicaciones que Sydney Sweeney compartió en sus historias de Instagram, por qué fueron tomadas como una respuesta a la polémica y cómo reaccionaron nuevamente los usuarios.
¿Qué respondió Sydney Sweeney a la polémica del comercial deportivo?
La actriz publicó una serie de historias en Instagram que los usuarios interpretaron como una respuesta a las críticas. Se trata de una seria de portadas en las que diferentes atletas olímpicas como Serena Williams, Megan Rapinoe y Rondan Rousey posaron desnudas.
Sus publicaciones terminaron por encender todavía más la conversación, pues sintieron que "trato de justificar el concepto de su campaña" por medio de una edición histórica de ESPN, The Body Issue, la cuál en el pasado tuvo como objetivo celebrar la fuerza y el cuerpo atlético real de las propias deportistas; cicatrices, músculos, sudor, fuerza y el poder del físico más allá de los estereotipos estéticos que se les imponen a las mujeres.
"Esas mujeres en las portadas son en verdad deportistas y pueden representarlo mejor" publicó un usuario que solicitaba restarle importancia al anuncio y continuar apoyando a las mujeres no solo en el deporte, también en la ciencia, el arte y la política.
Por otra parte usuarios aseguran que el anuncio de Noving deja en "segundo plano el deporte" y utiliza la hipersexualización femenina en un ámbito en el que existe una larga lucha para eliminar esas conductas.
"Esto se siente como porno suave"
El debate entre hombres y mujeres
El anuncio ha provocado opiniones divididas, marcadas principalmente por el género. Mientras una parte de los usuarios lo ha recibido como una muestra de empoderamiento y ha defendido a la actriz, incluso calificando de “envidiosas” a las llamadas “pseudo-feministas”, algunas mujeres, particularmente aquellas que han trabajado por cambiar la percepción sobre el deporte femenino, calificaron el comercial como “indignante” y un “retroceso”, al considerar que coloca el cuerpo femenino por encima del deporte y lo convierte nuevamente en un producto para el consumo masculino.