Hijo de Pablo Escobar rompe el silencio en 'Dear Killer Nannies'

La serie Dear Killer Nannies llegó a Disney+ con un mensaje de reflexión sobre la narcocultura en Latinoamérica. Cuenta con la participación de Juan Pablo Escobar, hijo del célebre narcotraficante.

Así lucirán Pablo Escobar y Juan Pablo escobar en la serie Dear Killer Nannies.
Lille, Francia /

En un momento en que las historias sobre el narcotráfico exigen una mirada más crítica y responsable, llega Dear Killer Nannies, un producto sobre el narcotraficante Pablo Escobar, que se aleja de la espectacularización para centrarse en sus consecuencias más humanas. 

A partir de la infancia de Juan Pablo Escobar —marcada por la cercanía con la violencia que ejerció su padre— se construye una narrativa que privilegia la memoria, la conciencia y la posibilidad de romper con un legado doloroso.

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Ambientada en uno de los periodos más violentos de Colombia, Dear Killer Nannies reconstruye una época marcada por el narcoterrorismo. Durante las décadas de los 80 y 90, la figura de Pablo Escobar encabezó una ola de violencia basada en el miedo que dejó una huella imborrable en la sociedad. 

En ese contexto, la historia de su hijo adquiere una dimensión distinta: la de un niño criado en medio de la normalización del horror.

Cuidadores criminales

Lejos de romantizar ese entorno, la serie Dear Killer Nannies pone el foco en las contradicciones de crecer rodeado de figuras criminales que, al mismo tiempo, cumplían roles de cuidado. 

La narrativa, como explicó su director Sebastián Ortega, apuesta por la honestidad: "queríamos brindarle al televidente esa experiencia a través de los ojos de un niño que, a muy temprana edad, se da cuenta de que el hombre que idolatra está haciendo cosas muy malas", explicó el director en una charla con MILENIO en el marco del festival Series Manía que anualmente se realiza en Lille, Francia, donde esta historia compitió en la categoría de Mejor serie internacional.

Ortega compartió que su compromiso con contar las cosas como realmente fueron garantizaba su objetivo: "La clave estuvo en conocer su vida, porque hemos entablado una amistad, sé dónde está hoy parado y de dónde viene, nuestra idea fue respetar la verdad".

Respetar la verdad 

Durante la charla en la también llamada capital de Flandes al norte de Francia, Juan Pablo Escobar recordó que el impulso para contar su historia nació desde un lugar de conciencia: “Sentí que se abría una oportunidad para empezar a contar mis historias, pero desde un lugar de responsabilidad, pensando en el mensaje y en el efecto que ese mensaje iba a causar en otros”. Su testimonio no busca justificar, sino comprender y transformar.

Uno de los ejes más potentes de la serie es el del perdón, entendido no como absolución, sino como un acto de reparación emocional: “Yo nunca me he considerado capaz de ser juez de mi padre, creo que es una tarea de Dios juzgarlo — explicó Juan Pablo Escobar—. Me he dedicado a buscar el perdón de las víctimas de mi padre con la máxima humildad y respeto por el dolor que siguen viviendo", y esta serie es una de esas decisiones que definen su nueva vida.

El propio Juan Pablo Escobar habló sobre la dificultad de apartarse del legado familiar: "Tomé el camino más difícil: el desconocido. Mi padre me enseñó, siendo yo un observador de su violencia, cómo podía someter a todo un país a través del terror, los secuestros y el miedo. Yo elegí un camino que no conocía, pero sabía que era el correcto. Mi padre ya nos había mostrado el camino que no hay que recorrer. Ese ya lo conocemos… y conocemos su final".

Agregó que, su visión ha llevado a muchos "chicos mexicanos" a agradecerle por su trabajo, Me dicen: "Gracias por mostrarnos que la criminalidad no lleva al éxito", dijo respecto a la labor que ha desempeñado desde hace varios años, después de aquella llamada que recibió de un medio de comunicación, poco después de la noticia sobre la muerte de su padre, en un momento de desesperación, amenazó con tomar venganza.

Con este trabajo, Escobar busca el perdón de las víctimas de su padre "con la máxima humildad y respeto por el dolor que siguen viviendo".

El trabajo actoral 

La serie también se construye desde el trabajo actoral, que aporta matices a esta historia compleja. Janer Villareal, quien interpreta a Juan Pablo Escobar en su etapa joven, describió el reto emocional de encarnar a un personaje atravesado por la violencia, “intenté acercarme desde mi propia experiencia, siempre desde la empatía, sin juzgar al personaje ni cuestionar la historia, sino intentando entender por qué sucedieron las cosas de esta forma”.

Por su parte, Juanita Molina aporta una mirada sobre los roles femeninos dentro de este universo, dando vida a una sicaria que, junto a sus compañeros, fue encomendada a proteger y hasta educar a Juan Pablo Escobar: “ella está rodeada de personajes que reaccionan desde lo impulsivo, mientras que observa, se cuestiona y piensa, reacciona desde la razón y representa a alguien que, en medio de ese entorno, reflexiona”.

Narrativas sutiles

Ambos actores coinciden en que la serie asume una responsabilidad narrativa clara, “no se trata de banalizar lo ocurrido, ni de simplificar una problemática tan compleja como la violencia, porque somos el resultado de lo que ocurrió”, explicó Villareal, al tiempo que destacó la importancia de generar diálogos conscientes en torno a una herida que aún permanece abierta en la sociedad colombiana. Es parte del ADN histórico de su país.

Más allá de su valor como producto audiovisual, Dear Killer Nannies funciona como un ejercicio de memoria. A través de la experiencia de Juan Pablo Escobar, la serie invita a cuestionar la fascinación por la narcocultura y a reconocer sus consecuencias reales: dolor, pérdida y fractura social. En ese sentido, su mayor acierto radica en desplazar el foco del mito hacia la humanidad, y del espectáculo hacia la reflexión. No glorificar.

La historia que aquí se cuenta no es la del poder, sino la de la elección: la posibilidad —difícil, incómoda, pero necesaria— de romper con el pasado y construir un camino distinto: "Siempre pienso en las víctimas de mi padre; no quiero ofenderlas. Pero desde ese lugar me atreví a contar cosas que nunca había contado, ni a mi esposa, ni a mi madre, ni a mi hermana, a nadie. Muchos están en shock al ver la dimensión de la violencia que viví".

SLL


  • Ivett Salgado Méndez
  • ivett.salgado.mendez@gmail.com
  • Periodista y conductora de entretenimiento, con más de 15 años de experiencia. Durante la última década mi especialidad ha sido el cine, en combinación con la producción de televisión.

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