Pablo Perroni reestrenó La gaviota, de Antón Chéjov, en el Foro Lucerna, después de dos años y medio, con una nueva versión más corta para hacer más accesible esta clásica historia, cuyo mensaje sigue siendo actual por el humor que tiene y la reflexión que provoca en el espectador.
La historia trata sobre un encuentro familiar que se convertirá en un lugar donde los viejos rencores, relaciones amorosas y deseos hacen reflexionar sobre la felicidad.
“Esta obra se puso hace dos años y medio; acabamos de estrenar hace una semana y nos fue muy bien, tardamos en poder montarla porque tiene un elenco muy grande. Hicimos ajustes, se sigue contando la misma historia,conserva absolutamente todo lo que tenía la anterior, pero es un poco más corta, lo cual creo que todo el mundo agradece; Chéjov hace obras extensas, creo que este montaje en particular es muy bueno”, dijo Perroni en entrevista con MILENIO.
El actor y productor considera que la historia sigue siendo actual y es accesible para todo tipo de público.
“Es muy divertida, Chéjov escribe comedias con finales un poco trágicos, pero la gente se la pasa muy bien. Es una oportunidad para acercarse a los clásicos sin miedo y temor a aburrirse o sentir que es denso, es un montaje perfecto para ver una gran historia”, expresó.
Como ya tenían la obra preparada, sólo se enfocaron en reducir el tiempo en escena, trabajo que hicieron el director y los adaptadores Cristian Magaloni y Roberto Beck.
“El reto fue mantener la línea dramática de los personajes y quitar lo que no era necesario. Hoy en día es un gran reto para el público estar tres horas y cuarto sentados; de por sí nos quejamos de que la gente no va al teatro cuando les presentamos montajes tan largos, aunque sean interesantes y los mantengan”.
La obra que nació en 1896 se mantiene vigente “porque le hablan a un público actual sobre temas muy humanos, acerca de las relaciones entre parejas, entre familia, deseos y frustraciones. Todo lo que Chéjov, Shakespeare y todos los grandes clásicos cuentan en sus obras son emociones por las que todos hemos pasado, por lo que nos podemos ver reflejados, y este montaje logra eso. Es muy actual, noble, accesible y habla en un lenguaje muy coloquial”, aseguró.
El montaje maneja también el humor. “La gente se ríe y retrata muy bien el humor de Chéjov, no es que estemos agregando chistes, al contrario, simplemente estamos poniéndole el foco a esa parte, qué es lo que lo hace también trágico, lo divertidamente trágico que puede ser la vida humana”, puntualizó.
“Es una especie de círculo en donde todo el mundo desea algo que no puede tener, en donde están todos insatisfechos con su vida, con su realidad, pero dispuestos a hacer lo que se tenga que hacer para salir de eso. Se desatan una serie de sentimientos, celos y frustración, es muy humana, es muy divertida, es muy teatral. Hay una obra dentro de la obra, el público se conmueve”, sostuvo.
Esta puesta en escena cuenta con las actuaciones de Mariana Giménez, Boris Schoemann, Roberto Beck, Assira Abbate, Pablo Perroni, Lourdes Gazza, Julio César Luna, José Ramón Berganza, Ana Kupfer y Ditmara Náder.
Claves
Funciones
Se presenta hasta el 25 de octubre, viernes a las 20:30, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas.
Producción
La escenografía e iluminación es de Jesús Hernández, vestuario de Jerildy Bosch, música original de Antonia Suillerot y producción de Ana Kupfer, Pablo Perroni, Sergio Mingram y Cristian Magaloni.
AJR