Meryl Streep y Anne Hathaway lo confirman: el poder sigue en tacones

Meryl Streep y Anne Hathaway regresan a las oficinas de Runway en El diablo viste a la moda 2; dos décadas después, compartieron con Milenio sus reflexiones de aquel mundo.

Meryl Streep y Anne Hathaway compartieron sus reflexiones sobre trabajo, moda y nuevas generaciones.
Ciudad de México /

En El diablo viste a la moda 2 vemos el regreso de Andy Sachs (Anne Hathaway) a la casa editorial a la que parecía que jamás querría volver, particularmente a trabajar al lado de su antigua jefa, Miranda Priestly (Meryl Streep).

La cinta revela con precisión cómo el paso del tiempo condujo a que esto ocurriera y nos devuelve al universo de estas mujeres, quienes —sin duda— convirtieron el libro homónimo en un clásico del cine moderno que trasciende generaciones, fronteras e idiomas. Durante su visita a México, MILENIO-M2 platicó con las dos ganadoras del Oscar.

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Hay algo que detona el regreso de Andy a Runway que pega fuerte estos días. ¿Qué nos pueden decir al respecto?

Anne Hathaway: Creo que Disney me tiene que decir qué tanto puedo contar, pero lo que sí diría es que el mundo está cambiando y los trabajos que antes parecían seguros han dejado de serlo. Andy, como periodista, está atrapada en un paisaje que cambia rápidamente.

Cuando la invitan a volver a Runway en una posición mucho más alta de la que tenía como asistente de Miranda, es una oportunidad de carrera, pero también algo que tiene que pensar profundamente. '¿Quiero volver a este lugar con el que tengo una relación complicada? ¿Quiero mantenerme fuera? ¿O ser parte de algo e intentar influir positivamente?'.

Y Miranda también está pasando por algo… porque antes tenía un control absoluto sobre lo que comunicaba. ¿Qué cambió?

Meryl Streep: Que hoy todo está fuera de nuestro control. Las cosas pueden ser falsificadas. Todo puede ser falsificado. Estamos justo en ese punto. Por ejemplo, en YouTube hay un video de mí hablando, pero no es mi boca. Han puesto mi cara en la de otra persona y estoy vendiendo una supuesta cura para el Alzheimer.

Es tan convincente que amigos de toda la vida me han llamado para preguntarme si deberían comprarlo. Y yo les digo: ‘No soy yo. ¿No me conoces?’.

He tratado de quitarlo, pero nuestros overlords tecnológicos dicen: ‘Solo somos una plataforma, no somos responsables’. Si el New York Times publicara algo falso, la gente se los diría y serían demandados. Pero a estas personas no las puedes demandar. Así que no me hagan empezar con esto.

En medio de todo esto, verlas juntas otra vez es muy emocionante. ¿Qué tan divertido fue filmar esas escenas?

AH: Yo me divertí muchísimo. No dejaba de reírme ese día. Nadie podía ir a comer hasta que dejara de reírme y no podía parar. Espero no haber irritado a todos, pero fue muy divertido.

MS: Sí, fue el día más divertido.

AH: Fue increíble porque pudimos vivirlo como nosotras mismas, como los personajes, y también sentir el entusiasmo de lo que el público podría experimentar. Fue un día maravilloso.

Tengo un sobrino de 18 años que no puede esperar a ver la película. Le dije: 'Tú ni habías nacido'. ¿Por qué creen que sigue conectando con nuevas generaciones?

MS: Tengo una teoría sobre el personaje de Annie. Creo que la gente ama ver a una persona joven enfrentar los desafíos reales de ganarse la vida y trabajar en algo que medio amas, pero que medio desapruebas también. Es como ajustar tu conciencia mientras ésta navega. Y Miranda diciendo 'todos quieren ser nosotras', y al final tira su teléfono en la fuente y elige otro camino. Eso es elocuente para los jóvenes que están navegando su camino.

Y para mi personaje fue la primera vez que hombres se me acercaban a decirme: ‘Sé cómo te sientes’. De todas las películas que he hecho, nunca me lo habían dicho. Así que creo que ese fue el encanto de la película, cruzó muchas demografías.

Siempre me he preguntado, ¿Qué diría Miranda de la estética pandémica? ¿De esos leggins, por ejemplo?

MS: (Risas) La estética de la pandemia… Dios nos proteja de que haya otra. Y tendremos que lidiar con eso también. Y ahora que ya ni tenemos un CDC (Centro de Control y Prevención de Enfermedades). Ay (suspira profundo).

Mucha gente entendió más del mundo de la moda por la primera película, en especial la escena del suéter azul de Andy ¿Cómo ven ahora el fast fashion y como ha alterado las cosas?

MS: Es más grande y es más rápida. Ese es un elemento clave en la historia de esta nueva película así que no voy a decir de más, pero por supuesto que tiene un impacto. La moda siempre ha tenido que lidiar con el tema de la explotación de las personas que la hacen. La mayoría de las costureras son mujeres y están ridículamente mal pagadas. A las personas que producen las telas, las han explotado siempre. Así que siempre ha existido esa tensión, y la gente tiene que navegar cómo arreglar eso. En años recientes hemos visto que hay un movimiento más grande para que haya más conciencia en los diferentes sectores, incluso las preocupaciones ecológicas – el movimiento verde de la moda – así que ha estado cambiando. Pero siempre es algo que tienes que regresar a su lugar, porque siempre está amenazando con salirse de control de nuevo.

AH: Sé que ya no hay tiempo y yo estoy pidiendo esto, pero quisiera también responder del por qué la gente ama tanto la película. Creo que tiene que ver con que tanto el personaje de Meryl, el de Stanley y el de Emily no se disculpan por ser exactamente como son. Es tan divertido. Que la gente no se disculpe por ser filosa. Y creo que en especial cuando eres más joven la gente suele estar preocupada por decir lo correcto o por vestirse de la manera correcta. Y ver a estos personajes entrar a todas las habitaciones y ser dueñas de sí mismas, hay algo muy inspirador al respecto. ¿Que si debiéramos todos ser así de filosos? No estoy tan segura, pero hay algo tan placentero al respecto precisamente porque es casi ilícito.

​La cinta se estrena el 30 de abril en México, un día antes de que llegue a Estados Unidos. 

La segunda parte de El diablo viste a la moda cuenta con el regreso de Emily Blunt y Stanley Tucci, así como con la presencia de Simone Ashley (Bridgerton).

La gira de prensa de esta historia comenzó en México, hasta donde viajaron Anne Hathaway y Meryl Streep. Ya ha pasado por Tokio, Shanghái y Seúl. Terminará en Nueva York en un mega evento que ya comparan con la Met Gala.

Lady Gaga y Doechii hicieron un sencillo especial para la cinta llamado Runway.

SLL

  • Susana Moscatel
  • 25 años de periodista y conductora de entretenimiento. Ha publicado tres libros, traducido 18 obras y transmitido el Oscar y el Tony, entre muchos otros. Escribe de lunes a viernes su columna Estado fallido.

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